Capitulo 44

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Hoseok no puede leer los pensamientos de Ania, sin embargo, sabe que todo se ha ido a la mierda. No es el momento de presionar mientras esperan en una sala de urgencias, no sabe lo que se discutió en aquella sala debido a que están insonorizadas, sin embargo, puede imaginar que fue realmente catastrófico como para que alguien terminara en el hospital.

-¿Estás bien?- le pregunta por tercera ocasión- deberíamos marcharnos y que ellos se arreglen.

-No- murmura Ania- me quedo.

Hoseok se las arregla para manejar con una sola mano detrás de la ambulancia, en todo el trayecto Ania se mantuvo en silencio. Hoseok no podía ahuyentar de sus pensamientos el llanto de Yoongi. 

-Después de todo creo que él...

Hoseok deja su frase inconclusa porque Yoongi atraviesa las puertas corredizas, empapado de sangre. Su rostro se encuentra totalmente rojo, incluso hasta las orejas, sus ojos se encuentran completamente hinchados de tanto llorar.

-¿Por qué siguen aquí?- pregunta con voz ronca.

-No se quiso marchar- responde Hoseok ante el silencio de Ania.

-Ella estará bien- murmura Yoongi- afortunadamente no hubo daño significativo. Estará hospitalizada un par de días y le darán el alta. Será llevada a un psiquiátrico.

Ania mantiene su seriedad y su postura rígida, ella simplemente se limita a asentir.

-Vámonos- indica Yoongi- no tenemos nada que hacer aquí.

Los tres abandonan la sala de espera, caminan por el estacionamiento en silencio. Esta vez yoongi se encarga de conducir y hacen el viaje de regreso en completo silencio. La tensión se siente en el aire.

Regresan a casa y cuando atraviesan la puerta Jin lanza un grito de alarma cuando mira la sangre que empapa a Yoongi. Hoseok lo toma por el brazo y lo arrastra de vuelta a la cocina para dejar solos a Ania y a Yoongi.

-Tengo que limpiarme- murmura Yoongi. 

Ania simplemente se limita a seguirlo en completo silencio hacia su habitación, ella se sienta en la orilla de la cama, mientras Yoongi busca ropa y se mete al baño para darse una ducha rápida. Mientras el agua de la regadera corre por su cuerpo, las lágrimas comienzan a descender nuevamente.

Termina y se coloca ropa interior y una pantalonera, abandona el baño consiente de que Ania lo está esperando. Él se deja caer en la cama  con pesadez. Todo lo que ha sido revelado ha movido su mundo completamente.

-Ania- su voz se quiebra-no puedo seguir haciéndote esto. No te mereces esto, te mereces algo mucho mejor que yo.

-¿Cómo te sientes?-pregunta ella en un susurro- ¿quieres irte con ella?

-No, por su puesto que no- niega Yoongi- después de todo lo que hizo, yo...

-Ella está enferma- asiente Ania de manera segura- su dolor, su ira, la han llevado a cometer acciones de las cuales no tiene medida. Sin embargo, eso no le quita responsabilidad a las cosas que hizo.

-No hay justificación alguna-Yoongi se limpia el rostro con la manta de su cama- necesita ayuda psicológica al igual que yo.

-Todos la necesitamos- indica Ania- por diferentes motivos, pero así es.

-Ania, ¿qué tratas de hacer?- le cuestiona Yoongi con un poco de rudeza- no debes quedarte aquí. Yo te he lastimado, te he fallado cientos de veces, es mejor que...

-Para- le interrumpe Ania- no me voy a ir a ningún lado. 

-¿Por qué?- Yoongi emite un sollozo.

-Porque al final de cuentas estoy casada contigo- murmura ella- yo tengo mis problemas. Tú tienes tus problemas. Algo me dice que no debemos ser pareja, no al menos en este momento.

Ania no puede creer lo que sus labios murmuran. Su corazón se rompió cuando escucho que Yoongi había tenido la posibilidad de convertirse en padre.  Su corazón se rompió cuando lo escucho llorar y entonces quiso correr a abrazarlo y sostenerlo en esos momentos, porque lo quería, lo quiere. Sin embargo, ambos, arrastran cosas del pasado que no los permite ser felices.

-Ania- se frota el rostro con las manos- no sé qué más pruebas quieres para darte cuenta de que no funcionamos.

-¿Te estás rindiendo?- le cuestiona ella con el ceño fruncido- ¿me estás diciendo que no me quieres?

-No es eso- suspira pesadamente- estoy diciendo que te quiero tanto como para dejarte ir y que seas feliz, aunque eso signifique que no sea conmigo. No valgo la pena.

Se quedan en silencio por un momento. Ania no puede rendirse, no cuando le costó tanto levantarse. Ella sabe lo que el dolor es capaz de hacer en una persona. Estos son sus últimos esfuerzos y si él no los valora, entonces... ¿qué va a pasar?

-No quiero rendirme- esta vez lágrimas comienzan a descender por el rostro de Ania.

Yoongi preocupado, la rodea con sus brazos, Ania recuesta su cabeza sobre su pecho desnudo y aún mojado. Yoongi suspira inundando sus fosas nasales con el perfume embriagador de Ania. No puede evitar dar un pequeño sobresalto cuando ella corresponde a su abrazo, tiene sus manos heladas como el hielo. 

-Yo tampoco- murmura Yoongi- sería egoísta de mi parte pedirte que te quedes. 

-No me lo estás pidiendo-murmura de la misma manera Ania.

-Tenemos que sanar- indica Yoongi- y eso llevara tiempo.

-Lo se- indica Ania- ¿Acaso no podemos ser solo compañeros de vida? ¿No podemos estar juntos y ver que es lo que el destino tiene planeado?

-Bien- termina cediendo- tú te harás tu operación e iremos a terapias. Ninguno dará el paso hasta que el otro esté listo.

-Compañeros- indica Ania con una pequeña sonrisa- solo eso.

-Solo eso- confirma Yoongi.

Poco a poco se van recostando en la cama, abrazados, con su promesa de sanar juntos como compañeros de vida. Ninguno quiere separarse del otro. Las lágrimas siguen descendiendo por el rostro de Yoongi. Esta vez no le fallará.  Esta vez las cosas serán diferentes y se dedicará a solo hacerla feliz, aunque eso signifique dejarla ir en el momento en que ella este lista. Aunque siendo sincero, muy en el fondo sabe, que está completamente perdido por ella.



NOTA: El tiempo pasa volando, me pregunto si nuestros protagonistas lograran superar sus problemas y poder permanecer juntos. Espero que se queden conmigo hasta darle fin a esta historia. Aún nos queda mucho por delante, ya que me gustan las historias largas, por supuesto que vienen más sorpresas en camino.










ciega de amorDonde viven las historias. Descúbrelo ahora