Habían ayudado entre varios a Harry para que se colase en el despacho de la maestra para intentar comunicarse con Sirius. Al parecer, su padrino, había estado hablando más con Harry que con ella y habían tenido una comunicación frecuente entre ambos, pero ese no era el tema. Todo iba perfecto, estaban vigilando desde varios puntos hasta que los pillaron.
- Vaya, veo a una pequeña ratita perdida por aquí- dijo una voz femenina detrás de ella. Aurora se giró y se encontró con la cara de Pansy, rodó los ojos. - No me mires así Tonks, yo no soy la que va a estar en problemas- la agarró del brazo y la arrastró hasta el despacho.
Una vez ahí todos juntos sintieron el miedo, ¿qué les iba a pasar ahora?, esa mujer estaba mostrando índices de psicopatía, era capaz de hacerle cualquier cosa.
- ¿Ibais a ver a Dumbledore verdad?- dijo Umbridge con voz firme mientras se agachaba a la altura de Potter que estaba sentado en una silla.
Harry negó, lo que hizo que le diera una bofetada al grito de embustero.
-¡La manito relajada!- le gritó Aurora nerviosa mientras intentaba soltarse de Pansy. Su acto de valentía le valió otra bofetada por parte de la pelinegra.
La conversación siguió con la introducción de Snape. Los planes de la mujer estaban empezando a írsele por la borda y ella se estaba poniendo nerviosa. La castaña estaba sonriendo por lo bajo. El maestro de pociones se fue, lo que hizo que la cosa no mejorara. Umbridge señaló con la varita a Harry lista para hacerle hablar, pero Hermione era más lista y ganó tiempo para todos.
Se quedaron solos mientras Hermione, Harry y Umbridge iban a buscar la supuesta arma que Granger decía que había en Hogwarts para ir contra el ministerio. Todos estaban en silencio siendo vigilados cuando Ron sacó unas pastillas insinuando que tenía hambre, Malfoy para hacerse el chulo se las quitó mientras se reía y las repartía entre los demás para comérselas delante de ellos de modo de burla. Aunque les salió mal el plan debido a que eran pastillas vomitivas. En ese momento el grupo de amigos salió corriendo y en el puente se encontraron a los dos amigos.
-¿Como vamos a Londres?- dijo Neville.
- Escuchar, no es que no agradezca todo lo que hacéis por mi, pero ya os he metido en suficiente líos.- comenzó a andar.
- El ejército de Dumbledore se creó para luchar contra quien ya tu sabes, o ¿solo era un juego para ti?- dijo inocentemente Neville con la intención de trasmitir apoyo.
- Tal vez no tengas que hacer esto solo amigo- dijo Ron.
- Vale, ¿cómo llegamos a Londres?- dijo Harry mientras miraba a todos.
Luna empezó a sonreír. - Volando claro- dijo Luna con un todo dulce.
Hermione, Harry, Ron, Neville, Charlotte, James, Luna, Ginny y Aurora fueron volando en Thestrals, aunque no todos podían verlos, solo unos pocos.
Cuando llegaron en la noche al Ministerio, todos se colaron sin que nadie se diera cuenta y empezaron a seguir a Harry. Caminaron por un largo pasillo hasta una puerta, la cual los llevó a una sala con un montón de estanterías donde había muchas profecías.
- Dios mío, si que hay unas cuantas- dijo James aturdido mientras miraba a todos lados. Todos lo mandaron callar.
Caminaban sigilosos, atento a su entorno.
- Ahí pone tu nombre- dijo Neville señalando una bola.
Harry la cogió con delicadeza, miedo y duda. Aquel lugar trasmitía una energía extraña que no era agradable para el cuerpo.
- Harry- dijo Ginny señalando a un punto en uno de los pasillos, había un mortífago.
- No me jodas- dijo Aurora pasando sus manos por sus ojos frustrada, lo que les faltaba ahora. Seguro que todo esto había sido una trampa.
ESTÁS LEYENDO
𝙏𝙝𝙚 𝙝𝙖𝙡𝙛 𝙗𝙡𝙤𝙤𝙙 𝙙𝙞𝙖𝙢𝙤𝙣𝙙
Fiksi PenggemarAurora Tonks nunca fue la niña de oro, pero siempre fue la luz al final del camino. Pero no todo siempre fue fácil, una capa de oscuridad cubrirá el mundo mágico, haciendo que aquel brillo tiemble. " Combat, I'm ready for combat I say I don't want t...
