Acto 6

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Aurora se encontraba con Charlotte en el callejón diagón. Desde la muerte de James, la pelinegra se había encerrado más en ella misma y no se había comunicado con nadie, pasando su duelo en soledad. La castaña había asistido al funeral, visitado a su amiga en varias ocasiones aunque fuera solo para estar en silencio, por otra parte le escribió muchas cartas a lo largo del verano. Al final, Charlotte había aceptado una de tantas salidas que le propuso.

Ambas andaban en silencio, no sabían que decir bien la una a la otra.

- Aurora, me voy a ir a Estados unidos junto a mis abuelos. - dijo con la mirada baja.

-¿Como que te marchas?¿qué harás con Hogwarts?¿tus padres están de acuerdo?¿tu hermano Rolf?- decía preocupada. La verdad es que no deseaba perder a su amiga, pero sabía que no estaba bien y que seguramente si había tomado aquella decisión era porque necesitaba estar lejos de Londres una buena temporada.

- Ambas sabemos que los tiempos que se aproximan no son buenos, además sabes que no estoy bien, necesito alejarme de todo. - hizo una pausa.- Mi familia cree que es lo mejor, tranquilizarme... pasar página a mi ritmo y estar más segura.- levantó su vista.- Mis padres tienen miedo Rora, la vuelta de Voldemort no es buena señal.- hizo una mueca.

La castaña se rascó un brazo nerviosa. Tenía razón, desde aquel día en el ministerio, las cosas habían empeorado. Cada día salía una nueva noticia en el profeta sobre los ataques de los mortífagos, la gente tenía miedo y ya nada era seguro. Pero había algo que sabía, que escapar y tener miedo no era lo que deberían hacer. Tenían que estar fuertes, unidos, no separados. Aunque entendía lo que su compañera le decía. Ella había perdido a su hermano en manos de sus seguidores a la vez que podría ser la próxima, muchos padres tenían el miedo de su hija o hijo fuera el próximo, muchos se están planteando en no mandar a su hijos a Hogwarts, Andromeda Tonks entre una de ellas.

-Lo entiendo, pero prométeme una cosa.- agarró las manos de la chica.- que nunca me dejarás de hablar y siempre me dirás como estás.- le preocupaba que este distanciamiento también fuera con su amistad, aún se culpaba a ella misma de lo que le sucedió al rubio.

Lottie asintió. - Te lo prometo. - abrazó a su amiga como si este fuera a ser el último, la verdad es que ninguna de ellas sabían si luego de esta reunión se volverían a ver.

Estaban tranquilas en su abrazo sin medir la duración de este cuando se separaron rápido debido a la ráfaga de aire fuerte que estaba asomando, los chillidos de la gente y el romper de unos cristales. Ambas amigas se acercaron al lugar, observando que la tienda de varitas estaba siendo atacada y estaban secuestrando a su dueño. Andromeda apareció corriendo con la madre de Charlotte de una tienda hasta donde sus hijas.

- Hay que salir de aquí.- le dijo la señora Tonks a ambas. Agarró la mano de su hija y tiró de ella. Mientras huían, Aurora miró hacia atrás, viendo como Perseo salía de la tienda sonriendo a la vez que dando órdenes.











































Estaba sentada en el jardín de su nueva casa segura. Se habían mudado ahí después del ataque en el Ministerio. Estaba observando las ramas de los árboles moviéndose cuando vio llegar a un niño pequeño de color castaño saludándolo, iba de blanco, se parecía a Hugo, a cuando era pequeño.

-¿ Hugo ? - susurró con la vista entrecerrada. Ese niño de blanco siempre aparecía en sus sueños.

Se levantó, preparada para atapar al niño. Siempre corría una vez lo saludaba, pero esta vez había sido distinto. El se acercó a ella, su rostro comenzó a ponerse triste.

𝙏𝙝𝙚 𝙝𝙖𝙡𝙛 𝙗𝙡𝙤𝙤𝙙 𝙙𝙞𝙖𝙢𝙤𝙣𝙙 Donde viven las historias. Descúbrelo ahora