En este pueblo la nieve azotaba con fuerza, mientras que en las noches abundaba el terror hacia una gran bestia que corrompía las tierras.
La gran bestia nocturna causo grandes problemas en el pueblo, pero todo cambiaría con la llegada de un nuevo "...
El plan tenía varias dificultades, más que nada por el lugar en el que se encontraban, pues la tierra era difícil de cosechar y más los frutos, por aquel inhóspito ambiente, dónde la vida se producía en contra de lo que se observaba a plena vista.
Aún así habían conseguido algunos limones para su plan, sin embargo no eran tantos como pensaban por lo que debían buscar más frutas para crear el perfume.
A pesar de ese pequeño contratiempo el cura no perdía la esperanza de que esto podría ahuyentar a la bestia, aunque el resto no estaban del todo convencidos.
Pero debían intentarlo además ya habían probado que el perfume funcionaba, ahora solo quedaba hacerlo a lo grande para que la bestia al fin se fuera de sus vidas.
Por otra parte el cura aún tenía curiosidad, después de haber hablado con Merlon y los chicos sobre lo que aquel sabio les había dicho de lo que podría ser la bestia.
Básicamente era la bestia quien escogería a una pareja o eso era lo que le habían dicho a los chicos, pero hasta ahora nada de eso había pasado, aunque la bestia no comía tanto como antes no había señal de una hembra menciono el cura mientras todos cruzaban miradas.
Luzu fue quien le susurro al oído mientras Auron y Vegetta los observaban con el ceño fruncido a lo que Rubius lo miro incrédulo.
-Es broma verdad- su rostro se mostraba sorprendido ante las palabras que había escuchado, era una locura.
-No, es verdad- el tono serio de Luzu lo hizo cuestionarse aún más.
Mientras los demás los miraban curiosos esperando a que se les dijera toda la situación y pudieran entender de lo que Luzu le había dicho a Rubius.
Rubius volvió su vista hacia al frente y observo como Auron y Vegetta se mostraban tensos con el ceño fruncido lo que lo dejó algo desconcertado pues no sabía el porque estaban tan molestos.
Luzu simplemente suspiro y observo al gran grupo que lo miraban expectantes esperando a saber que era lo que sabían de la bestia que parecía tan irreal para Rubius.
-La bestia al parecer podría elegir una pareja- su voz era suave aunque transmitía seguridad, el grupo de chicos lo miro sin entender bien.
Cuando Alexby hablo de pronto -Vale, necesita una novia y ¿Qué es lo raro?- su rostro aún mostraba esa confusión ante las palabras del castaño.
Antes de que Luzu pudiera responder Fargan lo interrumpió de golpe y hablo con fuerza - Si pero no se refiere a otro lobo- esas palabras dejaron aún más confundido a los demás.
-¿A qué te refieres?- pregunto Mangel está vez sin entender a dónde se dirija la conversación mientras que Lolito solo observaba lleno de confusión en su rostro.
-Se refiere a que la bestia debe escoger a una persona como su pareja- la voz de Vegetta resonó entre los leves murmullos de confusión que habían surgido, mientras observaba de reojo al cura.
-Al menos eso es lo que decía el libro- continuo Luzu y con eso Rubius volvió a mirar a Luzu lleno de curiosidad.
-Un libro- susurro el cura llamando la atención de todos - ¿Y lo tienen con ustedes?- su voz llena de curiosidad y entusiasmo no pasó desapercibida para nadie.
Para su grupo de amigos su curiosidad y fascinación por los libros era algo común, pero a los demás se les hizo extraño, su comportamiento distraído e infantil fuera de la iglesia los seguía sorprendiendo a todos.
En especial a Vegetta, pues aunque intentará negarlo no podía dejar de prestar atención a cada cosa que hacía, fuera dentro o fuera de la pequeña capilla su vista siempre iba dirigida hacia el nuevo cura.
Sin embargo, aquel tema de la bestia y alguien elegido parecía no solo extraño si no una falsa esperanza, ya que desde hace tiempo la bestia solo se guiaba por su sed de sangre y aunque ese comportamiento haya disminuido parece que aún siguen a merced de la bestia, pues está aún no elige a nadie.
Ya que no se habían visto señales de que alguien fuera elegido, la bestia seguía masacrando la comida y atormentando al pueblo por lo que la información podía ser errónea o tal ves ellos lo habían interpretado mal.
Rubius medito por un momento sumido en sus pensamientos intentado idear una forma de que la trampa funcionará y pudiera alejar a la bestia cuando miro fijamente a Auron con una gran sonrisa.
Los amigos del cura sintieron un mal presentimiento mientras los otros solo observaban atentos, Auron le había hecho una pequeña broma hace varios años que consistía en un mal olor por toda la biblioteca, sin embargo el olor provenía de unas cuantas esponjas puestas en algunos lugares escondidos.
Con eso en mente comenzaron a trabajar en la trampa, colocando varias esponjas al rededor del muro a una distancia de un par de casas centrándose en abarcar de olor todo el lugar, aunque está vez el fuerte olor a limón y naranja no les molestaría.
Una vez que todo el lugar estuviera cubierto del olor comenzaron los otros planes, resguardar a la gente, tener suficientes armas todo debía estar perfecto para que pudieran ahuyentarla para siempre.
Mientras cada uno se enfocaba en lo que debía hacer Vegetta observo de nuevo a Rubius quien seguía leyendo cada libro o pergamino que había traído que les pudiera dar mayor información.
Sus ojos recorrieron su rostro con lentitud, sus labios rosados semi abiertos, los mechones de cabello que caían suavemente por su rostro y sus profundos ojos verdes fijos en el papel lo dejaron inmóvil por unos segundos mientras su mente capturaba aquella imagen.
Cuando una voz surgió entre sus pensamientos (Tómalo, es nuestro) esa profunda y grave voz que retumbaba en su interior se hacía cada vez más fuerte, dejándolo desconcertado, no sabía que le ocurría por lo que intentaba ignórala a toda costa, dejando de poner su atención en el cura y retirarse a un lugar más tranquilo lejos de todos.
Esa voz cada que aparecía lo enloquecía por completo sacándolo de quicio obligándolo a mantener la distancia entre el y el cura, no quería ceder ante esa voz.
Ante esa sensación de probar un fruto que estaba prohibido.
~Pero podrá ser capaz de resistir aquel impulso o sería consumido por el~
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