Doyoung se queda de pie frente al coche unos segundos más, mirando a la mujer que desde la ventanilla del asiento trasero lo mira con una mezcla de impaciencia y superioridad.
Su aroma es demasiado fuerte, incluso puede sentirlo desde afuera, una combinación de feromonas dominantes y un aroma que le resulta terriblemente desagradable. El chofer, probablemente beta, está sentado al frente y mantiene la mirada en la carretera, completamente neutral. Doyoung quiere reírse y probablemente lo haría si esto no le estuviese pasando a él. Todo parece una escena cliché de un kdrama para adolescentes. Tal vez la madre de Johnny le ofrezca dinero por dejar en paz a su hijo o algo así.
Finalmente, y debido más que nada a la curiosidad, Doyoung suspira, abre la puerta y entra. Después de todo, no hay mucho que puedan hacerle en un espacio tan reducido y si ella quiere hablar, entonces así lo harán. Doyoung no quiere volver a sentirse intimidado por ella y tampoco quiere darle el privilegio de ver el miedo que siente ante su presencia.
—Muy bien, ¿Qué quiere? —Doyoung pregunta intentando sonar directo, aunque sus piernas tiemblan mientras abraza su bolsa y aprieta su vientre.
Ella habla con el conductor y le pide que conduzca, como si no tuviera ninguna intención de responderle inmediatamente. Su expresión fría y tranquila le molesta, pero a la vez le genera impotencia, no puede creer que cosas así sigan pasando en su vida y que gente como ella siga pisoteando su orgullo una y otra vez.
—¿Estás apurado? —pregunta ella con voz tranquila, pero cargada de desinterés. Su pregunta es sarcástica y su mirada lo confirma. Doyoung odia como lo mira... como si fuera un electrodoméstico roto.
—Ciertamente, sí. Resulta que tengo un trabajo y una vida, por lo que me temo que no puedo tomar el té con usted. Si me va a decir algo, hágalo, pero rápido. —Doyoung habla entre dientes. Realmente no tiene mucho que hacer, pero está seguro de que probablemente tenga más cosas por hacer que una mujer rica de mediana edad.
Ella deja escapar una risa breve y burlona. Doyoung la mira intentando decidir si debería sentirse ofendido o enfadado con su actitud.
—Veo que aún no has aprendido cuál es tu lugar en la sociedad, Doyoung.
—¿Qué...? Señora, tengo cosas que hacer...—Doyoung comienza a despacienzarse y eso parece divertirle por alguna retorcida razón. Doyoung nunca entenderá a la gente rica.
—Doyoung, llevo semanas observándote.
Doyoung frunce el ceño y la mira incómodo. Ciertamente recuerda que Johnny le mencionó, más de una vez, la extraña costumbre de sus padres, pero no esperaba que lo investiguen aún cuando ya terminó todo con el alfa. No tiene sentido.
—¿Qué quiere decir con eso? —Doyoung intenta no hacer visible su miedo, tanto en sus palabras como en la carga en sus feromonas, pero es un poco difícil sabiendo que está compartiendo espacio con una mujer que no conoce los límites cuando se trata de espantar.
—Es simple, Doyoung. Tuve que asegurarme de que la relación entre tú y mi hijo había terminado realmente, para mi alivio, así es. Pero... —Ella hace una pausa antes de seguir, parece un poco... nerviosa.—Me di cuenta de que en las últimas semanas has estado frecuentado la clínica...
El cuerpo de Doyoung se tensa por completo, aunque nuevamente intenta no demostrarlo. No le sorprende que ella haya reunido información sobre él, lo que le sorprende es la forma tan descarada en que lo dice, sin una gota de vergüenza, como si tuviera el derecho.
—¿Y qué tiene que ver eso con usted? —Su voz tiembla, es imposible esconderlo ahora. Está asustado y sus manos aprietan la bolsa contra su vientre, como si eso pudiese calmar el dolor que comienza a sentir.
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play date. johndo
FanfictionSuh Youngho a pesar de estar a pocos años de cumplir los 30, es un alfa que afirma no estar preparado para la vida de un hombre de familia. Aborrece la idea de niños a su alrededor y desprecia la imagen mental de él atado a una persona que no quiere...
