En este pueblo la nieve azotaba con fuerza, mientras que en las noches abundaba el terror hacia una gran bestia que corrompía las tierras.
La gran bestia nocturna causo grandes problemas en el pueblo, pero todo cambiaría con la llegada de un nuevo "...
Mientras los demás charlaban en la sala distrayendo su mente del terrible suceso ocurrido, Luzu era interrogado por Rubius queriendo saber que había ocurrido con sus amigos los días que el había desaparecido.
L: - Por qué me preguntas a mi-su tono suave recibió el rostro serio del cura, pero antes de hablar de nuevo este le interrumpió. R: - Creo que debo saberlo y no creo que ellos quieran hablar de eso- susurro sin más haciendo que Luzu solo suspirara con fuerza. L:- Supongo que tienes razon- suspiro -creo que sabes que no la pasaron bien-ante su respuesta Rubius solo asiento con lentitud.
Aunque no podia explicarlo con claridad, todo el tiempo que estaba consciente alla afuera tenía esa sensación, los extrañaba y esperaba que ellos también lo hicieran.
Luzu lo observo su rostro estaba decaído la culpa se leía con facilidad por todo su rostro, carraspeó llamando su atención. -Ellos no dejaron de buscarte aún si su cuerpo pedía descanso, aún si sentían dolor-observo como el rostro de aquel joven parecía llenarse de culpa pero el castaño lo agarro de los hombros.
-Se nota cuánto cariño te tienen- esas palabras parecieron reconfortar al peli blanco mostrando un semblante mas relajado.
No pudo evitar recorrer el lugar buscando a sus amigos, quienes seguían con unas ojeras marcadas mirándolo de reojo de vez en cuando, sintiendo esa sensación de calor que lo reconfortaba.
-Ustedes también ayudaron- susurro el mas alto mientras Luzu le daba una débil sonrisa. -Algo asi- su respuesta le pareció extraña mientras esté evito mirarlo por unos segundos. -Ise todo lo que pude, pero también habían muchas cosas-su voz tranquila detonaba algo de culpa.
Rubius observo mejor a Luzu el también se notaba cansado y con grandes ojeras bajo su rostro, la verdad es que nadie se veía en buenas condiciones, a excepción de Vegetta que parecía algo cansado pero no estaba tan mal como los otros.
El peli blanco se quedó un momento pensativo como si recordara algo y luego volvió a llamar la atención de Luzu, -El muro ahora es más alto- su voz suave captó la atención de Luzu este algo incómodo respondió.
-Lo es, después de lo ocurrido gran parte del muro quedo destrozado, pasaron varios días reparando lo y esperamos que ahora resista más las tormentas- finalizó con calma.
-Y la bestia nocturna-su pregunta dejo un gran silencio entre ellos, mientras el castaño se mostraba incómodo aún así Rubius lo miraba a los ojos esperando una respuesta.
Cuando Vegetta se acercó a ambos rompiendo el silencio. -La bestia no ha sido vista- sus palabras le sorprendieron mientras les miraba desconcertado aún así continuo -Despues de lo ocurrido no se volvió a ver por eso encontraste era lo más importante-el peli blanco se quedó quieto procesando cada una de las palabras.
Aún así le parecía extraño, el había estado malherido, solo y aún así la bestia que parecía ser astuta no lo había devorado, de pronto aquellas imágenes volvieron a golpear con fuerza su mente.
Unos grandes colmillos y ojos rojos como la sangre le hicieron estremecer mientras las voces a su alrededor parecían distantes, como si todo a su alrededor comenzará a desvanecerse y caer a una profunda oscuridad.
Vegetta y Luzu habían quedado sorprendidos, hace unos segundos Rubius parecía solo estar pensativo y luego en un abrir y cerrar de ojos había caído, si no fuera por los reflejos de Vegetta su delgado cuerpo yaceria en el suelo.
Sus amigos rápidamente llegaron con ellos alarmados de ver a Rubius desmayado entre los brazos de Vegetta y aunque tenían preguntas era mejor dejarlo descansar en la cama.
Mientras todos observaban como Vegetta lo dejaba delicadamente en la cama las preguntas aparecieron intentado no ser muy ruidosos, ya que no quieran alejarse de él, sin embargo Luzu intentaba responder de manera calmada pero estaban alterados y preocupados pues hace unos minutos estaba bien.
Vegetta fue quien carraspeó para llamar la atención de los demás y finalmente aclarar que fue el quien hablo con Rubius sobre la bestia, ante esto el grupo de amigos se vio molesto y alterado cuando Luzu se interpuso entre ambos.
-Rubius quería saber lo que había pasado mientras no estaba-ante sus palabras el silencio reino por unos minutos cuando Willy también hablo.
W -Se que están preocupados por el y lo entiendo paso por mucho, pero ustedes igual-suspiro observando los con cautela.
W-Tambien el debió preocuparse por ustedes- esas palabras tuvieron un gran impacto en ellos mientras sus miradas se cruzan de unos a otros con algo de culpa.
-Al igual que ustedes se preocupan por el- finalizó por decir Fargan.
Los chicos se quedaron un tiempo más en silencio intentado callar cada pensamiento y preocupación, ahora Rubius estaba con ellos y estaba bien, debían cuidarlo pero estaban juntos.
Vegetta volvió a hablar, -Se que no quieren hablar de la bestia pero el fue quien me preguntó y debe ser por alguna razón.
Todos lo observaron algo confundidos mientras el seguía mirando a Rubius, aún recostado en aquella cama, con su pecho subiendo y bajando con suavidad.
V-Tal vez el sabe algo o paso algo en ese bosque- antes de finalizar fue interrumpido por Mangel.
-Y que quieres preguntarle cuando es obvio que no puede hablar de eso- le miro con reproche mientras se cruzaba de brazos.
V-No, al menos no ahora-aquello les había molestado pero antes de comenzar una pelea Alexby hablo.
-Y que harás si no dice nada- su voz era fría y severa mientras lo miraba con el ceño fruncido.
Luzu se quedó frente a ambos y los miro con seriedad, -Rubius debe descansar- su voz tajante se interpuso ante ambos.
-Y si supiera o quisiera hablar de algo estoy seguro que lo dira- dijo mientras su mirada se dirigía a Vegetta -Pero dependerá solo de él.
Ante eso Vegetta se alejo y se apartó al fondo de la habitación mientras los demás parecían relajarse, Fargan, Willy y Luzu se quedaron ayudando a los demás mientras Vegetta seguía quieto en el rincón mirando por encima de todo.
Enfocado solo en aquella respiración lenta y pausada del peli blanco, sin despegar su vista de el como si en algún momento pudiera desaparecer frente a sus ojos.
Aquel miedo, aquella sensación de impotencia al verlo derrumbarse frente a el le hacía estar ansioso, Rubius había visto algo, algo que lo aterraba y eso lo estaba frustrando, porque no sabía que hacer para ayudarlo.
La impotencia de no poder protegerlo, era algo nuevo que estaba experimentando y aunque le asustaba ya no había vuelta atrás.
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