Maggie estaba sentada frente a la televisión de la mansión, le daba curiosidad observar aquellos juegos de los que tanto les estuvo hablando la academia. Los años anteriores no había sido de su interés verlos, pero ahora si lo hacía porque el próximo año Jasper ya iba a estar capacitado para poder ir a los suyos y le interesaba ver cómo serían.
Maggie encendió la televisión y lo primero que vio en la pantalla fue a Caesar Flickerman, el comentarista que tenían.
Ya era de noche y la euforia del Capitolio se podía oír hasta en su hogar, ella no entendía porque la gente se emocionaba tanto por ellos si lo que pasaba ahí no era agradable.
La figura de Caesar se volvió más pequeña para enfocar una figura masculina.
—Aquí podemos observar a Finnick Odair, el tributo del distrito 4 — dijo Caesar —Que increíble sorpresa este chico.
Maggie observó la figura del chico que se encontraba en el río con un arma grande, no sabía muy bien cuál era. Parecía vivir en su mundo, pero al mismo tiempo también sobrevivía.
Él parecía sólo querer irse de ahí.
Pero Maggie quitó su vista de la televisión al oír ruido en el salón grande, no sabía que su hermano había llegado de entrar. Se puso de pie y se dirigió hacia allá sigilosamente.
Maggie observó por la pequeña abertura de la puerta blanca de madera.
No solo esta su hermano, sino que también su madre.
—Lo sabias Jasper, gente como nosotros no tiene tiempo para poder conocer a alguien más –le dijo su madre, él estaba sentado y ella de pie.
—Lo se — solo estaba con la cabeza baja.
Jasper era solo un chico que antes de todo había conocido a una chica, Francis estaba junto a él en la academia. Jasper supo lo que era el amor y quizás eso fue lo que más le dolió, saber lo que sintió amar y que no podías seguir haciéndolo.
Jasper pensaba a Francis todos sus días, para él era la mujer más hermosa que sus ojos habían visto alguna vez, a pesar de sólo ser un adolescente. Francis le escribía cartas a él, había algo mutuo.
Nunca tuvieron oportunidad de verse, pero en los ojos de cada uno se reflejaba lo que sentían. Así se veía el amor puro.
—Sabes que no podemos amar o querer, siempre terminamos perdiendo lo que más amamos — le dijo su madre—Así es la vida, estamos destinados a estar solos.
Jasper solo asintió y se puso de pie.
Aunque escucho las palabras de su madre, siempre vivió en su mente Francis.
Jasper se dijo ahí mismo que nunca más podía corresponderse sentir lo mismo, que el amor era un sentimiento hecho para otras personas, no para ellos. Cuando te olvidas que es el amor te olvidas de cómo sentir.
Maggie corrió hacia el salón y se sentó en el sillón, en la televisión seguía la imagen del chico Finnick. Miro unos segundos para luego apagarlo.
Maggie adoptó todas aquellas palabras que su madre le había dicho a su hermano. Si nadie en su familia se permitía amar, entonces ella tampoco podía hacerlo.
Nunca conoció el amor, por lo que no sabía lo que se sentía.
Francis fue una de las pocas tributos del distrito que no tuvo la suerte de salir victoriosa.
Jasper siempre mantuvo la primera carta que le escribió Francis.
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Gods & Monsters ||| Finick Odair
Fanfiction"In the land of gods and monsters I was an ángel Living in the garden of evil" Margaret, el diamante en bruto del Capitolio, pero hasta las mejores joyas suelen perderse. To...
