Después de mis palabras el le indico a Antonio, que siguieran adelante .... El había tomado su decisión y yo la mía. Le di una mirada a mi compañera y moví los labios casi sin expresión mientras era arrastrada por el hombre, ella lo entendió en el momento mi mensaje era claro " Mátalo"
No había forma de que dejara que le pasara nada a mi gente, no sin intentar hasta lo imposible para salvarlos. Prefería caer muerta en este instante antes de permitir que Antonio, le pusiera un dedo encima a Carina.
A penas entre en la habitación conté seis guardias, con seis armas, enumere mental mente todos los objetos que nos servirían para defensa, observé el espacio que tendríamos para una lucha, las posibilidades y las contras, todo se había maquinado en el distante en cuanto vi a mis compañeros.
Carina, tomo el brazo de Antonio y con un rápido movimiento lo doblo en una llave casi perfeta, sin dejar lugar a replica saco el arma de su espalda y le dio un tiro en el pecho por la espalda, asiendo brotar la sangre por su boca a borbotones. Sabia que el disparo era mortal pero tardaría diez minutos en dejar de respirar por completo.
Mientras ella actuaba yo le quite el arma rápidamente al guarura mas cerca y tome a Noelia como rehén.
Miguel y Valentina quedaron petrificados lo que me dio mas tiempo para acercarme con la niña a rastras delante de Nicolas, susurrándole ordenes sencillas. Había visto la computadora sobre el escritorio, un medio perfecto para informar a Zafiro, de la actual situación, mi niño genio lo entendió rápidamente y asintió.
- Te matare - La voz ronca de Miguel, podía causar escalofríos a su gente pero a nosotras, no. Su mirada estaba fija en Carina y en su agonizante primo. -
- Ven a mi Osvaldo, ella solo sigue mis ordenes - En ese momento me noto y por un momento note pánico en su mirada al notar que tenia un arma en la cabeza de su hermana -
- Baja esa puta arma - El temor se mesclaba con ira -
- No te parece que es demasiado tarde para eso - Moví la cabeza de forma poco natural.- Sabes no te entiendo ¿Que pensabas que pasaría si me acorralabas de esta manera?-
- Solo quería que me acetaras - Negue -
- Solo querías un canario, una mascota. En tu estrecha cabecita enserió pensabas que mandar a violar a mi amiga y golpear a mi hermano resultaría domesticarme. - Mire al resto de hombres - Bajen las armas, si no quieren mas derramamiento de sangre -
Miguel les hizo una señal con las manos y los hombres accedieron.
-Patéenlas hacia nosotras y muévanse al rincón.- Después de que Nico, recogiera las armas, Antonio, dio su ultimo suspiro y callo al piso con un sonido hueco - Valentina, gimió con lagrimas en los ojos y Carina se acercó a mi apuntando el arma -
- Como pudiste, te emos tratado tan bien ¿¡Como pudiste!?- Valentina perdió los estribos cuando vio morir a su nieto y tuvo que ser sujetada por Miguel, que miraba el cuerpo con intriga, como esperando que se levantara -
-¿Como? - Dije mientras Nicolas, tomo control de la portátil sobre el escritorio - Ya veo, así que si es mi familia la que sale herida no hay problema, pero si es la suya soy una mala persona - Le dije a Valentina, con notable enojo - Valentina, te lo dije antes yo no soy como tu, no acepto que me impongan las cosas, mi vida me pertenece -
- Llegan en diez - Nico, habla a mis espaldas y Miguel frunció el seño -
- Llamaste refuerzos - No conteste era ovio - Yo también - Sus palabras me alarmaron -
En ese momento note una sombra a mi espaldas, la figura se lanzo desde el balcón directamente a mi obligándome a soltar a Noelia. Caímos al suelo y rodamos mientras Carina, derivaba a dos de ellos de disparos en la cabeza-
-Cúbranse- grite mientras tomaba a Nicolas y lo arrastraba conmigo. Nos movimos en dirección hacia la puerta disparando frenéticamente-
Maldije para mis adentros, solo tendría que aguantar a que llegara la gente del lobo ruso, pero ahora no tenia ningún escudo al alcance. Movernos seria la manera mas segura en este momento ya que Miguel, debería haber dado el avisó de estar bajo ataque.
-Carina, llévate a Nico, corre y escóndete, les daré tiempo suficiente para ello - La duda era palpable en ella -! Corre carajo¡ - Mi orden fue suficiente para obedecerme -
Los hombres avanzaron con arma en mano y esta vez no dudaron en dispara a matar, surtí las balas hasta donde pude y trate de huir cuando me quede sin munición. En el intento de fuga sentí el impacto en mi hombro derecho y caí con violencia sobre una alfombra.
Mire los zapatos que me rodearon y levante la cabeza para ver quien era que se había plantado frente a mi. Sonreí, podía oír las luchas que se estaban realizando fuera, si moría aquí, por lo menos le había dado tiempo a mis compañeros para salir.
Miguel, me asesto un golpe seco en la cara y dos patadas en mi estomago. Escuche como les ordenaba a sus hombres que salieran a detener el ataque mientras me arrastraba de los pelos a una habitación.
Su violencia estaba grabada con cada golpe que me daba, si hubiera sido una persona común ya habría muerto.
-Mírame- Me levanto y me subió a un escritorio, gemí por el dolor. Se subió sobre mi y puso el cañón del arma dentro de mi boca- Te ofrecía el mundo, quería hacerte una reina y tu ¿Que hiciste? - No podría contestarle aunque quisiera-
Mi cuerpo estaba empezando a desvanecerse, la perdida de sangre y los golpes me comenzaban a arrastrar a la inconciencia. Pero el seguía hablando como si yo pudiera consolarlo de alguna manera.
- Si no puedo tenerte te llevare conmigo - Lo ultimo que escuche fue un disparo pero no hubo dolor, nada solo oscuridad, "San pedro ahí te voy" Pensé.
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Discípula de la mafia
RomanceSe recomienda leer antes mi diabla. Ana Trinidad, una joven que conoció la maldad desde su edad temprana, fue vendida por su padre a la mafia rusa, rescatada por una ex agente Zafiro Martines para al final ser secuestrada y dada por muerta. Nada de...
