Yoongi llegó temprano a su turno en el hospital, algo poco usual para él, pero lo aprovechó para hacer algo especial. Antes de comenzar su guardia, decidió llevar a Jimin a dar un paseo por el jardín del hospital. Sabía cuánto le gustaba estar al aire libre, y después de tantos días encerrado en su habitación, le vendría bien un poco de aire fresco.
El omega estaba sentado en una silla de ruedas, por estrictas órdenes de su obstetra. Aunque se sentía con energía, su estado no le permitía mucho esfuerzo. Aun así, estaba agradecido de que Yoongi se tomara el tiempo de sacarlo a pasear. El jardín estaba iluminado por la luz tenue de la mañana, el aire era fresco y el aroma de las flores recién regadas le otorgaba un ambiente de tranquilidad. Un par de enfermeras caminaban por el sendero de piedra, y algunos pacientes también disfrutaban del entorno, acompañados por familiares o el personal del hospital.
—Gracias por sacarme de esa aburrida habitación, hyung —dijo Jimin con una sonrisa, inhalando profundamente el aire fresco.
Yoongi empujó la silla de ruedas con calma, disfrutando del momento de tranquilidad que podían compartir.
—Sabes que lo hago con gusto —respondió con voz baja pero cálida. Miró a su pareja y notó el leve sonrojo en sus mejillas, posiblemente por la emoción de estar afuera.
Jimin dejó escapar un suspiro antes de hablar de algo que había estado rondando en su mente.
—Lamento mucho lo de tu papá, hyung —dijo con pesar, girando un poco su cabeza para mirar a Yoongi—. Deberías convencerlo de que se quede más tiempo aquí. Con su condición, no creo que sea conveniente que esté viajando.
Yoongi dejó escapar un suspiro pesado, deteniéndose unos segundos para observar el camino de piedra que tenían delante. Se mordió el labio inferior, claramente frustrado.
—Bueno, como ya sabes, mi papá se caracteriza por ser un necio —murmuró—. Por más que le insistí que se quedara y tomara otra opinión con el oncólogo de aquí, no me hizo caso. Hasta el último momento sigue preocupado por su empresa.
Jimin asintió con comprensión. Sabía que la relación de Yoongi con su padre no era la mejor, pero en estos momentos, la enfermedad parecía haber abierto una grieta en su orgullo, permitiéndoles acercarse un poco más.
—Entiendo... —murmuró el omega—, pero creo que estoy un poco feliz de que el señor Min y tú hayan arreglado un poco sus diferencias. Lástima que haya tenido que ser en esta situación.
Yoongi detuvo la silla de ruedas junto a una banca de madera. Se sentó a un lado de Jimin, apoyando los codos en sus rodillas y frotando su rostro con ambas manos. Luego, levantó la cabeza y dejó escapar un suspiro más relajado.
—Sí, supongo que algo bueno salió de esto —admitió con una pequeña sonrisa melancólica. Luego, giró su cuerpo un poco hacia Jimin y colocó suavemente una mano sobre su vientre—. Pero no te preocupes más por eso. Mejor dime, ¿cómo te has sentido estos últimos días?
Jimin bajó la mirada a la mano de Yoongi sobre su vientre y la cubrió con la suya, entrelazando sus dedos con los de su pareja.
—He estado bien, aunque algunas noches me cuesta dormir —confesó—. A veces me despierto sin razón o simplemente no encuentro una posición cómoda.
Yoongi frunció el ceño con preocupación y apretó suavemente la mano de Jimin.
—¿Has hablado con el doctor sobre eso? Quizás puedan recomendarte algo para descansar mejor.
—Sí, me dijeron que es normal a estas alturas, pero aun así... es un poco frustrante —murmuró Jimin, suspirando.
Yoongi sonrió con ternura y deslizó su mano suavemente sobre el vientre de su pareja.
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Belonging to you
FanfictionYoongi se enamoró del hijo del mejor amigo de su padre desde que eran niños, Jimin sufre de muy mala salud, pero eso no impide que pueda vivir cierto tipo experiencias normales para su edad. Historia Omegaverse
