Reconciliación

1.1K 58 18
                                        

Chiara

Cuando me dijo Violeta aquellas me tense. Sabia que teníamos que hablar pero por otro lado no quería remover mas todo lo que había pasado, porque para mi estaba todo perdonado.

- Chiara, quiero pedirte perdón por todo el daño que te he echo.- comenzó a decir Violeta un poco nerviosa.- Cuando Cayetano me contó que si no me iba yo, iba a ir a por ti, me entro el miedo.

- Violeta...- la interrumpí pero no me dejo seguir hablando.

- Por favor, no me interrumpas. Chiara, se que tendría que haberte contado la verdad, se que tenia que haber sido sincera contigo pero no pude. Mi mente solo encontraba malos caminos.- siguió hablando Violeta un poco rápido de los nervios.- Chiara tu eres el amor de mi vida y yo lo único que quería es que fueras feliz.

- Violeta.- la interrumpí de nuevo mientras le daba mi mano.- Yo no seria feliz si tu no estas a mi lado.

- ¿De verdad?.- me miro con unos ojos brillantes

- Si. Yo quiero estar a tu lado, criar a Eric juntas, hacernos mayores juntas. Cuando los chicos me contaron que todo esto lo habías echo para protegerme de tu hermano me cabree, pues pensaba que no confiabas en mi pero también me di cuenta que si yo hubiese estado en tu lugar hubiese echo lo mismo.

Violeta me miraba a los ojos, notaba como temblaba y yo no dude en no soltarle la mano para demostrarle que esto no era un sueño sino la realidad.

- Pensé que me ibas a odiar después de todo.- dijo con la voz un poco rota.

- Te juro que lo intente.- confesé y vi como apartaba su mirada de la mía.- Intenté enfadarme de verdad, odiarte, hacer como que ya no me importabas. Pero no pude, Vio. No pude porque incluso en medio de todo ese dolor, lo único que sentía era amor. Un amor que no se apagó ni con tu ausencia, ni con tu silencio, ni con tus errores.

Las lágrimas comenzaron a caer por su rostro. Se mordió el labio inferior, intentando contenerse, pero era inútil. El nudo en su garganta se deshizo en un suspiro tembloroso.

- No merezco que me perdones tan fácil.- me dijo.- Te mentí, te aleje.

- No Vio.- le respondí.- Me fallaste, sí. Que sufrí como nunca antes, también. Pero también entiendo que hiciste todo desde el miedo... y desde el amor. A tu manera, intentabas protegerme. Sé que te equivocaste, pero también sé que en tu corazón siempre estuve yo.

Violeta cerro los ojos, como si mis palabras fueran un bálsamo cayendo sobre una herida que estaba cicatrizando.

- ¿De verdad quieres esto?.- me pregunto con un hilo de voz.- ¿Después de todo?

- Mas que nunca.- le respondí si dudar.- Quiero seguir contigo. Quiero despertarme y ver cómo Eric crece entre las dos. Quiero pelear contigo por tonterías, reírnos hasta llorar, ver películas abrazadas los domingos, tener noches en vela porque Eric no duerme... Quiero todo. Lo fácil y lo difícil. Porque te amo, Vio.

Violeta rompió en llanto, pero esta vez eran lágrimas distintas. No eran de culpa, ni de miedo. Eran de alivio, de esperanza. De un amor que volvía a respirar después de haber estado demasiado tiempo bajo el agua.

- Gracias.- me dijo con la voz temblorosa pero firme.- Te prometo que voy a hacer todo lo posible para sanar lo que rompí. Para ser la mejor versión de mí, para ti, para Eric, para nosotras.

Nos abrazamos fuerte, como si quisiéramos fundirnos en una sola. Ya no había espacio entre nosotras para el rencor ni para el miedo. Solo amor. Amor real. De ese que sobrevive a todo, que perdona, que reconstruye.

- Somos una familia, ¿verdad?.- pregunto con una sonrisa temblorosa.

- La mejor familia que podríamos haber soñado.- le respondí, acariciándole la mejilla.

Eric hizo un pequeño ruidito desde la cuna y ambas giramos la cabeza para mirarlo. Dormía profundamente, ajeno a todo, pero tan perfectamente sincronizado con ese momento de paz.

- Míralo.- dijo Violeta, bajando la voz.- Tan pequeño... y ya nos ha dado tanto.

- Nos ha unido, Vio. Él fue la luz cuando todo se oscureció.

- Y ahora vamos a cuidarlo juntas, siempre.


- Siempre.- repetí, y esta vez fue una promesa.

Nos quedamos así, abrazadas, mirando a nuestro hijo. Esa noche no había preguntas ni dudas. No había culpa, ni reproches. Solo amor. Un amor que no necesitaba gritarse para sentirse. Un amor que, a pesar de todo, había ganado.

------------------------------------------------------------------------------------

¡Todo vuelve a estar bien! 

Se que es un poco corto el capitulo pero quería separar el nacimiento de Eric y la reconciliación para que tuvieran la misma importancia.

Con este capitulo también quiero deciros que el final de la novela esta muy, pero muy cerca, quedaran como unos 3 capítulos aproximadamente. Es una pena decirle adiós a esta novela pero todo lo bueno tiene que llegar a su fin.

Aunque... no tenemos porque decirle adiós de inmediato. Se que unos capítulos atrás, subí una sinopsis de una nueva historia, pero... ¿Qué os parece una segunda parte de esta historia? Contaríamos como nuestras chicas se desenvuelven en la gran aventura de la maternidad afrontando nuevos retos y nuevos enemigos. 

Contadme en los comentarios si preferís una nueva historia o preferís "Hogar 2" (no se llamaría así, soy un poco mas original jeje)

Perdón por el rollo del final y buenas noches.

Hogar- KiviDonde viven las historias. Descúbrelo ahora