-¡Llego jungkook!- anuncia jin desde la puerta del baño.
- ¡ya vamos!- responde Yoongi desde la ducha.
Con el cuerpo temblando por el agua fría y su ropa mojada, se pone en pie con esfuerzo, sosteniendo aún en brazos a Ania, que en algún punto se quedó dormida.
-Ania- la llama con dulzura- despierta. Jungkook está aquí para revisarte, pero hay que cambiarte.
Ania se remueve entre sus brazos, Yoongi cierra la llave de la ducha, pierde el equilibrio al salir por el agua, derramada de su ropa, logra estabilizarse y sienta a Ania sobre la taza del baño.
-Hay que cambiarte- le vuelve a indicar.
Sin vergüenza y pena alguna, Yoongi se dirige al armario de Ania, busca entre los cajones y toma lo primero etiquetado. Toma un camisón de los que suele usar ella para dormir. Regresa al baño, ella apenas puede mantenerse erguida.
-Perdoname por lo que voy a hacer- se disculpa de antemano- pero no puedes entrar a la cama mojada de esa manera.
Con las manos temblorosas y llenas de nerviosismo, Yoongi comienza a despojarla prenda por prenda, cuando ella está completamente desnuda, le coloca una tolla de baño encima para secarle el cuerpo y después ayudarla a vestirse.
-Lo siento- se disculpa cada que sus manos temblorosas hacen contacto con su fría piel.
Cuando ya está vestida la toma nuevamente en sus brazos cuidando de no pegarla mucho a su ropa mojada, abandonan el baño y su ropa escurriendo, va dejando un camino de agua hasta llegar a la cama, en donde coloca a la chica y la cubre con una manta.
-¡Puedes pasar Jungkook!- lo llama desde la habitación.
Jungkook entra rápidamente a la habitación, lleva puesto el uniforme del hospital y en sus manos sostiene un maletín negro.
-Gracias por venir- le agradece Yoongi- ha tenido mucha fiebre.
-No es nada hyung- hace una pequeña reverencia- vine corriendo en cuanto jin hyung llamo.
-Ania- la llama jungkook- estoy aquí para revisarte.
Ania da un pequeño salto en la cama, como si la presencia de jungkook la haya tomado por sorpresa. El chico se acerca a la cama y coloca el maletín sobre esta, extrae un termómetro digital.
-Vamos a medirte la temperatura- le indica a Ania- voy a colocarlo bajo tu brazo en la axila y cuando lo escuches pillar, me lo entregas.
Ania simplemente se limita a asentir, parece que ya se encuentra un poco más atenta a lo que pasa a su alrededor. Jungkok extrae de su maletín un aparato para medir la presión arterial.
-Voy a medirte la presión- le indica- respira con tranquilidad y profundidad.
El termómetro comienza a sonar, Ania lo retira y se lo entrega a Jungkook. Este hace un par de anotaciones en una pequeña libreta amarilla.
-¿Has sentido dolor de cabeza?- le pregunta a Ania.
-Solo hoy- indica ella con voz ronca- yo no podía... no podía dejar de pensar.
-El medicamento que le recetamos es especial para dolores de cabeza y migrañas, los relajantes deberían de hacerla sentir mejor- Jungkook lee sus notas- señorita, ¿te falto la respiración? ¿Sentiste que tu corazón se aceleraba?
-Sí- responde ella un poco tímida.
-Tuviste un ataque- indica jungkook- Señorita, no lleva ni una semana desde que le dimos el alta en el hospital. Yo sé qué ha pasado por situaciones difíciles, pero debe tratar de relajarse más.
-¿Estás seguro?- lo cuestiona Yoongi.
-Sí- responde él con seguridad- por su puesto que la herida de la cabeza fue severo y es de cuidado. Se le dio el alta para que se relaje, esté tranquila en cama. Sin problemas en la cabeza, tras lo que sufrió... la perdida de voz, de respuesta... no me sorprende que tenga secuelas, pero esto... esto es por sobre pensar las cosas.
