Capitulo 55

101 15 1
                                        

  -Parece que no te alegras de verme pequeña pantera - Lo mire con desprecio -

Vendería mi alma al diablo solo por dejarme darle una paliza, pocas personas lograban irritarme tanto en tan poco tiempo. Pero tranquilice mis chacras, estábamos rodeadas y el plan se había ido a la mierda en un segundo, vi por el rabillo del ojo a Carina, que estaba a punto de atacar y solo negué, aunque no había manera de ganarles podría darme un pequeño placer momentáneo. Sin pensarlo mucho mas lance una patada de tijera a la cara de Antonio, seguido de golpes precisos en piernas y brazos.    

Escuche los insultos de Carina, que por su puesto no había dejado pasar la oportunidad  de lasarse a una pelea que estaba perdida desde el principio. Solo unos minutos después  yo estaba siendo sujetada en el piso y un hombre corpulento estaba sobre mi esposándome, mi compañera no estaba mejor que yo.  

- ¿Quien diría que las miembros femeninas de K.A.I podrían ser tan sobresalientes ?- Dijo el imbécil mientras se limpiaba la sangre de la boca por mi resiente patada -

- Quien diría que los hombres de Osvaldo Minas, podrían ser tan incompetentes para dejarse golpear?- Retruque con ovio descaro  -  

- Veamos por cuanto te dura esa soberbia- El miro hacia arriba- Tu colega baja, se que estas allí -

Mire a Caro, con impotencia, me había costado mucho subir a Nico, a esa altura y tuve que tranquilizarlo cada tanto, era ovio que le temía a las alturas.     

- Es solo un adolescente - Llame la atención de Antonio -

-¿Solo un adolescente? Es un aprendiz en K.A.I,  no un niño inocente - Suspire -

- No tiene entrenamiento de campo, deja que lo ayude a bajar -  

Me tense cuando saco una pistola y apunto a las ramas, me removí con violencia pero el me miraba con placer, sabia me preocupación.  

- !Tu, imbécil que crees que estas asiendo¡ - Grite pero fue inútil el disparo en dirección a las ramas- ¡¡ Nicolas!! - Gritamos al mismo tiempo con mi compañera -

- Baja chaval o el próximo tiro te ara bajar - 

- Hermana - La voz temblorosa de Nico me rompió el corazon -

- Nico, baja despacio, fíjate bien en donde pisas, concéntrate - El chico me obedeció pero era notable a pesar de la distancia, su temblor -  

De a poco descendió pero a mitad de camino Antonio volvió a gritar.   

- No tenemos todo el día - Después de eso volvió a disparar, Nico en el apuro descendió unos metros mas descuidadamente pero resbaló y callo, sin poder contenerme me liberé del agarre en mi cuerpo y me lance para amortiguar su caída recibiendo un gran impacto sobre mi a pesar que el chico era flaco.

- Hermana - Susurro - 

- ¿Estas bien? - El solo susurro positivamente  y eso fue lo ultimo que escuche -

Carina 

Mire impotente como Ana, se desvanecía, la sangre brotaba de su cabeza y pude ver como Antonio y los hombres mostraban un rastro de pánico en sus rostros.  

Era un hecho que ella tenia que ser llevada sin daño antes Osvaldo y después de tal impacto eso no seria posible. Sentí rabia por toda esta situación de mierda y forcejee como una lunática solo para ser arrastrada junto a Nicolas. Mientras mas me alejaba me repetía una y otra vez que Ana, era la mujer mas dura que conocía y que estaría bien.  

Vi como la subían a un helicóptero mientras nosotros fuimos arrojados dentro de una camioneta. Recorrimos mucho tiempo ruta costeras con incertidumbre ya que a pesar de no conocer muy bien este continente sabia que no nos dirigíamos ni a la cuidad, ni a las mansiones que conocíamos de ante manos de Osvaldo.

Tres horas después entramos a un a un barco de trasporte, no tarde en calcular que éramos llevados a una isla o a un barco en alta mar, la primera opción fue la correcta. 

A penas desembarcamos aprecie a la distancia el helicóptero en que se llevaron a  Ana, por lo menos sabia donde estaba, pensé. Pero el lugar parecía una fortaleza, como un castillo o algo similar, para mi sorpresa aunque por fuera pareciera viejo por dentro era todo lo contrario, paredes lisas y limpias con cuadros de dudosa procedencia, candelabros bien esplendorosos, parecía a ver llegado a otro mundo.  

Nos arrojaron a habitaciones separadas, mire a mi alrededor "No estaba del todo mal pero las rejas no les daba una sensación de calidez que digamos." Pasaron un par de horas antes de volver a ver  señales de  humanos, para mi mala suerte era Antonio, el primo del mafioso que entraba con una bandeja a mi celda lujosa.

Me encontraba de pie frente a la ventana sin perder de vista cada movimiento que el hombre realizaba ya que el tipo lograba poner todos mis sentidos en alerta, algo en el, me daba una sensación de malestar y repulsión automática.

Lo mire dejar la bandeja sobre la pequeña mesa para luego tomar asiento con toda calma sobre uno de los sillones, gruñí para mis adentros. 

- ¿Carina verdad? Toma asiento- Extendió la mano con cortesía-  

No me moví y mire la comida con desconfianza. 

- No tengo apetito ¿Como esta Ana?- 

- Siéntate primero y te lo contare - Mantuve su mirada unos segundos, pero igualmente accedí ¿Que mas podía hacer? Estaba en su territorio ponerme rebelde ahora no me ayudaría en nada, además sabia muy bien que Ana, tenia una idea de que esto pasaría y conociendo esa mente maquiavélica que poseía, debería tener algo en mente planeado de ante manos. Así que sin mas lo mejor era portarme obedientemente por ahora.

- Esta bien solo fue una conmoción leve -

- ¿Y que mas ? Porque estoy segura que este lugar debe tener muchos trabajadores y no es necesario que el Sr Moreno, sea quien me traiga la comida en persona. - Repiquetee mis dedos sobre el porta brazos, esperando - 

- Chica lista - Sonrió - Como sabes, mi primo esta encaprichado con tu amiga o compañera pero ella no parece entenderlo, al parecer esta muy apegada a ustedes, a nuestro parecer si ustedes se unieran a nuestra familia ella se sentiría mas conforme y satisfecha y todos felices - ¿Que podrían perder ? K .A.I ya nos lo recibirá y si no me equivoco todos los miembros de su organización son huérfanos o abandonados. Les ofrecemos estabilidad  ¿Que opinas? ¿No te parece generoso de nuestra parte? - Me contuve para no carcajearme, pero fue inútil - 

- Creo que tanto tu como tu primo, no conocen a Ana, en lo mas mínimo -

Discípula de la mafiaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora