En este pueblo la nieve azotaba con fuerza, mientras que en las noches abundaba el terror hacia una gran bestia que corrompía las tierras.
La gran bestia nocturna causo grandes problemas en el pueblo, pero todo cambiaría con la llegada de un nuevo "...
El gran grupo se había reunido en casa de Vegetta, el como ocurrió fue más que sencillo, quienes habían llegado con el nuevo cura aún no tenían terminadas sus casa y se habían quedado repartidos entre Luzu, Fargan y Willy por lo que el lugar ideal de reuniones sería la casa de Vegetta.
Aunque a este último le molestaba de sobremanera, sabía que sus amigos harían desorden a propósito pero aún con eso en mente, parecía estar más nervioso por la presencia del cura de nuevo en su casa, lo que le tenía sorprendido.
Mientras sus amigos se relajaban en su sala y se diviertan entre ellos observo como Auron parecía estar más apegado al charlar con el cura, susurrando se en secreto, lo que no le agradaba, ¿que era lo que escondían?, aún así noto como el cura parecía estar más nervioso en su presencia después de que se quedaron a solas.
Aún así esa situación fue demasiado extraña como para ignorarla, lo que le había resultado en algo incómodo, aún así lo que lo tenía más que sorprendido fue saber que Luzu había ayudado a qué se diera la situación.
Por otro lado, Auron estuvo todo el tiempo al lado del cura mientras sentía la atenta mirada de Vegetta sobre el, sabía que el líder de los cazadores no confiaba plenamente en ellos y que tenía ciertas asperezas con Rubius, pero hasta ahora el se había portado de manera calmada, al menos por ahora.
Lo que se le hacía extraño, no entendía por qué los miraba tanto, tal vez temía que rompieran o hicieran desorden en su hogar, ya que parecía estar impecablemente ordenado, como si nadie estuviera allí nunca.
Sin embargo los demás están causando mayor desorden por así decirlo, que ellos quienes solo estaban charlando mientras los demás miraban dentro de la casa.
No tenía mucho sentido, aún así no se despegó de su amigo, quien después de ver qué la trampa funcionó con varios depredadores estaba mucho más animado, lo que les ayudó en su mentalidad, más de lo que quería admitir.
Después de todo, quien estaría tranquilo al ver a lo que se enfrentaban por las noches, lejos de todo contacto con el exterior expuestos ante semejante animal, el plan les daba esperanza, de que había forma de alejar a la bestia del pueblo.
Aún así algo no cuadraba del todo, según el peli negro de ojos naranjas, como una bestia tan lista había escapado de las anteriores trampas y incluso no se dejaba ver, sin embargo aquella noche parecía tener conocimiento de que estaban allí.
Recordó aquella sensación al ver cómo esa gran vestía fijaba la mirada donde Rubius se había escondido, lo que le erizo la piel, sintiendo como su cuerpo temblaba ante la idea de que atacará a su amigo y no pudiera hacer nada.
Esa sensación de pánico se expandió por todo su ser, haciendo que su sangre fluyera con rapidez por su cuerpo mientras el frío chocaba con su piel, apretando sus pulmones mientras la respiración se volvía lenta y cada bocanada de aire le lastima el interior.
La característica risa de Rubius lo saco de su transe, si entiendo su mano sobre su brazo apoyada con fuerza para evitar caer ante las bromas que Fargan le hacia, lo que hizo que Auron se enfocará en su amigo, esa manera en la que sus ojos brillaban y su rostro lleno de risas le brindaban aquel alivio de sus recuerdos.
Observo a su alrededor la calidez del momento, las risas cómplices entre todos y a sus amigos disfrutando del momento, sin pensar en lo que escondía la noche tras las murallas.
Respiro profundo mientras un aroma peculiar comenzaba a surgir de pronto envolviendo la sala en la que se encontraban, aquel aroma dulce parecía provenir de la cocina, dónde Luzu exclamó haber hecho algunos bocadillos para la improvisada reunión.
Todo estaba en plena Calma, colmado de risas y bromas mientras la mirada fría de Vegetta se suavizaba las risas retumbando en aquella casa, alejándo los peligros del mundo exterior, para solo centrase en el disfrute de la compañía lleno de bromas y risas entre aquel grupo uniendolos de forma inmediata para pasar un momento agradable, en el que se habían olvidado de todo lo que los rodeaba.
Ahora solo eran un grupo de jóvenes riendo a carcajadas y disfrutando de su compañía, teniendo una noche amenea fuera de todo peligro, metidos en su propio mundo, sin preocupación disfrutando de lo que es ser joven.
Todo parecía estar tranquilo.
Todos disfrutaban.
Es una lastima que eso no dure
Nunca dura.
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