EXTRA!

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Hace ya unos pocos años que me arrebataron a una de la personas más importantes para mí.

Hace unos pocos años tuve que entregarle su cuerpo a su abuelo, quien con lágrimas lo abrazó y se lamentaba por su muerte.

Mi luto duró mucho tiempo, volví a la tierra y me derrumbé frente a quienes fueron a recibirme ese día.

La nave está en un cajón de mi habitación, Bulma pudo instalar el sistema de encapsulado, así, ésta se mantendría en buen estado.

Conservé un par de guantes y sus botas, siempre están junto a las mías.

He aceptado su muerte, mas no la he superado y nunca lo haré, porque quien decía amarlo con locura fue quien le quitó el derecho de poder vivir plenamente el tiempo que le quedaba.

Y su bufanda... La llevo puesta siempre. Su olor ya desapareció, pero aún así quiero tenerla cerca.

Algunos no entienden de donde la saqué ni porque la llevo. Nadie ha dicho nada de él porque... Es mi amor secreto.

No me importaba que él aún no me amara por completo antes de esa noche, pero sé que en sus últimos momentos probablemente lo hizo, me amó y me lo dijo.

Y yo aún lo amo. Lo amo tanto que duele. Pero mi amor por él es más grande que el dolor, eso me da toda la fuerza para poder continuar con mi vida.

Desde ese día Kakaroto no me ha dejado solo jamás. Él siempre trata de estar el mayor tiempo posible conmigo.

Viene seguido, ya sea con comida que Milk preparó o también para entrenar.

Siempre me pide que me quite la bufanda, porque no quiere dañarla. Sabe que es muy importante para mí.

He tenido una vida un poco más monótona desde entonces, pero es suficiente para poder estar bien.

En unos días se cumple otro año desde que perdí mi amor secreto y eso ha hecho que Kakaroto se quede mucho más tiempo, que incluso ahora está dormido en el sofá.

Cree que no me doy cuenta porqué está aquí. Pero yo lo sé muy bien. Él busca ayudarme con ese duelo que vuelve en estas fechas y lo hace muy bien, me distrae y hace que el dolor se vaya.

Él ha sido un muy buen amigo...

Lo escucho roncar y niego con la cabeza.

Era un idiota... Un idiota muy bueno.

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.
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—¿A dónde vamos?

—Ahora verás.

—Kakaroto, no quiero jugar ahora, ¿Qué estás tramando?

—Te juro que te gustará y me lo agradecerás. Ahora deja que te ponga esto.

Se teletransportó detrás suyo y le puso una cinta roja en sus ojos.

—Kakaroto... Sabes qué día es hoy, de verdad, quiero estar en casa.

—Lo sé perfectamente, pero si te digo de qué se trata se arruinará la sorpresa. Yo te prometo que no quiero lastimarte hoy, no quiero sacarte de casa por algo insignificante. Pero debes confiar en mí.

—Está bien... Está bien.

Sus manos abultaron un poco más la bufanda blanca que traía en su cuello, dejando que termine de vendarle los ojos.

Kakaroto suele ser un poco imprudente, pero sé que no haría nada estúpido hoy. Confío en él.

Cuatro años se cumplieron hoy.

𝕿𝖗𝖆𝖙𝖔 𝖈𝖔𝖓 𝖊𝖑 𝖉𝖎𝖆𝖇𝖑𝖔 •~𝔅𝔩𝔞𝔠𝔨 𝔵 𝔊𝔯𝔞𝔫𝔬𝔩𝔞~•Donde viven las historias. Descúbrelo ahora