Solo de escuchar el alborotó en el pasillo podía imaginar de quien se trataba, no mucho después Zafiro, entraba en mi habitación de hospital armada con un bastón eléctrico y mas de doce hombres detrás.
Ella se quedo paralizada al ver a Marc, sentado a mi lado pelando una manzana con mucha tranquilidad. Escondió la barra eléctrica detrás de ella y le señalo a los guardias que salieran, mientras su mirada pasaba de mi a mi compañero con cautela.
- Buenos días - Dije con una sonrisa burlona, ella gruño- Ese habito seguro se te pego de tu marido, digo antes no gruñías -
- ¿Como esta? - Ella señalo a Marc, con desconfianza -
- ¿Marc, como te sientes?- Pregunte al antes nombrado, el levanto la mano y me entrego la manzana -
- Perfectamente - El forzó una sonrisa y yo toque su cabello como si fuera un cachorro, logrando que su semblante mejorara visiblemente. Bueno la realidad era que no podía pedirle al hombre que no guardara un poco de rencor, al final lo habían encerrado en un manicomio por dos meses. -
Zafiro, no dijo mas nada solo miraba nuestra interacción con interés, tomo asiento en el sofá mas lejano hasta que la puerta se abrió y vi la imponente figura de Delmon junto a Vladimir entrar y colocarse protectoramente a su lado.
- Parece que todo marcha bien por aquí - Vladimir se aproximo a mi con aires relajados -
Pero Marc, tomo posición defensiva cortando su paso antes de que pudiera acercarse, vi como las tres personas se tensaban. Antes de la llegada de Zafiro, había ocurrido algo similar con la enfermera que había venido a traerme algo para calmar el dolor. Marc, parecía tener el instinto protector a flor de piel y no lo juzgaba por ello, todo lo sucedido no había sido fácil para el.
Tome de su camisa y lo traje hacia mi, deje un tierno beso en su barbilla bajo la atenta mirada de todos.
- Esta bien ¡Lo entiendo! Tienes la situación bajo control - Zafiro, se puso de pie y arrastro a las dos personas con ella a fuera -
- Lo siento - Marc, dijo en un susurro que me dolió en lo mas profundo del corazon-
Lo abrace - Yo lo siento, no te dije nada de lo que tenia planeado para no ponerte en peligro y al final te lastime tan profundamente- Me aferre a su pecho -
- Bueno tendrás que compensármelo - El tomo mi barbilla y me beso profundamente -
- Aun estoy convaleciente ... ha - Gemí y no precisamente de dolor, su mano estaba jugueteando debajo de mi ropa -
Una hora después yo estaba roja, aguaitada y despeinada, mientras el estaba todo pulcro sin rastros de actividad sexual. Bufe mientras lo miraba frunciendo el seño. ¡Que fastidio!
Después de una larga semana de exámenes y reposo llego el momento de alta medica y en ese momento llame a todo el equipo para tomar decisiones sobre nuestro futuro.
- Bueno visto nuestra situación actual creo que debemos decidir ¿Que hacer a partir de hoy? Ya no somos miembros de K.A.I, deberíamos pensar en instalarnos en algún lugar para tratar de llevar vidas mas comunes ¿No les parece? -
- ¿Y yo que hare? - Nico, hablo con incertidumbre - Tengo un hermano .... ya saben pero no creo que me reciba - Palmee el costado de mi cama de hospital para que se sentara -
He niño - Le sacudí el cabello - ¿De que hermano hablas? Tu única hermana soy yo- Saque unos documentos debajo de mi almohada y se los entregue -
Sus ojos se llenaron de lagrimas y me abrazo con fuerza.
- Me adoptaste - Su voz acompañada de sollozos nos regalo a todos una sonrisa, muchas veces olvidamos que Nicolas, aun es un niño-
- Si, Zafiro consiguió la documentación y se encargo de que todo sea legal, lo que significa que ahora eres mi hermano menos, pero no creas que será fácil apenas nos asentemos en algún lugar te pondrás a estudiar para ser alguien que no dependa de los demás.- El asintió entusiasta-
- Y tu Marc ¿Donde crees que seria un buen lugar para instalarnos?- Sabia sus preferencias pero esperaba que el fuera quien hablara -
- Donde tu estes estará bien, calculo que te gustaría quedarte en Rusia por Zafiro y su familia al fin al cabo no vivían antes juntas - Negue con la cabeza -
-Zafiro y Diana ya tienen sus propias familias y yo tengo la mía, no tenemos que vivir cerca para vernos -
- Yo no podre ir con ustedes - Carina, hablo con pesar en la voz y yo estaba esperando que por fin sacara lo que hace mucho se guardaba -
Nadie dijo nada solo la miramos esperando que continuara.
-Mi verdadero nombre es Carina Solares, soy la heredera legitima de las conglomerados solares S.A, mi padre junto a mi madrastra intentaron matarme cuando tenia solo diez años luego de deshacerse de mi madre y mi tia las dueñas de toda la fortuna. Mi tío, un comandante ahora del ejercito Estadounidense me salvo y me escondió en K.I.A ya que en ese momento solo era un teniente que no tenia el poder para pelear contra mi familia. - Ella suspiro - En nueve meses tendré la edad adecuada para heredar las acciones y el patrimonio, debó volver y luchar por lo que mi madre y tia construyeron -
- Valla, sabia que escondías algo pero no me imaginaba que fuera tan grande ... ¿Quieres nuestra ayuda? Sabes que cuentas con nosotros - Ella negó -
- Ustedes ya me ayudaron tanto que no se hacen una idea - Nos miro a todos con ojos cariñosos - Gracias a cada uno de ustedes se lo que es el cariño y el respeto de una familia. Este es un camino que tengo que recorrer sola, me he preparado muchos años para esto, además ya tengo un equipo constituido - Ella sonrió con orgullo -
- Ha .. el chico de Osvaldo Minas - Marc y yo nos tensamos cuando Nico, dijo ese nombre -
- ¿Quien?-
- Darío López, su secretario y hacker .... - Ella mostro otra sonrisa burlesca - y el hijo ilegitimo de los López una familia poderosa que se maneja en el mismo circulo que la mía-
- Ya veo ... vas por todo ¿Verdad? Una venganza implacable - Ella negó -
- No es venganza, es justicia -
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Discípula de la mafia
RomanceSe recomienda leer antes mi diabla. Ana Trinidad, una joven que conoció la maldad desde su edad temprana, fue vendida por su padre a la mafia rusa, rescatada por una ex agente Zafiro Martines para al final ser secuestrada y dada por muerta. Nada de...
