~ 59 ~ MINE

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El frío ya no importaba, el dolor punzante de mi cuerpo había pasado a segundo plano, mis patas agotadas y magulladas no dejaban de recorrer el bosque.

Siguiendo un suave aroma que cada vez se hacia más y más fuerte, mis orejas escuchando sus leves jadeos de dolor mientras mi respiración era errática y leves valores salían de entre mis colmillos.

Estaba cerca, a unos escasos pasos de el, en eso el olor se intensificó y me estuve de golpe acercando mi nariz al suelo olfateando su aroma mientras intentaba escuchar cualquier ruido.

De pronto un pequeño crujido llamo mi atención y observé aquel bulto de nieve entre las ramas, no lo dude me acerque con rapidez mientras mi mente se llenaba de todo tipo de ideas.

Mis patas sacaron la nieve sobre el, mientras mis ojos lo miraban curioso, el estaba temblando, se veía pálido y sus mejillas estaban en un tono casi morado, me acerque un poco mientras el se aferraba a mi boca.

Cómo pude lo monte en mi espalda aunque aquello me había dejado adolorido por mis heridas anteriores no había forma de que el se mantuviera de pie y no pensaba dejarlo.

Al tenerlo ya sujeto en mi espalda camine con cautela hacia mi escondite, mientras el se aferraba a mi pelaje con fuerza, aún cuando el frío de la tormenta seguía sobre nosotros lo que le hacía temblar y yo solo me preocupaba por llegar más rápido a mi escondite.

Los pasos sobre la nieve debían ser cautelosos, no quería resbalar y no quería que el se lastimara, con eso en mente avance como pude hasta que llegamos al lugar donde antes me había escondido.

No hacía tanto frío ahora entre las raíces por lo que suavemente lo baje de mi lomo para ponerlo a mi lado revisar su estado mientras su cuerpo temblaba, observé su rostro cubierto de nieve, sus manos con un débil tono rosa.

Me acurruque a su lado dandole tanto calor como era posible limpiandolo con dificultad, está forma no me permitían hacer mucho pero me protegida del frío y quería hacer lo mismo por el.

Mientras lo limpiaba su respiración se hizo más fuerte y luego de un tiempo despertó, se veía desorientado y algo asustado al menos hasta que me vio.

Pero en eso fuertes lágrimas cayeron por su rostro lo que me sorprendió e hizo entrar en pánico, el no paraba de negar con la cabeza mientras se aferraba a mi lo que me hizo sentir extraño.

Quería abrazarlo y decirle que todo estaba bien hasta que de un momento a otro sentí frío no solo en mis pies si no en todo mi cuerpo, pero en eso el dolor de mi pecho y espalda aumentaron cuando Rubius me miró sorprendido ahora estábamos a la misma altura.

-Vegetta que haces desnudo- su voz se puso aguda mientras su cara se ponía totalmente roja, me mire de reojo había vuelto a la normalidad ... o algo así.

-Frio- mi voz salió áspera y gruesa más como un gruñido, supongo que porque no había hablado en días.

Rubius tomo su bolso y comenzó a sacar tanta ropa que no pude evitar reírme porque si había venido muy preparado en esta ocasión, me acerque a él tomando su mano con suavidad una vez que saco toda la ropa para mí.

-Gracias- el se detuvo un momento aferrándose a mi mano hasta que me soltó para pasarme la ropa y luego se dió la vuelta lo que me hizo tener una suave sonrisa en el rostro.

-Ya me viste desnudo- dije entre risas mientras me ponía la ropa, al principio pensé que era su ropa pero no por el olor está era mía, el había sacado mi ropa, sonreí de nuevo porque a pesar de lo que había dicho me alegraba verlo de nuevo, tenerlo aquí conmigo, hasta que un nudo se poso en mi garganta porque sabía lo que tenía que hacer y que solo el podría ayudarme.

Rubius no se giro hasta que le dije que estaba listo, lo que se me hacía demasiado tierno, en eso nos quedamos un rato mirándonos sin decirnos nada pero por la forma en la que me miraba creo que no era necesario decir nada, todo había salido mal para nosotros y ahora solo tenía una idea en mente.

Rubius en eso saco un pedazo de papel algo arrugado del bolso para pasarme lo con un leve temblor en su mano, yo observé aquel trozo viejo de papel y una risa amarga se poso en mis labios.

Lo observé y negué con la cabeza podía ver cómo aquel nerviosismo crecía en el -No... no me des falsas esperanzas- observé como había tragado saliva con dificultad.

-Es todo lo que tengo ahora- y con esas palabras el se acercó a mi, abrazándome con fuerza mientras su nariz se acunaba en mi cuello, podía sentir su respiración lenta y pesada, cuando mis manos se aferraron a él en un fuerte abrazo.

Ahora su cuerpo parecía entrar de a poco en calor pero no era suficiente por desgracia para ambos no podíamos encender una fogata no mientras me estuvieran siguiendo, suspiré pesado.

Pero Rubius solo observo la cueva me dió una sonrisa y saco una pequeña hacha, no había entendido bien porque hasta que observé el lugar, si era una especie de cueva algo pequeña pero con el suficiente espacio para nosotros y en eso mi mente hizo click.

Salí a cortar madera de unos cuantos troncos mientras Rubius se quedaba adentro atando con mayor fuerza las raices de aquel árbol, una vez llegué comenzamos a colocar los troncos picados uno a uno por el lugar lo mejor que pudimos para dejar el barro atrás en eso Rubius después saco unas mantas y las acomodo como si fuera una cama y me sonrió.

Lo que me hizo sentir un vuelco en mi estómago porque se aún cuando deseaba verlo y lo tenía abrazado entre mis brazos aquella sensación de peligro no se iba del todo.

-Rubius- mi voz salió áspera -Si lo de ese papel no funciona debes prometer- sentí un nudo formarce en mi garganta.

-No- la voz de Rubius salió de pronto quebrada y entre lágrimas, -Se lo que me vas a pedir y no pienso hacerlo- trague saliva con dificultad, porque a pesar de todo el y yo seguíamos te iendo aquella conexión, dónde no necesitaba decir todo con palabras el ya lo sabía.

-Rubius... por favor, por mi y por nosotros, prometeme que si no funciona lo vas a hacer- el seguía negando con la cabeza evita do mi mirada mientras me daba pequeños golpes en el pecho, la verdad el que se negara era lo que más me dolía.

Tomé su mentón con suavidad mientras sus ojos se llenaban de lágrimas que lentamente caían por su rostro.

-Por favor- suplique.

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⏰ Última actualización: Jul 16 ⏰

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