Cada miembro de las dos familias tenía a los mellizos en brazos. Se los iban pasando entre sí.
—¿Ya decidieron los nombres? —preguntó Katrina.
—El varón se llama Keegan; y la niña, Emily —contestó Sandrine.
—Son muy lindos —apreció Clarissa.
—Igual que la mamá —dijo Aidan mirando a Sandrine.
—Ay, también son igual de lindos que tú.
—Lástima que el padre sea Aidan, pero no importa —criticó Spencer—. Los vamos a querer de todas formas.
—Eeh....—se incomodó Aidan.
—¿Ni siquiera en frente de su familia tienes respeto? Pórtate bien o te mando a casa —lo reprendió Nigel teniendo a su nieta en brazos.
—Perdón —contestó el adolescente por obligación.
—No pasa nada. No vamos a pelear hoy —lo disculpó Randall.
—Sandrine, ¿puedo ser la madrina? —pidió May.
—Noo, yo —intervino Grace.
—Yo pregunté primero —rió May—. Sandrine, te prometo que a tus hijos no les hablo mal de su papá.
—Sí puedes, May —contestó Sandrine entre risas.
—Ay, gracias.
Natasha le pasó al niño, y May le dio un beso en la cabecita.
—Para otra vez será, Grace —la consoló Katrina.
—Vamos a tener otro y te elegimos a ti —prometió Aidan.
—Bueno —aceptó Grace sonriendo—. Pero a estos dos niños los llevo a pasear yo también de todos modos.
—Los llevamos a pasear todos los tíos —agregó su hermano.
***
Spencer andaba por una disquería. Randall también estaba ahí, pero en otro sector, sacó un cassette y pasó entre dos estantes. El hermano de Sandrine sacó dos y se dio vuelta. Quedó cara a cara con Randall.
—Eh, hola, ¿cómo estás? —lo saludó Randall.
El chico lo miraba un poco nervioso.
—Hola, bien.
—¿Te acuerdas de mí? Soy el hermano de Aidan.
—Sí, "Randall" creo que te llamabas. Escúchame, lo que dije el otro día en el hospital...perdóname, no quise ser maleducado. Es que...
—Está bien, te perdono, no te preocupes. Ya sé que no te llevas bien con mi hermano, pero Aidan en realidad es bastante inmaduro y suele tener mala conducta.
—Tú habías dicho el otro día que tu novia es tu compañera de trabajo, y mi papá un día contó que Aidan agredió verbalmente a una chef.
—Sí, así es, y era ella —confirmó Randall—. Pero fue sólo una vez, por suerte. Yo le pedí que no vuelva a molestarla, obviamente después de algunas discusiones. La aceptó, pero...tampoco es que se hicieron amigos. A veces le contesta mal o la evita. Así que como tú lo tratas...supongo está bien.
—Lo malo es que gran parte de mi familia no entiende que no quiero hablar con él y hasta me reprenden y a veces me castigan —se quejó bajando la mirada y viendo hacia un costado—. Parece que tú me entiendes —dijo mirándolo de costado.
—Sí, pero no lo molestes mucho en frente mío, es mi hermano a pesar de todo —le pidió.
—No, no lo voy a hacer.
Siguieron charlando un poco más, fueron a la caja, pagaron y salieron.
***
Meses después, bautizaron a los mellizos, y Sandrine volvió a ensayar. Aidan le propuso matrimonio, y ella aceptó. Se casarían por Iglesia al año siguiente y la fiesta sería en un salón, así que tenían tiempo para ahorrar.
Aidan estaba llevando a sus hijos a pasear junto con su hermano. Estaban en una cafetería tomando té y cada uno con un bebé en su regazo. Aidan tenía al varón, y este quería tocar la taza.
—Noo, te vas a quemar —le advirtió Aidan a Keegan. Se terminó lo poco que quedaba y la puso lejos.
El niño estiró el bracito para querer agarrar la taza, pero no la alcanzaba.
—Cómo los cuidas —apreció Randall.
—Es difícil, pero lo vale. A veces nos despiertan llorando en la noche o uno de ellos. Al menos por ahora estoy siendo un buen padre —dijo mientras lo miraba de reojo. Luego le dio un beso a su hijo y le agarró la manito a la nena, la cual sonrió.
—Y lo serás, y serías mucho mejor si reconocieras a Jenna y un mejor marido si le contaras a Sandrine la verdad —le reprochó. Aidan no decía una palabra y sólo miraba a sus hijos—. Tu hija está aprendiendo a caminar —le contó.
Aidan sonrió con melancolía mientras sus ojos se empañaban. Se secó unas lágrimas y lo miró.
—Me alegro.
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Tu hija
Aktuelle LiteraturAidan es un joven promiscuo e impulsivo que trabaja en un restaurante junto a su hermano. Mantiene una relación inestable con Isabelle hasta que ella, cansada de sus actitudes, decide terminar con él. Poco después, Isabelle le revela que está embara...
