Capítulo 17
Es lo que quiero
Subió al departamento y las palabras que su padre siempre le decía le atormentaban y no pudo evitar derramar un par de lágrimas, no era cualquier persona que le decía estas cosas. Era su padre. Abrió la puerta y cuando cerró miró al sofá y allí estaba su castaña. Está le sonrió, pero notó la tristeza en su rubia, se levantó rápidamente y fue con ella. La miró a los ojos y abrió sus manos para que la rubia se abrazara a ella.
- ¿Estás bien? Preguntó la castaña.
- No. Respondió la rubia abrazada a la castaña. Unas lágrimas salieron y aunque la rubia no estaba acostumbrada a derrumbarse por causa de sus padres delante de cualquier persona, aquí estaba mostrando su vulnerabilidad a esta mujer. La abrazo fuerte y esta le dejaba besos en su hombro, clavícula o cuello. Se separó un poco y la miró a los ojos.
- Ven vamos al sofá. Caminaron las mujeres al sofá y Juliana le di espacio en su pecho para que la rubia se recostara. No lo dudó y la abrazó.
- Respira bonita. Respira. Aquí estoy. Besó su cabeza. La castaña estaba preocupada por su rubia. - Val aquí estoy para ti.
- Gracias.
- Nada de gracias. Estamos conociéndonos, siento cosas por ti. Lo que menos quiero es que te pase algo mi bonita. Decía la castaña mientras la rubia seguía sollozando.
Después de un buen rato abrazadas. Valentina levantó su rostro y miró a Juliana. Esa carita enrojecida por las lágrimas conmovieron a la castaña junto con verla y su corazón se comprimió.
- No me gusta llorar y menos frente a la gente. Sobre todo si es por mis padres y sus imposiciones, que bien se siente que te reciban con un abrazo. Juliana sonrió y se inclinó un poco para darle un suave beso.
- Y un beso. Vamos a mi habitación, hoy duermes conmigo. Valentina abrió sus ojos. - ¡Valentina! No pongas esa cara. Es solo dormir juntas. No quiero dejarte sola y bueno aquí en la sala pueden interrumpirnos.
- Me colocaré una pijama e iré a tu habitación antes que te arrepientas. Diciendo esto la rubia causó gracia en la castaña que le dio otro beso a esa mujer que le estaba haciendo sentir cosas tan extrañas, pero tan bonito, ese sentimiento de reír por solo ver a su rubia.
Luego de cambiada Valentina la cual sólo llevaba una playera encima de su ropa interior, no acostumbraba a dormir con sujetador, pero no quería tentar a su castaña, bueno si la quería tentar, pero estaba dando el espacio que Juliana necesitaba. Se acostaron en la cama y Juliana abrazó a Valentina. Lo que está no sabía era que tenerla en su pecho ya era bastante tentación, así que respiro y esa noche determinó a contarle a esa mujer el cómo se sentía.
- Juliana soy hija de los dueños de los hoteles más importantes del país. Mis padres son millonarios. Yo hace un par de años hacía todo lo que ellos querían, pero en la universidad comencé a sentirme ahogada, no quería casarme con la persona que mis padres ya habían elegido para mí. Les confesé que era gay y ellos pues no les interesaba si era gay, solo querían que fuera adinerada como ellos y la única manera, era casándome con el hijo del Alcalde, ese fue el menor de los problemas porque ellos tienen mucho dinero, que podía ser gay siempre y cuando no se me ocurriera casarme con una don nadie.
La rubia suspiró. Juliana estaba sorprendida por todo lo que la rubia le contaba.
- Mi padre estaba pagando mi carrera, siempre había elegido lo extracurricular que debía hacer y nunca me dejó hacer arte. Así que después de tener mi primera novia me revelé, tomaba el dinero que me daban para pagar una carrera alterna de arte y también me costee un viaje a Londres donde mis padres se enteraron que mi carrera de administración hotelera yo la había abandonado. La universidad llamó a mis padres porque él no entendía cómo no estaban llegando los recibos de la universidad. Y allí mi papá me echó de la casa a menos que yo volviera a la carrera y me casara con la persona que él escogiera para mí. Así que si no aceptaba tendría que salir de la casa de ellos y los departamentos de ellos y ni una habitación de los hoteles de ellos podría tener y me echaron literalmente sin un peso.
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Roomie
FanfictionUna mujer con deudas y un pequeño que cuidar, decide alquilar una habitación de su departamento a una mujer desconocida, muy diferente en todo sentido a ella. Será una historia divertida y emocionante. Disfrútala
