Violeta
El tiempo corría muy rápido, estábamos ya a mediados de agosto, yo estaba de 15 semanas y notaba muchísimos cambios en mi cuerpo.
El mas notable, sin duda, era el aumento de mi barriga, que en estas dos semanas había crecido bastante y además mis pechos no paraban de crecer, lo que provoco que Chiara y yo visitáramos el centro comercial a comprar ropa premamá.
Otro cambio fue el gran aumento de estrías por mi vientre, aunque mas que un inconveniente lo veía como una ventaja, pues Chiara todas las noches me daba un masaje por la zona que tenia estrías con crema hidratante y se sentía muy bien, para que engañarnos.
Estaba yo sola en casa, ya que Chiara trabajaba cuando llamaron a la puerta, fui a abrir ya que no tenia ni la mas remota idea de quien podría ser.
- Ruslana.- dije sorprendida al ver a la chica en la puerta. No tenia muy buena cara, tenia los ojos algo hinchados y la mirada perdida.- ¿Estas bien?.- le pregunte invitándola a pasar.
- ¿Cómo te diste cuenta de que te gustaba Chiara?.- dijo la chica directamente como si de quitar una tirita se tratase.
- Cuando vi que sin ella me faltaba algo, una mitad.- le respondí con una sonrisa de enamorada.- ¿Pero porque me lo preguntas?, ¿No te gustara Chiara?. Ella ya esta pillada así que olvídate.- le pregunte con cierto tono de amenaza.
- No, no.- negó rápidamente.- Aunque no niego que hubo una época en la que si me atraía, pero no es por ella por quien te pregunto, es por Nerea.
- Te gusta Nerea.- le dije sin llegar a ser una pregunta, pues era muy obvio los sentimientos de la chica.
- Si.- afirmo.- pero...- siguió hablando.
- ¿Pero que?
- Creo que Nerea no siente lo mismo por mi.- respondió Ruslana con los ojos aguados.
- Imposible, si desde que os conocisteis habéis sido dos lapas y además Nerea te mira de la misma forma como Chiara me mira a mi.
- Es imposible que me mirara igual porque la he visto besarse con un chico.- termino de decir Ruslana rompiéndose del todo.
Yo lo único que puede hacer en ese momento era abrazarla, yo no tenia mucha relación con ella pero me dolía verla así, tan destrozada.
- ¿Cómo sabes que se ha besado con un chico?- le pregunte ya que tenia aquella duda de como había podido ver aquella escena.
- Había quedado con ella para ir a surfear, le gusta y hoy había buenas olas para hacerlo. Total, estaba cerca cuando la he visto en la puerta con un chico alto y moreno besándola, cuando lo he visto he salido corriendo y le he escrito que no podía quedar que me había surgido una cosa y luego he acabado aquí.
- Rus, a lo mejor has malinterpretado la situación.- le dije para que viese todos los caminos posibles.- Tienes que hablar con ella.
- No, no puedo. No quiero hacerme mas daño, me tengo que alejar de ella.
- Alejarse no es la solución, te lo digo por experiencia.
- Pero lo mío no es como lo vuestro. Esto no tiene arreglo, ella no esta enamorada de mi, punto.
- Ruslana, por favor, habla con ella, no te alejes.
- No puedo, no puedo hacerlo.- dijo llevando su rostro a sus rodillas.
- Si puedes Rus, ahora esta hablando el miedo, pero cuando la tengas delante ya veras como puedes.
- No voy a poder, no sigas insistiendo.- dijo una Ruslana cansada de mí optimismo.
ESTÁS LEYENDO
Hogar- Kivi
RomantikComo la vida puede dar un cambio de 360 grados por una decisión mal tomada. La vida de Violeta dará un giro que hará replanteárselo todo. Menos mal que Chiara estaba ahí con ella cuando se encontraba en el abismo mas oscuro. Una historia llena de a...
