Chiara
Cuando Violeta me pidió de ir a cenar las dos solas no dude ni un segundo en aceptar. Me encantaba pasar tiempo con ella a solas, me enamora cada vez mas con su sonrisa, su forma de ser tan peculiar pero a la vez tan parecida a la mía. Si, se podría decir que me he enamorado de ella.
Era casi la hora de irme, estaba deseando ver a Violeta, la echaba de menos. Al pensar en ella no podía evitar sacar una sonrisa de mi rostro.
- ¿A que se debe esa sonrisa tan bonita?- me pregunto Lucia, mi compañera de trabajo.
- He quedado con Violeta para ir a cenar.- le respondí nerviosa debido a los nervios que tenia por la cena.
- ¿Y quien es Violeta?
- Es la chica mas guapa, alegre y simpática que he conocido jamas.- dije yo con un brillo en los ojos que siempre aparecía cuando hablaba de ella y el cual Lucia se percato.
- Bueno, a lo mejor exageras.
- Créeme que no exagero, su cara esta esculpida por los dioses del Olimpo, sus ojos color miel en los que te pierdes.
- Bueno, si tu lo dices.- me respondió con indiferencia.
Lucia y yo seguíamos hablando cuando por la puerta apareció Violeta con un traje negro precioso, no podía apartar la mirada.
- ¿¡Que haces aquí!?, ¿no acordamos que nos íbamos a ver en el restaurante?.- le pregunte sorprendida mientras la abrazaba.
- Ya pero quería darte una sorpresa. Y mientras damos un paseo.
- Me parece una gran idea.- le respondí con una sonrisa.
Ambas nos metimos en nuestra burbuja, en la que ambas nos quedábamos mirándonos olvidando todo lo demás. Salimos de ella debido a un carraspeo. Lucia.
- Oh, Violeta, ella es Lucia, mi compañera de trabajo.- dije mientras acercaba a Lucia un poco a nosotras.
Violeta
Desde que había llegado, Lucia no había dejado de mirarme. Una mirada de desagrado, como si mi presencia la molestara.
- ¡Hola!.- le dije con una sonrisa.
- Hola.- me respondió con muy poco interés.
- Bueno Kiki, nos deberíamos ir ya.- dije yo algo impaciente por romper el momento tan tenso que se había creado.
- Si.- me respondió- Nos vemos mañana.- le dijo a Lucia mientras le abrazaba.
En el abrazo, los brazos de Lucia bajaron peligrosamente por la espalda de Chiara quedando muy cerca de su culo. La mirada de Lucia se posiciono sobre la mía, con un aire de superioridad, como si lo que estuviese haciendo es exclusivo. No puede evitar sentir celos.
Una vez fuera, iniciamos nuestro camino hacia el restaurante. El camino fue de lo mas agradable, ambas íbamos de la mano y en ningún momento se soltaron. Una vez llegamos, nos sentamos en una mesa y el camarero nos tomo la comanda de las bebidas.
- Chiara este sitio es precioso.- dije embelesada con el lugar.
La pizzería era muy acogedora, con vistas al mar y una luz muy tenue debido a la luz de las velas.
- Sabia que te iba a gustar.- me respondió con una sonrisa mientras me agarraba la mano.
La cena fue mágica. Si no estábamos riendo por alguna anécdota, estábamos en absoluto silencio, pero no era un silencio vació, era un silencio que con nuestras miradas se llenaba de amor y admiración por la otra.
- No puedo evitar preguntarte, ¿Te gusta Lucia?- le pregunte a Chiara sin esperar que su reacción fuera ahogarse con el vino.
- No, no me gusta.- me respondió muy rápido.- Solo la veo como una compañera de trabajo.
- Pues yo creo que ella te ve como algo mas.- dije entre risas pero en verdad con cierto cabreo en el interior.
- ¿Estas celosa?.- me pregunto con una pequeña risa.
- ¿Yo?, ¿Celosa de Lucia?. Para nada, tu con tu vida amorosa puedes hacer lo que quieras, si no somos pareja ni nada.
Chiara
Me dolió un poco las ultimas palabras de Violeta. Yo daría lo que fuera por ser su novia pero veo que ella no siente lo mismo que yo.
Una vez pagada la cena, decidimos terminar la noche con un pequeño paseo por la playa, nos quitamos los tacones y nos acercamos a la orilla del mar.
- Gracias por esta noche tan mágica, Kiki.- hablo Violeta con un tono muy bajito de voz.
- No, las gracias te las tengo que dar yo, porque es por ti por lo que la noche han sido perfecta.- le respondí en el mismo tono.
- Chiara no solo te doy gracias por esta noche, sino por todas las demás desde que te conozco. Gracias por cada palabra amable, por cada gesto sincero, gracias por tu apoyo en esos momentos donde sentía que me caía en un gran abismo, gracias por tu forma única de ver el mundo, gracias por hacerme sentir que no estoy sola, gracias por enseñarme lo que es el amor. Desde el primer momento que te vi en esa barra sabia que algo mágico había en ti, una chispa que ilumina todo tu alrededor, gracias por enseñarme esa chispa.
Las palabras de Violeta me llegaron a lo mas profundo, mis ojos estaban aguados, sentía que podía llorar en cualquier momento. Pero también sabia que esas palabras venían desde la amistad, pues ha dejado muy claro que no esta enamorada de mi.
---------------------------------------------------------------------------------------------
2/4 de la maratón
Ya os aviso. Lucia va a dar un poco de guerra
ESTÁS LEYENDO
Hogar- Kivi
RomanceComo la vida puede dar un cambio de 360 grados por una decisión mal tomada. La vida de Violeta dará un giro que hará replanteárselo todo. Menos mal que Chiara estaba ahí con ella cuando se encontraba en el abismo mas oscuro. Una historia llena de a...
