Perdidos en el deseo
Zahara
—¿Debería usar labial rosa o rojo?
Levanto los dos labiales y los muestro por la cámara del celular. Estoy en una videollamada con las chicas, Annette frunce los labios, pensándolo bien, mientras que Devi, pregunta qué voy a usar.
—El enterizo brillante que diseñó Jazmín, el que debía usar en la fiesta de París.
Fiesta a la que no asistí por lo que sucedió. Un leve escalofrío me recorre el cuerpo al pensar en el cuarto lleno de rosas. Pero no quiero pensar en ello. Hoy debe ser una noche brillante.
—¿No tienes uno más coral? Si usas el rosa, vas a verte muy pálida. —responde Annette.
Rebusco en el neceser y sacó otro labial, uno nude con un poco de brillo. En cuanto lo muestro, Annette aplaude con aprobación.
—Perfecto, bombón.
Le sonrío justo cuando en la pantalla aparece la cabecita rizada de Mateo, Devi lo alza en sus brazos.
—¡Hola, mi amor! ¿Cómo estás?
Él, emocionado, abre su boquita y se toca un diente flojo con el dedo índice.
—¡Mira, tía Zhar! ¡Mira!
—Él ratón irá a visitarte pronto. —digo, cruzando miradas con Devi. Ella sonríe y le deja un beso en la mejilla, haciéndolo reír.
Antes de que pueda seguir con la conversación, una voz nos interrumpe.
—¿A quién le dices "mi amor"?
Miro sobre mi hombro a mi hermano atravesar la puerta con el celular en la mano. Sus ojos van directo a la pantalla y sin ningún tipo de delicadeza, me empuja a un lado para aparecer en la videollamada.
—¡Pero qué lindo niño estoy viendo! —habla con voz aguda—¿Qué cuentas, Mateo?
—¡Mira, tío Azha, mira!
Mateo repite el gesto y le enseña su diente flojo, logrando que mi hermano sonría con cariño. Con la misma facilidad en la que apareció, se marcha, parece que Daniel lo está llamando. Mateo se despide moviendo su manito.
—Falta una del escuadrón. —Azahar murmura, alternando la mirada entre Devi y Annette—. ¿Dónde está la venenosa?
Le golpeo el brazo.
—No le digas así a Dulce.
—¿Acaso miento?
Ruedo los ojos mientras él se deja caer en mi cama, con la mirada fija en su celular.
—Dulce está con su abuela. No quiso venir. —Devi responde.
—Estos días que no estamos trabajando, apenas la hemos visto. —agrega Annette.
Siento una punzada de culpa por no haberlo notado antes.
—Me siento mala amiga, no me había dado cuenta que Dulce no envió mensajes a nuestro chat.
—Bombón no te preocupes, te fuiste hace dos días. —Annete me tranquiliza.
—Y ya sabes cómo es Dulce. A veces se aleja. —agrega Devi.
Asiento, aunque el peso en mi pecho no se va del todo. Hago una nota mental para llamarla de camino al predio.
Seguimos charlando de cosas banales hasta que terminó de maquillarme. En algún punto, Devi me recuerda —una vez más— que tenemos que grabar un comercial en la semana, pero sus palabras apenas quedan en mi mente.
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CURVAS SIN MIEDOS
RomanceDicen que las casualidades no existen, que es el destino el que juega sus cartas. Pero para Zahara y Catriel, sus encuentros parecen ser una mezcla de ambas cosas. Zahara, una modelo plus size que busca redescubrirse, está cansada de la monotonía y...
