Los médicos no pensaban en darme el alta por lo menos hasta en una semana, tiempo que no tenia, necesitaba ir con Marc.
Por esa razon deje una carta sobre la cama para Zafiro y me reuní con Carina, en el estacionamiento. Nicolas, sentado en el asiento de atrás me miraba extrañado y no contuvo la siguiente pregunta.
- ¿Donde esta tu ropa? - Puse los ojos en blancos ya que mi vestimenta se basaba únicamente en la bata del hospital-
- Zafiro, se la llevo toda con la escusa de lavarla y por si tienen duda ni siquiera llevo ropa interior - Carina, me miro divertida, mientras aceleraba -
- Ingenua ¿Acaso pensó que eso te detendría? ¡ Que ilusa ¡- Se burlaba mientras aceleraba el auto deportivo-
- No lo creas- Suspire - Fue toda una osadía salir de ese hospital sin ser detectada, aunque no había hombres a la vista, estaban camuflados en todo los acezos. Tuve que dejar inconsciente a la señora de la limpieza y acostarla en mi cama para luego bajar por un ducto de aire y lograr salir -
- Balla parece que Zafiro, es muy capas - Asentí - Pero tu también lo eres -
Dejamos el tema atrás y nos pusimos al día con lo sucedido con Marc.
-Zafiro, no exageró Ana, realmente Marc, perdió el control de una manera bestial- Carina, hablo con voz baja y lastimera -
- No dudo de la palabra de ninguna de ustedes, es solo que conozco la sensación de desesperación- Desvié la mirada hacia el camino - Cuando la desesperación te consume te vuelves impredecible, en mi caso deje a la gente que mas amaba y me camufle en K.I.A, en el caso de Marc, se encerró en su propio ser, dejando que la ira y la rabia actuaran por el . Solo debó traerlo de nuevo - Un silencio se cernió en el vehículo-
Como si nuestro estado de animo pudiera ser percibido por los cielos una gran lluvia torrencial nos acompaño los últimos kilómetros. Nos estacionamos fuera de un gran edificio de tres pisos con un aspecto moderno pero lúgubre, ya que las únicas dos salidas que no se veían rejadas eran la puerta y ventana principal.
-Ponte esto - Nico, me extendió una bolsa de tele, dentro un uniforme simple de pantalón y camisa blanca- Es el uniforme del lugar-
-¿Que es precisamente este lugar?- Carina tomo la palabra-
- Es uno de los mejores hospitales psiquiátricos del país -Cerré mis ojos un poco molesta- Aunque la seguridad no es nada de otro mundo-
- ¿En serio? ¿Si la seguridad no es buena como es posible que Marc siga aquí?- Nico, me extendió una table en donde se reproducía un video. -
En el video mostraba a un hombre de espaldas, en una habitación completamente acolchonada en color blanco. Claro que reconocí la espalda de Marc, también note su estado tensó, el no se movía pero sabia que en su cabeza estaba analizando todo su entorno.
- No le han permitido tener contacto con mas personas ya que el ultimo medico que intento hablar con el termino con una fractura en el brazo y un lápiz clavado en el muslo. Las comidas se las mandan atreves de una ventana segura- gruñí molesta. -
- Yo estaría igual de molesta si no me trataran como un humano... mmm . ¿Tienen los planos del lugar?-
Nicolas. me mostro la manera de llegar a Marc, en menos de dos minutos ya que el estaba en el primer piso lejos de las demás habitaciones seria una entrada y salida limpia o eso pensé.
Después de estudiar los lugares y personal en mi camino fue muy fácil llegar al lugar desinado, pero como siempre los cielos no estaban de mi lado y en la puerta que me separa de mi objetivo habían dos guaruras que por su vestimenta parecían ser de Zafiro. Para mi mala suerte la única arma que traía conmigo era una pistola eléctrica que me daría la oportunidad de derivar a uno de ellos pero debía luchar con el otro y en realidad mi estado no era el mejor todavía, yo lo sabia muy bien hacia un buen rato que los dolores en mi cuerpo se habían hecho presentes.
Le envié un mensaje a Nicolas, para que apagara las luces de todo el edificio, sabia que los generadores se activarían un minuto después del apagón, pero un minuto era una ventaja ahora bienvenida.
Y así fue las luces se apagaron y corri hacia los dos tipos dispare al mas alto de ellos mientras estampe al otro de un fuerte golpe en la pared, pero no fue suficiente para estabilizarlo. Luchamos por unos segundos cuando el generador se activo y el hombre se asombro al verme, de lo que no estaba segura era si su asombro era por que me reconoció o por que era una mujer pero, esa distracción fue mas que suficiente para noquearlo de dos golpes.
Suspire para contener el dolor en mi cuerpo, realmente mi condición no era nada buena. Me acerque al tablero que se encontraba pegado a la puerta y presioné el botón para hablar dentro de la habitación.
- Marc.... - Mire la pequeña pantalla buscando a mi chico - Marc soy Ana.. voy a entrar ...-
Presioné la clave memorizada antes en el coche una serie de números y letras y la puerta se abrió. La luz dentro de la habitación era mas tenue gracias a el apagón y la activación del generador que no podía comparar su intensidad con la corriente común.
Lo que no espere fue la llave en mi brazo que me dejo estampada contra la pared que para mi suerte estaba acolchonada.
- Yo tuve tu cuerpo en mis brazos - Su voz peligrosa en mi oído me obligo a no forcejear y tratar de hablar con mas suavidad. Ya había perdido un ojo, no quería perder un brazo también -
- Mírame Marc, estoy bien- La presión en el brazo titubeo solo por un segundo-
- Mientes -
- Marc.... me duele- Dije con voz lastimera, el me dio la vuelta y presiono mi cuerpo con el suyo -
Su mirada me recorrió con cautela justo cuando la luz volvía.
- Ana, me volví loco- Sus labios recorrieron los míos buscando un calor que le diera la seguridad que estaba lucido-
- Marc, vamos a casa-
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Discípula de la mafia
Storie d'amoreSe recomienda leer antes mi diabla. Ana Trinidad, una joven que conoció la maldad desde su edad temprana, fue vendida por su padre a la mafia rusa, rescatada por una ex agente Zafiro Martines para al final ser secuestrada y dada por muerta. Nada de...
