Min Yoongi
-Por favor coloque todas sus pertenencias en la bandeja- le indica el guardia de seguridad.
Yoongi comienza a extraer las cosas de sus bolsillos, coloca su teléfono, la cartera, llaves del auto y su reloj en la bandeja de plástico que le han indicado. El lugar tiene varias medidas de seguridad, dándole apariencia de un reclusorio, sin embargo, deben ser estrictos, puesto que las personas que se encuentran aquí tienen problemas mentales y no se la pensaran dos veces en atacarte si pierden su equilibrio o algo les moleste.
-Su cinturón también- yoongi se extrae el cinturón enrollándolo en su mano y colocándolo en la bandeja.
-Ahora abra las piernas y extienda los brazos, por favor- le indica un segundo guardia. Este pasa una máquina por todo su cuerpo, buscando algún metal u objeto punzocortante.
-Muy bien, puede recoger sus cosas a la salida- le indican haciéndole un gesto para que se dirija a la puerta de metal, la cual emite un chillido de alarma cuando se abre. Del otro lado, su terapeuta espera por él. Un hombre joven, vestido formalmente, cabello negro, peinado perfectamente hacia atrás, lo recibe con una pequeña palmada en la espalda.
-Bienvenido Sr. Min- comienza a guiarlo por el camino- recuerde las reglas, no contacto físico, no trate de discutir con ella, simplemente diga lo que tenga que decir y dele ese cierre que necesita.
-Muy bien- asiente. Sería una mentira decir que no se encuentra nervioso, pues con cada paso que dan su corazón late con más fuerza, las palmas de las manos le sudan, sin embargo, tiene que hacerlo, por él, por Ania, por ella.
-Por aquí- le indica empujando una puerta, la cual tiene un letrero que indica "Sala de visitas"
Se trata de una sala blanca con falta de decoración o color en las paredes, en cada esquina hay un hombre de seguridad, parados en las manos, en la espalda, con posturas rígidas atentos a cualquier movimiento, listos por si tienen que intervenir.
En el centro de la sala hay una mesa con cuatro sillas, las cuales dos de ellas ya están ocupadas por dos mujeres, la terapeuta, una mujer con aspecto sombrío, lleva el cabello en una coleta atado sin un solo cabello de fuera, una mujer con aspecto de estar de mal humor. La segunda mujer, lleva colocada una camisa de fuerza, su rostro luce demacrado, las ojeras en sus ojos indican que no ha dormido bien, su mirada parece perdida, su cabello se encuentra totalmente enmarañado y ha perdido color.
-Llegan tarde- indica la terapeuta.
Lo que hace que Alessa enfoque su atención en ellos y es entonces cuando su rostro cambia, sus ojos se iluminan, y esbozá una gran sonrisa.
-Viniste- se pone en pie- ¡se lo dije! ¡Yo gané! hahaha ¡lo hice!
Uno de los guardias coloca sus manos en sus hombros y la obliga a sentarse nuevamente. Con un gesto, el terapeuta le indica que tomen asiento.
-¿Cómo has estado?- le pregunta Yoongi con la voz un poco ronca.
-Ah este es el paraíso- indica ella mirando el techo- drogas gratis, comida, enfermos que están locos por mí, tal como tú lo estás.
-¿Por qué llevas esa camisa?- le pregunta mirando de soslayo a la terapeuta.
-Ah por culpa de una perra- sus ojos se llenan de ira- me robo mi maldito pudin de manzana y yo... bueno... le di una lección.
Sonríe de manera orgullosa y escalofriante. A pesar de saber de qué ella es una persona inestable, Min Yoongi no estaba listo para conocer aquella faceta de ella. Es como si tuviera delante una persona totalmente diferente.
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ciega de amor
Roman pour AdolescentsAnia hija de un CEO es obligada por su padre a casarse con Min Yoongi, un soltero millonario famoso por sus innumerables amantes. Ania es ciega por un accidente de tráfico y es obligada a vivir su vida en tinieblas. Un matrimonio forzado puede trae...