-¿Qué debemos hacer?- pregunta Yoongi preocupado.
-Señorita, ¿quiere regresar a internarse al hospital?- le pregunta a Ania con voz severa.
-No- murmura ella- no quiero regresar.
-Pues si no se relaja y descansa, la voy a volver a internar- le amenaza con voz firme- voy a subirle la dosis de los relajantes, pero si usted no pone de su parte, de nada servirán.
Junkook revisa el medicamento que se encuentra sobre la mesita y comienza a anotar con un plumón sobre las cajas las nuevas dosis.
-La temperatura ya es normal-murmura mientras cuenta las tabletas- la mente es muy poderosa. Nos puede enfermar con tan solo un mal pensamiento. Esta no es mi área de trabajo, pero si no mejora... lo mejor será ver un psiquiatra.
-Ah es mi culpa- murmura Yoongi dolido- no debí ir al trabajo y dejarla sola.
-Bien- jungkook guarda sus cosas- debo regresar a mi guardia del hospital. Voy a estar al pendiente para que me llamen por cualquier cosa.
-Gracias jungkook- Yoongi realiza una gran reverencia.
-Señorita, cuídese- se despide de Ania.
Abandonan la habitación juntos, dejando sola a Ania recostada en la cama. Yoongi extrae su billetera del pantalón, pero esta se encuentra totalmente mojada.
-oh lo siento- se disculpa- no tengo efectivo, pero te haré una transferencia en cuanto compre otro teléfono.
-Oh no es necesario- se niega Jungkook manoteando al aire como restándole importancia- mi trabajo es ayudar.
-Eres estudiante y por supuesto que lo necesitas- murmura Yoongi- te haré el depósito en cuanto pueda.
-Hyung, se nota que ella tiene muchos problemas en la cabeza- susurra jungkook- en verdad sería bueno que tenga una gran red de apoyo.
-Es mi culpa- su voz se quiebra- varios de sus problemas son por mi culpa.
-Trátenlos con calma- jungkook le proporciona unas palmadas en la espalda- tengo que irme.
-Adiós jin- su rostro se torna rojo- jin hyung.
Antes de que jin pueda decirle algo, jungkook se marcha a toda prisa. Jin solo sonríe por sus actos.
-Vete a cambiar- le indica jin- te vas a enfermar por estar mojado.
-Ah ese es el menor de mis problemas- murmura yoongi con un claro tono de voz lleno de tristeza- no sé qué hacer.
-Ella llegó así sabes- indica jin- llena de problemas, inseguridades y de miedos. No creo que seas el culpable de todo, pero sí de algunas cosas.
-Gracias jin- murmura yoongi- por quedarte conmigo.
Jin le proporciona un par de palmadas en la espalda para después marcharse. Yoongi pasa por la habitación de Ania para echarle un vistazo, ella se encuentra en la misma posición en la que la dejo recostada en la cama. Se dirige hacia su habitación, se quita la ropa mojada y toma una ducha rápida.
"No podemos seguir así" "Ella tiene que saberlo todo"
Decidido, seca rápidamente su cuerpo y se viste con lo primero que encuentra en su habitación. Pasa por la sala en donde jin se encuentra secando el piso por su ropa mojada. Da un gran suspiro y entra en la habitación de Ania.
-Ania, es hora de hablar- su cuerpo tiembla- es hora de que escuches toda mi verdad.
Es hora de que la verdad salga a la luz y las cartas se pongan sobre la mesa. Solo de esa manera él dejará de sentirse de esa manera, agobiado y atrapado en una red de mentiras que el mismo creo. Solo así ella dejará de sobre pensar las cosas y de imaginar miles de escenarios.
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ciega de amor
Novela JuvenilAnia hija de un CEO es obligada por su padre a casarse con Min Yoongi, un soltero millonario famoso por sus innumerables amantes. Ania es ciega por un accidente de tráfico y es obligada a vivir su vida en tinieblas. Un matrimonio forzado puede trae...
