Después de la plática entre Yoongi y su padre, el ambiente en la casa se tornó ligeramente menos tenso. A pesar de ello, el señor Park no estaba del todo cómodo con la presencia de Min Joongki en el departamento. Era evidente que la herida del pasado seguía abierta, y el hecho de que su mejor amigo estuviera tan cerca de su hijo y sus nietos no lo ayudaba a calmar su malestar. La tensión flotaba en el aire, perceptible en cada mirada y cada silencio prolongado.
Para despejar su mente, Hyunbin decidió salir al pequeño balcón del departamento. Era un espacio estrecho pero suficiente para disfrutar de algo de aire fresco. Llevaba consigo un cigarrillo que había guardado en la cajetilla desde la última vez que lo había encendido, un hábito que había retomado recientemente debido al estrés que lo acosaba desde que Jimin había decidido vivir solo. Aunque no estaba orgulloso de su recaída, encontraba cierto consuelo momentáneo en la rutina de fumar.
Prendió el cigarrillo con movimientos mecánicos y se apoyó en la baranda de hierro oxidado del balcón. La noche estaba tranquila; las luces de la ciudad parpadeaban a lo lejos, y el ruido del tráfico era un murmullo constante. El humo del cigarrillo formaba espirales que se perdían en el aire frío.
—¿Me compartes fuego?—Una voz familiar interrumpió sus pensamientos. Hyunbin se giró ligeramente y encontró a Min Joongki de pie en la puerta del balcón. Su expresión era serena, pero sus ojos reflejaban un cansancio profundo.
Hyunbin lo observó en silencio por un momento antes de sacar el encendedor de su bolsillo y tendérselo sin decir una palabra. Joongki aceptó el objeto con un breve asentimiento y encendió su propio cigarrillo. Luego, se apoyó también en la baranda, dejando un espacio prudente entre ambos.
—Hace mucho tiempo que no nos vemos—comentó Joongki, rompiendo el silencio.
Hyunbin exhaló el humo lentamente, sin mirarlo.
—Y podría haber pasado mucho más tiempo sin verte—replicó con frialdad.
Joongki asintó, como si hubiera esperado esa respuesta.
—Sé que no tienes motivos para estar contento de verme, pero ... aún así, quiero agradecerte por permitir que me quede aquí. Jimin tiene un corazón grande—dijo con un tono que mezclaba gratitud y resignación.
Hyunbin finalmente volteó a mirarlo, su expresión endurecida.
—Mi hijo es demasiado noble, eso es cierto. Pero no confundas su bondad con algo más. No mereces el apoyo que te está dando, y menos después de todo lo que hiciste. Así que no intentes hablarme como si aún fuéramos amigos.
Joongki dejó escapar un suspiro mientras daba una calada profunda a su cigarrillo.
—Nosotros éramos grandes amigos. Solíamos contarnos todo—insistió, mirando al horizonte.
—Tienes razón, éramos amigos. Pero eso fue hace mucho tiempo. Traicionaste mi confianza, y no te importaron los sentimientos de mi hijo ni, supongo, los de tu propio hijo—replicó Hyunbin con un tono cargado de reproche. Luego apagó su cigarrillo contra la baranda y arrojó la colilla a un cenicero cercano. Estaba a punto de girarse para regresar al interior cuando sintió una mano en su brazo.
—Espera—dijo Joongki con un tono apremiante. Hyunbin se detuvo, aunque no disimuló su incomodidad.
—¿Qué más quieres?—preguntó sin ocultar su irritación.
Joongki bajó la mirada por un momento antes de volver a levantarla, su expresión era seria.
—Tengo cáncer de hígado—soltó de golpe. El silencio que siguió fue casi palpable. Hyunbin lo miró fijamente, tratando de procesar lo que acababa de escuchar.

ESTÁS LEYENDO
Belonging to you
FanfictionYoongi se enamoró del hijo del mejor amigo de su padre desde que eran niños, Jimin sufre de muy mala salud, pero eso no impide que pueda vivir cierto tipo experiencias normales para su edad. Historia Omegaverse