En este pueblo la nieve azotaba con fuerza, mientras que en las noches abundaba el terror hacia una gran bestia que corrompía las tierras.
La gran bestia nocturna causo grandes problemas en el pueblo, pero todo cambiaría con la llegada de un nuevo "...
El joven de cabello blanco y ojos esmeralda apenas podía mantener la vista frente a sus amigos, pero quien podía culparlo, ellos habían pasado la noche ideando planes para alejarlo de la bestia y el sin embargo había caído en las garras de algo muy diferente.
Un hombre, Rubius se había entregado a Vegetta durante la noche anterior y luego de eso no había sabido en qué situación estaba realmente, pero antes de que dijera algo Vegetta solo le había sonreído y besado antes de irse lo que hizo que se sintiera algo menos confundido, había atracción de ambas partes eso ahora lo tenía claro.
Pero aún así era difícil actuar con normalidad delante de todos, en especial porque todo su cuerpo había quedado con marcas y tuvo que cubrirlo sin levantar sospechas, por parte de Vegetta cuando se junto con sus amigos bromearon al verlo tan cubierto, este solo sonrió sin decir mucho y antes de irse de caza le guiño el ojo a Rubius cuando nadie miraba lo que dejó algo sonrojado al peli blanco.
Observo como el grupo de cazadores se iba por la puerta principal del muro con el joven Vegetta liderando sintiendo un vuelco en su estómago, aún podía sentir sus manos recorriendo cada parte de su cuerpo, lo que de inmediato le hizo soltar leve y frágil gemido entre dientes, Rubius y sus amigos caminaron a la casa de Alexby para poder organizarse con los planes e ideas pero en base a sus observaciones y registros la bestia no había aparecido cuando estuvo con Vegetta aquella noche lo que lo dejó desconcertado.
Acaso la bestia nocturna iba a él cuando estaba solo.
Trago saliva con fuerza mientras sus amigos estaban pensativos, como ese día habían puesto a Rubius en el licor para comenzar su plan y la bestia no había ido era difícil saber si funcionaba.
Sin embargo, había algo que no pudieron dejar pasar por alto, se dieron cuenta de que ahora el peli blanco estaba extraño, casi volviendo a ser el de antes, en su propio mundo perdido en las nubes, pero Auron se quedó mirándolo fijo algo no cuadraba.
Había algo diferente pero no podía entender que era eso, se quedaron allí en casa de Alexby un rato más, habían pasado tantas cosas que les alegraba pasar un tiempo juntos, sin hacer planes o registros, solo estar ellos disfrutando de su compañía, chistes y conversaciones como una familia.
Pero, al pasar los días se hizo evidente que algo pasaba entre Rubius y Vegetta aunque pensaron que era parte del plan de vigilancia, después de todo quien podria sospechar que cada noche mientras los demás se retiraban a sus casas para tener observaciones y registros de la bestia nocturna, Vegetta y Rubius se dejaban llevar por la tentación entregándose el uno al otro, en una frenética ola de pasión.
Aunque no duró mucho, una noche Vegetta no había llegado a casa del peli blanco lo que se le hizo muy extraño, por lo que ante toda lógica y razón Rubius salió en plena noche a buscarlo, escabullendo se entre las sombras del pueblo, buscando no hacer ruido y pisar con suavidad la tierra bajo sus pies, pasando por los rincones y puntos ciegos hasta que al fin se vio frente a la casa del peli negro.
Al acercarse a la casa noto que la puerta principal estaba abierta, lo que era extraño, el jamás era tan descuidado, algo nervioso tomo el pomo de la puerta con suavidad empujando hasta dejarla entre abierta mientras se adentraba a la oscura cabaña, una vez dentro observo la sala con dificultad ante la falta de luz cuando a paso lento busco la habitación del peli negro dejándose guiar por leves quejidos que venían de la habitación, a cada paso que daba los gruñidos y quejidos aumentaban volviéndose dolorosos de escuchará llenando lo de angustia.
Al llegar a la puerta de la habitación tomando el pomo un gruñido gutural, le hizo estremecer, aquella sensación erizo su piel y le helo la sangre mando aquellos recuerdos tormentosos sobre su noche con aquella bestia sedienta de sangre, aquellos recuerdos que lo habían atormentado y sepultó en lo más escondido de sus recuerdos ahora se mostraban ante el como avalancha, pero no retrocedió abrió la puerta de golpe y aquello que vio lo dejo paralizado.
Vegetta se encontraba tirado en la cama retorciéndose entre si, el sonido de sus huesos crujiendo, gruñidos saliendo de el cuando su cuerpo parecía deformarse y romperse así mismo, lo que lo dejó inmóvil por unos momentos cuando sus miradas se cruzaron aquellos ojos amatistas ahora estaban teñidos de sangre, lo que le hizo negar con la cabeza.
Sintió un escalofrío recorriendo cada parte de su cuerpo hasta expandirse por su espina dorsal mandando una punzada dolorosa a su pecho mientras se alejaba a paso lento como si el suelo bajo sus pies lo mantuviera cautivo, Vegetta gruño y se abalanzó a él cuando esté salió corriendo por el pasillo, el cuerpo de Vegetta se torcia y se quebraba mientras la carne de su piel salió disparada mientras sus huesos se torcian y quebraban cambiando su forma por completo, aquellos gruñidos fueron cambiando cada vez más bestiales mientras Rubius intentaba correr de prisa con el corazón en la boca y lágrimas en los ojos pero antes de cruzar por la puerta aquella bestia lo había capturado entre sus garras.
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Hola de nuevo, aquí otra actualización espero les guste. (si les es difícil imaginar la transformación les sugiero ver a Van Helsing, me inspire un poco en su transformación)