Capitulo 56

101 17 2
                                        

Ana

Me sobre salte al despertar y el dolor de cabeza fue lo suficientemente fuerte para detener mi abrupto. 

-Deberías mantenerte quieta por un tiempo, recibiste un gran golpe - Mire en dirección a la voz aunque ya sabia de quien se trataba-

- ¿Donde están mis compañeros?- Me levante de la cama sin darle demasiada atención a Miguel-

Mire mi nuevo vestuario para encontrarme solo con una camisa, bueno esto no era sorprendente. 

- Solo te importa tus compañeros ... Ja que broma - Lo mire con tranquilidad, el se encontraba con aspecto cansado, seguramente  su agotamiento se debía a mi búsqueda. Vestía completamente de negro como un demonio surrealista.

- Miguel ... - Comencé con voz desanimada -  Hasta cuando vas a seguir con esto, no hecho nada para ofenderte conocerte realmente fue una coincidencia, tengo entendido que Vladimir, te explicó la situación-  Me había encargado de pedirle a Stefan, que se encargara de hacerle llegar la verdad de la historia atreves de Vladimir, con la esperanza de que el no tomara represarías - ¿Enserió tenias que llegar tan lejos? -

- Y crees que eso te escusa, para escaparte de mi cuando se te antoje - Suspire tratando de no irritarme-

-Miguel, eres un tipo inteligente y sabes que no me quedare a tu lado si yo no lo quiero- El avanzo con un aura gélida y me sujeto el cabello con fuerza - 

- Es por ese tipo - Su agarre no ayudaba a mi dolor de cabeza - ¿Crees que no vi esas marcas de amor en tu cuerpo? - Maldije a Marc - 

- ¿Y que ? No te hagas ideas equivocadas Miguel, yo no te pertenece, no soy algo que puedas poseer a tu antojo, ya deberías saberlo - Una risa maniática me hizo dudar de mi confianza -

- Lo veremos -

Sentí alivio cuando  me soltó, luego salió por la puerta dando un portazo. Mire mi reloj de pulsera, un regalo de Zafiro, solo tenia que girar una perilla y el rastreador comenzaría a emitir una señal, esa seria la señal para para que intervinieran. 

No mucho después dos mujeres conocidas para mi entraban por la puerta eran la abuela Valentina, junto a Noelia. Esta vez no fui cálida, me mantuve impasible mirando por la ventana. 

- Hermana Ana - La voz de Noe, sonaba contenta de verme-

- Noelia, no soy tu hermana - Suspire no quería ser cruel pero tenia que darle un choque de realidad y hacerle entender que no estaba aquí por que quisiera- Soy una agente de K.A.I, que  te salvo la vida por que era mi deber, eres suficientemente adulta para saber que lo que esta haciendo tu hermano no es correcto - Ella se cruzo de brazos molesta - 

- ¡Eres mi hermana, ya que te elegimos para serlo¡- Valentina la corto la rabieta y le hizo señas para que esperara afuera. Luego se sentó en la cama y comenzó a hablar con calma- 

- Se como te sientes, yo también pase por lo mismo a tu edad. Ana, se que aunque ahora todo parece injusto no es malo, te adaptaras. - La mire desde mi posición con un sabor amargo en la boca - Escucha a esta vieja, no hay manera de escapar de un Moreno si el te quiere, no te pongas las cosas mas difíciles. - 

- Aunque sabes como me siento, tu no eres yo. - Solo la mire al decir eso y luego me enfoque en la ventana con grandes rejas -

Antes de que pudiera decir algo mas unos gorilas de seguridad entraron a escoltarme a Dios sabe donde. Al salir vi a Noelia, recostada en la pared aun esperando. Los hombres me franqueaban como si llevaran a un asesino peligroso, cualquier movimiento de mi cuerpo lograba ponerlos en alerta, muy cómico si comparábamos sus tamaños con el mío.  

Caminamos por un pasillo que terminaba en dos grandes puertas de madera, fueron Noelia y Valentina quien entraron primero, mientras yo fui sujetada en la entrada esperando la orden. Antonio, llego frente a mi poco después y me arrastro dentro, mire a la gente reunida y no me sorprendí al ver en el centro dos personas arrodilladas, maldije. 

Carina y Nico, me miraron con curiosidad y luego entendí por que aun tenia solo una camisa puesta que me cubría hasta los muslos nada mas, estaba descalza y calculo que no me vería muy bien.

- Hermana mayor ¿Estas bien? - No llegue a contestar cuando Noelia, se acerco al chico y planto una sonora cachetada en su cara. Intente intervenir pero Antonio, no me dio chance.-

- No la llames hermana ¿Quien te dio permiso?- Aprete los dientes, esta familia estaba podrida desde los simientes y yo recién lo notaba -

- ¡No te pases!- Mi furia comenzaba a desatarse y inconscientemente toque mi reloj exponiendo mi ubicación. No quería recurrir a esto pero visto que no solo mi vida correría peligro esta vez, lo mejor era terminar de una vez por todas.- 

- ¿Por que el puede llamarte hermana y yo no? - La niña que siempre había sido tierna y comprensiva ahora se convertía en fierecilla petulante. Le lanzo una patada al chico que no podría esquivar aunque quisiera - 

- ¡Miguel que diablos quieres¡- Le grite al orquestador de este circo - ¡Tu problema es conmigo!- El me sonrió, vi la maldad en su mirada y mi corazon comenzó a golpear mi caja torácica con furia- 

- Antonio ¿No te gustaba esa rubia? - Señalo a Carina -

Mire a Carina, vi como lanzaba cuchillos con la mirada al antes nombrado y no tenia que ser adivina para saber que muy pronto abría sangre corriendo por los pasillos.

-Cobarde - Las palabras salieron solas de mi boca, atrayendo las miradas de todos en mi  - Solo eres un maldito cobarde ¿Sabes por que me uní a K.A.I? Precisamente por gente como tu, el tipo de persona que abuza de su poder con gente que no puede defenderse - Me solté del agarre de Antonio y me pare enfrente de Miguel -Por esa razon nunca tuve una gota de remordimiento al acecinarlos, gente como ustedes no merece pisar este mundo. Todo lo que planes hacer en este momento solo te llevara a un camino .... Te mato o me matas ....  

Discípula de la mafiaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora