El reloj en el restaurante marca las diez de la noche, y aunque la cantidad de clientes ha disminuido, Doyoung sigue detrás del mostrador, muy enfocado en no cagarla con el recuento del día. Hoy es uno de esos días en los que le toca trabajar un poco más de la cuenta, aunque realmente fue su propia decisión. La señora Huang está fuera y Renjun ayudó en el restaurante hasta las cinco, luego se fue, probablemente a pasar la tarde con Jeno.
Doyoung suspira con cansancio y tacha con un bolígrafo la última suma en la libreta, tiene la calculadora al lado, pero prefiere confirmar los resultados a mano y luego en la máquina.
En cuanto al embarazo, las cosas parecen ir relativamente bien desde que confirmó su embarazo, y a pesar de haberlo tomado totalmente desprevenido, Doyoung comienza a acostumbrarse a los sintomas y la terrible sensación de algo creciendo en su interior, sensación que poco a poco deja de ser insoportable. El sentimiento de estar atrapado entre dos decisiones, sin embargo, lo consume. Una parte de él sabe que el tiempo para decidir se agota, pero, muy en el fondo, también sabe que no puede hacerlo, no podría tomar esa decisión ni aunque tuviese más tiempo para pensarlo. El bebé ya es parte de él, y aunque la situación es un desastre y su vida parece solo complicarse con cada nuevo día, no quiere desprenderse de esa pequeña vida.
Su relación con Jeno tampoco ayuda a resolver sus dudas, las interacciones entre ambos son cada vez más frías y distantes. Doyoung sabe que su hermano está preocupado, pero el carácter protector de Jeno puede llegar a ser exasperante y una simple discusión, como la que tuvieron, puede pasar a ser semanas de silencio entre ambos. Doyoung decidió darle su espacio y tiempo, pero cada día que pasa siente que lo pierde un poco más. Le da miedo pensar que tal vez Jeno decida alejarse por culpa de su decisión. Aunque no se lo diga, Doyoung extraña a su hermano, extraña la sensación de tenerlo a su lado y anhela su apoyo más que el de nadie.
Esa noche, las horas pasan lentamente, solo se encuentra Haechan, el cocinero y él, por lo que la carga de trabajo es considerable. Sobre las once, cuando cree que finalmente está a punto de terminar su turno, escucha la conversación de dos clientes borrachos.
—¿Te enteraste de la "boda del año"? Dicen que será en uno de los hoteles más lujosos de la ciudad... Estos putos ricos me ponen de mal humor, ¿Acaso no pueden organizar una boda normal como todas las personas?
Doyoung apenas presta atención, demasiado concentrado en no tirar los platos sobre el cliente como para preocuparse por la dirección de la conversación, no es como que le importe tampoco.
—¿Hablas de la boda del hijo de los Suh? No seas tonto, es obvio que es un matrimonio arreglado... Los ricos me dan un poco de pena, aunque al menos le dieron una omega guapa.
Doyoung deja de escuchar luego de eso. Siente cómo el aire en sus pulmones se detiene, y sus manos tiemblan sobre la bandeja que sostiene, dejándola con un golpe sobre la mesa, ambos alfas lo miran con confusión mientras él solo puede disculparse con un hilo de voz.
Suh. Ese es su apellido.
Es como si nuevamentese encontrara dentro de ese auto, con el asqueroso aroma de la madre del alfa y sus filosas palabras intentando dañarlo.
Todo lo que ha tratado de evitar durante las ultimas semanas vuelve con una fuerza devastadora, como un último golpe a su orgullo. Los recuerdos y la soledad creciente, ahora se mezclan con el dolor de ser reemplazado.
Johnny realmente va a casarse con otra persona.
Doyoung no quiso creerlo cuando ella se lo dijo, y de hecho no hizo, pensando que solo eran palabras hirientes para obligarlo a tomar una decisión, pero ahora... todo suena tan real, tan cercano.
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play date. johndo
FanfictionSuh Youngho a pesar de estar a pocos años de cumplir los 30, es un alfa que afirma no estar preparado para la vida de un hombre de familia. Aborrece la idea de niños a su alrededor y desprecia la imagen mental de él atado a una persona que no quiere...
