"El crimen mata a la inocencia para conseguir un premio, y la inocencia lucha con todas sus fuerzas contra los intentos del crimen". — Robespierre
Nunca entendí del todo esta frase hasta ahora. Antes pensaba que el crimen era un acto aislado, un instante de violencia que arrasaba con todo y se desvanecía. Pero no. El crimen no solo destruye, también moldea, transforma. No deja cadáveres, deja sombras de lo que una vez fuimos. Lo peor no es el golpe, ni el dolor inmediato. Lo peor es cuando empiezas a dudar si alguna vez fuiste inocente en primer lugar.
Estoy a oscuras, el sollozo de Dafne no ha parado, estoy confundida, ¿por que estaban aquí? La que debería estar en peligro tenia que ser solo yo, no ella, ni Jun Ho.
-Deok -pronuncio alto, he intentado desatarme pero no lo he logrado, tengo que llegar a una conciliación aunque sea para qué libere a mis amigos, no he escuchado a Jun Ho asi que no se si estamos solo las dos o lo tiene tambien a él, la cosa es entre Deok y yo.
-¿Que quieres amor? -puedo sentir su voz algo lejana -Dime ¿por que no pareces sorprendida?
-Desde hace un tiempo tengo un mal presentimiento, me he sentido perseguida y mi familia me confirmó que estabas siguiéndome, te conozco lo suficiente para saber que eres un psicópata sin remedio.
Puedo sentir su risa extravagante y sus pasos acercarse, mis ojos atados hacían despertar más mis otros sentidos -Dime preciosa, ¿que deseas?
-Quiero que liberes a mis amigos, esto es algo entre tu y yo.
-Cadie, no te dejare sola -escucho la voz de Dafne por primera vez ya que no había emitido palabra alguna.
Ignoro su comentario -por favor Deok, no hagas las cosas peor para ti, el problema es solo conmigo.
-Tu involucraste a tus amigos en el juicio, no tenias porqué haber comenzado esta guerra Cadie, debimos solucionar esto tu y yo solos primeramente, tu decidiste tomar este camino, ahora tienes perros falderos detrás de ti, yo debí ser tu todo desde un principio, soy el unico en tu vida, ¿acaso no lo entiendes?
-Lo siento Cadie -escucho la voz quebrada de Dafne -me equivoque, es un imbecil y sociopata, jamás debí decir que tu habías tenido la culpa.
-Tu cállate -suelta Deok furioso -no te metas donde no te han llamado.
-Deok, mírame solo a mi, por favor, no debí haberlos metido, es cierto, así que te pido por favor que los liberes y me quedaré contigo.
-¿Crees que me traje a tu abogado? Solo esta tu amiguita y tu cielo.
-Entonces dejala ir, no la necesitas, esta en un país que ni siquiera conoce, nadie sabe de ella aquí, yo soy la hija de Markus Meier, a mi es a la que estarán buscando, tienes el poder, solo sacala de aquí, no tiene nada que ver con esto.
Siento algo filoso en mi mejilla -no lo se cariño, me podría divertir con ambas, ya sabes, cuando una este cansada, la otra podrá reemplazar a la otra.
-Maldito desgraciado -grita Dafne.
-Deok -mi voz se quiebra.
-Ahora, quiero probar algo, ¿recuerdas esas buenas fiestas? Había algo que te encantaba.
-Deok por favor, no le hagas nada, hazlo solo conmigo, ella es inocente, yo ya he probado todo, puedes aplicarme todo a mi, haz lo que quieras conmigo, solo suelta a Dafne, te lo ruego.
-No eres divertida Cadie, a lo mejor a tu amiga le quede gustando, no seas egoísta.
-Cadie, estoy embarazada.
Giro mi rostro a donde escucho su voz, aterrada, eso era lo que estaba ahora, porque por más cosas que le dijera ella a Deok sabía que empeoraría la situación, Deok era un hombre sin sentimientos, sin remordimientos, sin piedad.
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Across the Balcony
Novela JuvenilDentro de mi corazón eres esa luz que no importa la distancia, siempre brillarás en mi
