En este pueblo la nieve azotaba con fuerza, mientras que en las noches abundaba el terror hacia una gran bestia que corrompía las tierras.
La gran bestia nocturna causo grandes problemas en el pueblo, pero todo cambiaría con la llegada de un nuevo "...
El grupo seguía avanzado por el bosque aunque está vez los pleitos se habían acabado y ahora todos estaban algo más calmados, por lo que toda su atención se centraba en buscar cualquier señal de la bestia o de Rubius.
Se habían dividido entre si para tantear más terreno aunque no estaban del todo lejos los unos de los otros era mejor buscar en más direcciones, por lo que Luzu y Auron se encontraban juntos buscando hacia el sur, Fargan y Willy al oeste, Mangel y Lolito al este, mientras que Alexby estaba con Vegetta buscando en el norte.
Aunque Alexby no podía disimular lo impresionado que se encontraba al ver al joven cazador en acción, la manera en la que rastreaba las huellas y su resistencia era algo fuera de si lo que impresionó al menor.
Dándole sentido a que el fuera el líder de los cazadores, su fuerza y rapidez eran abismales en comparación al igual que su manera de observar y rastrear el entorno lo que era una gran ventaja, no podía disimular la satisfacción que sentía al verlo.
Con Vegetta de su lado buscando parecía que aquella pequeña chispa de esperanza se encendía con fuerza, pues habían cosas que el notaba que los demás habían pasado por alto, tal vez por el cansancio y el agotamiento.
Tener a Vegetta era un gran apoyo, aún con sus heridas el joven cazador se encontraba mejor que ellos, aunque ellos no descansaban lo suficiente, casi lo mínimo para poder salir y buscar a Rubius.
Vegetta se quedó observando los árboles y el aroma que se intensificaba con fuerza a cada paso que daban, era extraño pero sentía que lo había visto en algún lado, sus pasos sobre la nieve resonaban cuando miro el destrozado árbol frente a ellos.
Alexby se quedó asombrado mientras Vegetta se acercaba a los escombros, el árbol tenía varias ramas rotas al igual que unas raíces cortadas mientras grandes pedazos de madera estaban tirados por el lugar.
Cuando un fuerte olor a hierro seco penetró sus fosas nasales y sus ojos se posaron en la gran mancha de líquido rojo seco que estaba sobre la nieve, no había dudas de que aquello era sangre, aunque estaba seca.
Alexby rápidamente hizo la señal con el humo de la antorcha para que los demás fueran a su encuentro, mientras Vegetta seguía la gran mancha de rojo apagado sobre la nieve, que iba disminuyendo de a poco hasta perderse de nuevo.
Cuando los demás llegaron y vieron la escena quedaron angustiados, era evidente que la cantidad de sangre que observaban los tenía tensos, aunque por la experiencia de Luzu y el escenario lleno de ramas rotas y despedazadas lo hacía creer que era mas por la herida del cura, que por cualquier otra cosa.
Ya que la mancha estaba dentro de las raíces como en una pequeña cueva y luego se dirigía en una hielera hacia afuera, pues si se tratara de algo peor las manchas de sangre cubrirían todo el lugar.
A pesar de la explicación aún sentían ese gran nudo en la garganta si Rubius había sobrevivido debía de estar por allí, pero la perdida de sangre había sido demasiada.
--Solo tenía que resistir, solo debía aferrarme a la vida, solo tenía que esperar un poco más.--
El grupo comenzó a buscar cerca de la zona, buscando cualquier señal de que estaban por buen camino, ya habían encontrado una pista pero como había estado nevando el rastro de sangre se había desvanecido con el tiempo, dejándolos con esa preocupación creciente en su interior.
Ahora estaban tan cerca, solo debían seguir buscando, Vegetta observo al grupo buscando en todas direcciones deteniéndose cada cierto tiempo y buscando de manera minuciosa, estaba sorprendido apenas y dormían.
Habían estado así por días y noches buscando sin cesar, lo que le hizo tener un gran respeto por ellos y su increíble resistencia ante la situación, se quedó unos pasos lejos de aquellos árboles maltratados.
Los observó a detalle sintiendo una leve sensación de extrañeza como si los hubiera visto, cuando un leve susurro lo llamo de nuevo, como si el viento a su alrededor lo guiará entre el espeso bosque.
Desde que había despertado tenía esa sensación, algo lo llamaba de manera suave y casi imperceptible para los demás, un suave susurro en el viento lo guiaba de manera casi hipnótica.
Camino sobre la nieve escuchando esos leves susurros, mientras se perdía en el bosque pasando entre varios arbustos y ramas casi como un laberinto cuando vío una sombra entre las ramas y raices de los árboles.
Corrió hacia el mientras gritaba a todo pulmón llamando la atención de los demás quienes se dirigían a los gritos, Vegetta se acercó rápido al cura quien estaba somnoliento susurrando sin cesar, escondido entre las raíces de los árboles, oculto entre la maleza y las ramas, los demás habían quedado sorprendidos, el cura estaba tan escondido que era difícil verlo a primera vista.
Aún así lo pudo ver con claridad, lo tomo con suavidad entre sus brazos mientras los demás se acercaban a él quedando perplejos ante la imagen frente a ellos, pero estaban felices.
La respiración suave y lenta de Rubius los calmaba mientras Luzu y Fargan lo limpiaban y curaban sus heridas, los amigos de el se quedaban quietos a su alrededor observándolo con los ojos cristalinos aguantando las lágrimas.
Luzu observo el cuerpo del cura, estaba magullado, sucio y pálido pero estaba bien, además de ver cómo en su pierna justo en la herida había un vendaje, manchado y desgastado hecho con su ropa.
Estaba impresionado, había hecho lo correcto al evitar el sangrado y proteger su herida de la nieve, mientras todos los miraban comenzó a deshacer la envoltura de la pierna con aquel desgastado vendaje de ropa.
La herida estaba algo seca pero seguía viéndose mal, por lo que hizo que Vegetta y Fargan sostuvieran el cuerpo, limpio sus manos con agua mientras hacía que los demás le sacaran los implementos que había llevado.
Debían limpiar la herida, con cuidado mientras Rubius aún parecía estar dormido ahora que sus susurros habían parado, comenzaron a colocar licor sobre la herida haciendo que el ardor y el dolor lo despertara de golpe.
Los gritos del cura hicieron que sus amigos intentarán ayudarlo pero Luzu negó con fuerza, si no limpiaban la herida podría infectarse y sería peor por lo que se aferraron a Rubius con fuerza mientras sus gritos retumbaban por el lugar.
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La mento mucho la demora, pero este capítulo fue mucho más complejo. Quería un reencuentro emotivo y a la vez que fuera coherente con lo que ya tenía, tuve que reescribirlo varias veces.