CAPÍTULO 51

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Desasosiego.

Meera Ivanov.

Mannheim, Alemania.

Bajamos del helicóptero para encontrarnos con dos camionetas blindadas de la GIA que ya esperaba por nosotros.

Dagger baja detras mío cargando con los armamentos, al igual que Klarsson y Dallas. Mientras que Gretch, Ava y yo bajábamos con las manos completamente vacias.

—De algo tenían que servir—murmura Ava en mi oído, lo suficientemente fuerte como para que lo oiga Gretchen, quien se cubre los labios con la mano intentando ocultar sus suaves carcajadas.

—Desde luego—murmuro con una sonrisa para así caminar hacia las camionetas.

—Bien, tendremos que dividirnos para partir—habla Dagger mientras cierra la puerta del maletero de una de las camionetas—. Meera conmigo.

¿A caso estaba intentando darme algún tipo de orden?

Ni de coña.

—Iré con Dallas y Schneider—replico al instante lo que hace que el castaño frunza el ceño ligeramente.

Me trataba como la mierda y ahora quiere que hagamos equipo, ¿está de coña?

Fijo la mirada en Dallas quien se encoje de hombros y asiente con la cabeza.

—Ava y yo vamos contigo—se adelanta Klarsson, a lo que Dagger asiente con la cabeza—. Dos soldados más irán con nosotros, los demás con Dallas y Schneider. ¿Quedo claro?

—Como diga—respondieron los soldados, excepto los del equipo.

¿Quién coño lo había puesto a cargo? La única que estaba en posición de hacerlo era Gretchen.

Jodido Dagger.

Dallas y Schneider se encaminan hacia una de las camionetas y yo los sigo en conjunto con los soldados. Antes de subir ya nos equipamos con las armas necesarias para poder atacar cuanto antes. Este era el momento en el cual podríamos acabar con el clan, solo necesitábamos la cabeza de Ilya Ackermann, lo demás ya era sencillo.

Thatcher se pone al volante y Schneider de copiloto. Yo subo en la parte trasera junto a los demás soldados y nos ponemos en marcha.

Gretchen utiliza una tablet para guiarnos hacia la ubicación exacta en donde se encontraban Tasha y Massimo, quienes por lo visto portaban rastreadores, rastreadores que habían dejado de emitir señal desde hace media hora según Schneider.

Esperábamos que la última ubicación expedida por el rastreador este remotamente cerca de en donde se encontraban realmente, porque si no es así, todo seria en vano.

Thatcher se desliza ágilmente entre los vehículos que obstaculizaban los carriles, dejando atrás a Dagger y acortando cada vez más la distancia cuando se mete a una carretera para nada concurrida y desértica.

—Estamos cerca—informa Gretchen fijando la mirada en Thatcher, quien desvía la mirada de la carretera por unos segundos, para fijarse en la castaña y asentir con una media sonrisa.

—Perfecto.

El camino era de tierra, y el lugar parecía desértico, las únicas casas que podían verse se encontraban descuidadas y abandonadas, algo un poco extraño para ser una zona rural en Alemania.

—A lo lejos se ve un portón enrejado, la ultima señal del rastreador de Tasha y Massimo figura a los alrededores de ese portón, ¿será esa la propiedad? —suelta Thatcher, a lo que Gretchen asiente.

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⏰ Última actualización: Apr 07, 2025 ⏰

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