Violeta
Después del maravilloso fin de semana, tocaba volver a la rutina. Una rutina que obviamente se ve alterada por un pequeño detalle, y es que Chiara y yo por fin éramos pareja. No podía estar mas feliz, por fin estaba con la persona que mas quería y la persona que mas me apoyaba.
Al estar de vacaciones, ninguna de las dos trabajaba, pero si teníamos responsabilidades, y es que yo hoy tenia cita con María, cita a la cual en vez de acompañarme Kiki me acompañaría Joey.
Después de una ducha y arreglarme, fui a desayunar a la cocina, donde estaban todos desayunando.
- Buenos días, amor.- me saludo Chiara mientras me daba un pequeño beso en los labios.
- Todavía no me puedo creer que estéis juntas.- dijo Jasmín mientras removía incrédula su taza con cola-cao. La cual se entero ayer junto con todos nuestros amigos por la tarde de que habíamos empezado la relación.
- Ni yo la verdad.- admití intentando analizar lo que había pasado; es mas, todavía pensaba que estaba en un sueño y que todo esto no había pasado.
- Ya esta.- dijo Joey mientras se limpia los churretes del cola-cao que se había terminado de tomar.
- Muy bien, pues nos vamos.- le dije mientras él corría hacia mi para darme la mano.
- Hazle caso a Violeta, Joey. Como me entere que te has portado mal, te castigo sin consola, vale.- dijo Emma advirtiéndole de su comportamiento.
- No te preocupes, Emma, si este pequeño es un solecito. Yo me encargare de que no se meta en líos.- le asegure a Emma, dándole seguridad de que su hijo iba a estar bien.
El paseo hacia el hospital fue muy agradable. Joey no paraba de hacerme reír con sus tonterías y yo lo único que podía hacer era sucumbir a sus demandas, pues era monismo.
- Violeta, me puedes comprar una bolsa de gusanitos. Porfi.- me dijo mientras me ponía la misma carita de cachorrito que ponía Chiara cuando me pedía algo. Obviamente si no resistía contra ella, cómo lo iba a hacer con el.
- Esta bien, pero solo una, que si no luego no comes.- le hice entender para que no se pasara comprando.
Después de la mini parada en el kiosco, llegamos a la consulta de María.
- Buenos días, Violeta.- me saludo hasta que se percató de la presencia de Joey.- ¿Y este pequeñín quien es?- termino de decir mientras le tendía la mano al pequeño.
Vi como Joey no le devolvía el saludo, por lo que intuí que era bastante vergonzoso. Así que decidí presentarlo yo.
- El es Joey, el hermano pequeño de Chiara.
- Encantada Joey, soy María.- le dijo con una sonrisa que el pequeño no dudo en devolvérsela. Parecía que ya iba cogiendo confianza.- Violeta, cuéntame, ¿Cómo estas?
- Pues bastante bien, este finde he estado un poco acatarrada, pero ya estoy muchísimo mejor la verdad.- le explique.- No tome ningún medicamento por si acaso.
- Hiciste bien, no deberías tomar fármacos pero si no ves que puedas aguantar al dolor te puedes tomar un paracetamol.
Asentí ante su información y lo próximo fue tumbarme en la camilla para la ecografía. Joey se quedo en la silla sentado, así que le dije que se acercara. No tardo nada en acercarse para ver al bebe. Además, María le dio una silla para que se sentara y viera mejor el ecógrafo.
- Bueno, el feto esta muy bien, podemos asegurar que no tiene ninguna malformación, por lo tanto es muy buena señal.- dijo María y yo suspire aliviada de que al pequeño no le pasara nada.
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Hogar- Kivi
RomanceComo la vida puede dar un cambio de 360 grados por una decisión mal tomada. La vida de Violeta dará un giro que hará replanteárselo todo. Menos mal que Chiara estaba ahí con ella cuando se encontraba en el abismo mas oscuro. Una historia llena de a...
