Randall y Natasha seguían integrando a Spencer a sus salidas, ya sea los tres juntos únicamente o con algunas personas más. Al joven siempre se le escapaba hacerles alguna caricia mínima en la mano, brazo, hombro o el pelo, además de quedárseles mirando, pero enseguida se hacía el desentendido. Si estaba alguien más, a excepción de Sandrine y Grace, se controlaba un poco, pero las miradas seguían. Sin embargo, no se sentían incómodos con esos tratos.
Grace y Jim seguían saliendo, mientras que el hermano de esta los seguía siempre que podía. Incluso intentaba sacarle información a Sandrine para saber si era o no confiable. Estaban en un parque con los nenes, sentados en una banca.
—Sólo le conocí algunas novias, otras fueron algo pasajero, pero sabes que no me meto en esas cosas.
—¿Pasajero? ¿Quiere decir que puede que esté jugando con Grace? —preguntó con los ojos en grande, con Keegan en su regazo.
—No es eso. Ellas estuvieron de acuerdo.
—¿Ellas te lo dijeron?
—Sólo una, pero no es asunto mío ni tuyo ni de nadie.
—Sandrine...
—Ya basta, Spencer, no es posible que no aceptes a ningún cuñado.
—Es que no las puedo dejar ir con cualquiera. Contigo intentamos impedir que hablaras con Aidan por teléfono y no funcionó.
—Pero eres peor que papá. Ni siquiera mamá te prohibió estar de novio cuando tuviste 13. Mamá y papá sólo los vigilaban cuando la llevabas a tu habitación para que no hicieran nada indebido.
—Sí, me acuerdo —dijo cabizbajo y mirando a un costado.
—Entiendo por qué haces esto, pero no es necesario.
—Para mí lo es.
—Mira, cuando de verdad veas algo malo en mi amigo, le avisas a nuestra hermana, ¿sí? Pero no andes de guardaespaldas.
La miró, considerando su consejo.
—Bueno —aceptó.
Al volver a casa, Spencer vio llegar el auto de Jim, pero vio a Grace sentada en el asiento de atrás. Otra mujer iba en el asiento del copiloto. Grace y Jim se bajaron y lo saludaron. Sandrine ya se había ido con Aidan, quien la había ido a buscar al parque.
—¿Quién es ella? ¿Por qué mi hermana iba atrás?
—Está bien, Spencer, no es nada —intentó calmarlo Grace, minimizando el hecho.
—Al menos podría ser educada y venir a saludar —reclamó él.
Jim los miró y fue al auto a abrirle la puerta. La joven se bajó, se acercó a saludar por compromiso y agarró a su amigo de la mano. El hermano de Grace vio el gesto; y luego, a ellos.
—Creí que tu novia era mi hermana —le reclamó.
—Y lo es, pero ella no se quiso bajar —contestó mirando un poco a la chica y encogiéndose de hombros.
Su hermana y Jim se despidieron con un beso.
—Otro día nos vemos —se despidió ella.
—Nos llamamos.
—Yo también voy, no se olviden —dijo la amiga, tomándolo del brazo.
—Bueno —dijo y se acercó a Grace para ponerle un brazo alrededor—..., ya la trajiste. Se pueden ir ustedes dos —dijo mientras se llevaba a su hermana a la casa.
Jim y su amiga subieron al auto y se fueron. El auto dobló en una esquina a tres cuadras mientras los hermanos entraban a la casa—. A no ser que tu intención sea tener un noviazgo de más de dos como yo, tienes que defender tu lugar, y ese imbécil defender el tuyo.
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Tu hija
General FictionAidan es un joven promiscuo e impulsivo que trabaja en un restaurante junto a su hermano. Mantiene una relación inestable con Isabelle hasta que ella, cansada de sus actitudes, decide terminar con él. Poco después, Isabelle le revela que está embara...
