Capítulo 99

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"Últimos capítulos"

(...)

"Desde que te fuiste"

Desde que te fuiste, el tiempo no avanza,
las horas se rompen, me ahoga el ayer.
La sombra en mi pecho se vuelve más densa,
te busco en el aire, pero no sé qué hacer.

Tu nombre en mis labios se siente vacío,
las noches son largas sin tu respirar.
Me pierdo en recuerdos, en besos dormidos,
y en todo lo dulce que supe arruinar.

Si pudiera volver, deshacer mi pecado,
si el destino me diera una última vez,
gritaría tu nombre, temblando a tu lado,
pidiéndote a gritos que vuelvas, tal vez.

(...)

El murmullo entre los empleados era imposible de ignorar. Podía sentir sus miradas curiosas mientras caminaba por los pasillos de la empresa, sujeta en mis manos la tableta con la agenda del día. Sabía que mi regreso no pasaría desapercibido, pero lo que realmente importaba era que yo ya no era el asistente de Jungkook.

— Señor Kim, el Señor Cha lo espera en su oficina. — informó una de las recepcionistas con una sonrisa.

Asiento con educación y me dirijo hacia la amplia oficina que ahora pertenecía a Cha Eunwoo, el nuevo socio de la empresa Jeon's Incorporation.

Abró la puerta y encuentro a Eunwoo revisando algunos documentos, su expresión tranquila y confiada como siempre.

— Taehyung, justo a tiempo. — dijo el hombre con una sonrisa encantadora. — Necesitaré que coordines una reunión con los inversionistas japoneses para el viernes, y también... ¿podrías traerme un café? Negro, sin azúcar.

—Por supuesto, Señor Cha. — respondo con profesionalismo, inclinando levemente la cabeza antes de salir.

Pero en cuanto me doy la media vuelta, chocó con un cuerpo firme.

Un perfume familiar me envuelve. Miro hacia arriba y me encuentro con la mandíbula tensa de Jungkook, sus ojos oscuros clavados en mi con una intensidad peligrosa.

— ¿Qué demonios haces aquí? — masculló Jungkook con voz grave, sus puños apretados a los lados.

Mantuve mi postura firme, negándome a dejarme intimidar.

— Trabajo aquí, como siempre.

— No como mi asistente. — escupió Jungkook, su ceño fruncido.

Esboce una sonrisa ladeada, una que sabía que lo sacaría de quicio.

— No, ahora soy el asistente del Señor Cha. — digo con calma, disfrutando el leve tic en la mandíbula de Jungkook.

Antes de que Jungkook pudiera responder, Eunwoo salió de la oficina con una sonrisa.

— Oh, Jungkook. ¿Necesitabas algo?

Jungkook entrecerró los ojos, cruzándose de brazos.

— Sí. Saber qué tan competente es tu nuevo asistente.

Eunwoo soltó una pequeña risa.

— Más que suficiente para lo que necesito. — respondió con un tono casual, aunque la forma en la que me miró fue suficiente para hacer que Jungkook se tensara aún más.

Pude sentir la incomodidad en el aire y decidí que era mejor retirarme por ahora.

— Señor Cha, iré por su café. — digo con profesionalismo antes de girarme y alejarme.

Señor JeonHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora