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Capítulo 54
Escrito ya lo está. 

Hay quienes consideran que esta parte de mi vida fue hecha para mí, pero no mucho reconocen que ellos no deberían estar en esa parte de mi vida. 

— ¡Sendack! 

La sangre que se perdió durante milenios era contada por quienes observaban desde el más haya, desde el borde del universo, donde ya descansaba el tirano que lucía verse como un angel pero solo era un descarado quien deseaba conseguir más poder de la manera más cruel y manipuladora posible. 

Claro que, yo no soy del tipo de personas a las que confió can rapidez, aunque me cuesta créelo que ya sentía una cierta conexión con él, la parte que me hacía falta.

— ¡Tania! ¡Regresa!

Sin embargo, no era esto lo que quería mostrar. 

Deseo mostraste esa parte de mí, esa decision que cambio el final de esta batalla y del por qué la tome... Aun sabiendo las consecuencias que podría tener; pero no lo pensé en los demás, lo hice por mí, porque ya era momento de tomar aquel consejo que se repetía una y otra vez. 

— Tienes que dejar de luchar sola, piensa en ti por unos momentos. 

Esas palabras vagaban por mi mente, esa noche después de la reunion, el conjuro que había invocado para mantener a los leones estables me estaba cobrando todas mis energías y por más que rogaba por detenerlo, no podia. Algo en eso se negaba a irse, me aferraba a su camisa con fuerza, respirando con dificultad. 

— Esta bien. — susurró. — Respira, relaja tu mente. 

— N-No puedo...

— Tania, no cierres los ojos. 

Sabía que, si lo hacía, él se llenaría de terror y llamaría a los demás, cosa que trataba de evitar a toda costa. 

Aquellas visiones llegaban a mi sin cesar, sudaba frio y jadea con pesadez, me estaba muriendo de frio, pero podia sentir como todo mi ser hervía con fervor. Algo no estaba bien y debía encontrar la manera de resolverlo sin ponerlo a él en un estado vulnerable y solitario. 

Pero ahi estaba, abrazándome y cuidándome como si su vida dependiera de eso. Al final, lo hice, cerré mis ojos aun aferrándome a él y conte hasta tres, viendo todo oscuro y luego ver aquella enorme extension de luz pasando por delante de mis ojos. 

Podia ver con exactitud, el presente, el pasado y el futuro. 

Temblé, porque el futuro era tan aterrador que empezaba a negarme a cumplirlo, había esa pequeña posibilidad de permanecer como soy o ser alguien que no debe siquiera estar ahí. Analicé tantas veces esas mismas escenas, que, incluso tratando de ver la posibilidad de algún cambio, me di cuenta que era imposible. 

Era imposible si seguía esa misma línea, pero podia ser posible si desafiaba.

Era un fallo y error, esa pequeña posibilidad de que todo cambie en segundos. 

Ya estaba entre la vida y la muerte desde que me uní a la coalición, ¿Qué me detenía a no desafiar otra vez a la vida? Claro, además de la persona que me mantuvo estable durante varios años ¿Podia ser tan cruel en irme y dejarlo atrás? No podia, no lograba asimilar mi vida dejando atrás a la familia que quería formar. 

Y no lo iba hacer. 

Negue tantas veces a tomar esa posibilidad que sin pensarlo tome el camino que me llevaba a la oscuridad, aquel incierto camino que me decía una y otras ves regresar, pero aun así me negué y camine. 

Era esto o la posibilidad de dejar este mundo y darle la paz que merecía o incluso, la posibilidad de sobrevivir, pero tomando un cargo muy importante que sabía que aún no debía tomar, arriesgando la vida de quienes la dejaron en mis manos para cuidarla y protegerla. 

— Respira. 

Solté en ese instante una gran cantidad de aire, regresando a mi estado normal después de sentir como una mirada de alivio y paz se posaban en mí. Estaba de vuelta y llena de vida, aunque; con esas tres posibilidades que debía tomar en cuestión de segundos. 

Beso mi frente sabiendo que ya estaba mejor, solo asentí respondiendo a sus preguntas, aún estaba cansada y mañana iba a ser un día realmente largo. 

Había que ponerse en marcha. 

Que mi raza me perdone por todo y que me la oportunidad de regresar a casa, con quienes debo estar. 







Claro que, sabía que lo que estaba por venir no sería para nada fácil y que debía guardar todo para que saliera a la perfección. 

Un mal golpe, mal paso, lograría que todo se fuera por la borda.

Era cuestión de mucha suerte. 







— ¡¿Es todo lo que tienes!? — exclamo el Galra. 








— Mira como tus compatriotas caen en la inevitable muerte. 



Esa decision cambiaria el rumbo de mi vida, y sabía que si lo tomaba no me arrepentiría de ello. 




— En el silencio de la guerra, el defensor camina mientras el campeón lucha. — citó. — Y con silencio me lo mostraron.




Por favor, no dejes de leer hasta que veas cual fue aquella decision que tome. 
Aquella que cambio mi vida, en tan solo segundos. 

Para algunos, ese cambio fue en años. 

El Allegado del Blanco. [Voltron Fanfiction]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora