El suave sonido de las hojas al pasar rompía la monotonía en la habitación de hospital. Un omega de cabellos castaños descansaba sobre la cama, con una novela en las manos, tratando de perderse en sus páginas para hacer más llevaderos aquellos últimos días antes de su alta. Pero el tedio era inevitable. Suspiró pesadamente, sintiendo cómo la impaciencia lo invadía. Extrañaba su hogar, su familia, el calor de los brazos de su hijo y de su alfa.
Justo cuando se disponía a cambiar de página, una vocecita cristalina llenó la habitación, haciendo que su corazón diera un vuelco.
—¡Papi! —exclamó con entusiasmo.
Alzó la vista justo a tiempo para ver a su pequeño Byul irrumpir en la habitación, seguido de cerca por Yoongi, su alfa. Sus ojos se iluminaron al verlos y apenas tuvo tiempo de abrir los brazos antes de que el niño trepara con torpeza sobre la camilla y se arrojara contra su pecho.
—¡Mi amor! —susurró el omega, sosteniéndolo con firmeza contra su cuerpo mientras lo colmaba de besos en las mejillas sonrosadas—. No sabes cuánto te he extrañado, mi pequeño sol.
—¡Yo también te extrañé, papi! —respondió el niño con voz alegre, aferrándose con sus manitas a la bata de hospital de su padre.
Yoongi, que había estado observando la escena con una sonrisa tierna, dio un paso adelante, aunque su expresión reflejaba una leve preocupación.
—Byul, cariño, debes tener cuidado con tu papá y tu hermanito —advirtió con suavidad, posando una mano en la cabeza de su hijo y revolviéndole los cabellos oscuros.
El omega, lejos de molestarse, sonrió con ternura.
—No te preocupes, amor. Estoy bien, y ya quería tenerlo en mis brazos —aseguró mientras acariciaba la espalda del pequeño con calma.
Byul, ajeno a la preocupación de su alfa, infló las mejillas con un gesto de queja.
—El abuelo no me deja ver mis caricaturas...
Yoongi rodó los ojos con diversión y suspiró.
—¿Otra vez con eso? —murmuró, cruzándose de brazos—. ¿Qué te dije? Tu abuelo solo quiere que hagas otras cosas también, no solo ver caricaturas todo el día.
—¡Pero me aburro! —protestó el niño, haciendo un puchero—. Y te extrañaba mucho, papi.
El omega sonrió y besó la frente de su hijo.
—Yo también te extrañé muchísimo, mi amor. ¿Me contarás qué has hecho estos días con el abuelo y la abuela? —preguntó con suavidad, deseando saber cada pequeño detalle de su ausencia.
Byul, animado por la pregunta, comenzó a hablar con entusiasmo sobre sus días en casa de sus abuelos, los juegos que había inventado, las comidas que la abuela le había preparado y cómo había intentado convencer al abuelo de dejarle ver sus programas favoritos sin mucho éxito. El omega escuchaba atentamente, disfrutando de la calidez de su pequeño en sus brazos.
Yoongi, mientras tanto, se acercó a la cama y se sentó en el borde, observando con ternura a su familia. Acarició con suavidad el vientre ligeramente abultado de su omega, sintiendo la vida que crecía en su interior.
—¿Cómo te sientes hoy? —preguntó en un tono más bajo, dirigiéndose a su pareja.
—Mucho mejor —respondió el omega, apoyando su mejilla en la cabeza de Byul—. Ya quiero salir de aquí y volver a casa.
—Pronto lo harás —le aseguró Yoongi, tomando su mano y entrelazando sus dedos—. Solo un poco más de paciencia.
El omega asintió, relajándose bajo el toque de su alfa. En ese momento, Byul levantó la cabeza y miró con curiosidad el vientre de su padre.
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Belonging to you
FanfictionYoongi se enamoró del hijo del mejor amigo de su padre desde que eran niños, Jimin sufre de muy mala salud, pero eso no impide que pueda vivir cierto tipo experiencias normales para su edad. Historia Omegaverse
