EXTRA #7

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L A D O S

Azahar Egorova

Escucho un sonido lejano, como algo siendo golpeado. Me froto los ojos con los dedos y con pereza, me incorporo del sillón, una botella de vidrio cae al piso por mi movimiento torpe, como puedo, entre tambaleos, voy hacia la puerta del departamento que es donde proviene el zumbido o ruido, la cabeza me palpita.

Me recibe la mirada azulada de papá, le regaló una sonrisa burlona y me corro aun lado para dejarlo pasar.

—¿A qué viene el papá del año?

Apenas y me dirige la mirada, pasa de largo, yendo hacia la cocina. Inhaló hondo y lo sigo, rascándome el pecho desnudo, puede ser que bebí mi regalo de cumpleaños, la botellas de edición ilimitada que eran para la fiestas, las consumí, si total, fiesta no va haber y me es más fácil ahogar penas, que enfrentandolas, aun cuando las penas se te presentan en la puerta.

En estos días no he ido a la discográfica, no tengo ganas de nada. Zahara está molesta conmigo, papá se puso de su lado, Annette, quién también es mi amiga, seguramente apoyará a Zahara y no puedo contar a Catriel porque por culpa de él, me encuentro en este embrollo.

Casi caigo por culpa de una botella del suelo, antes que papá vea que me alcoholice, la levantó y la arrojó hacia atrás, calculando el ángulo para que caiga en el sillón, la falta de ruido me hace saber que emboque.

En la cocina papá está revolviendo cosas y preparando café, saliveo con el aroma, pero no lo demuestro. Una vez más, papá escogió a Zahara por encima de mí, dejo que la mierda me caiga a mí, aun cuando él también sabía la verdad. Apoyo a su sirena y en cierto punto me molesta, yo también soy su hijo, nunca he sido su prioridad, no al punto de lo que ha sido mi hermana.

Me duele.

Creí que estos sentimientos negativos habían muerto, al parecer no, estaban ocultos hasta que apareciera otra oportunidad donde la preferiría a ella. Papá no me eligió. Axel no me escogió. Nadie me ha escogido como su primera opción.

Saberlo con certeza es un golpe al estómago, un golpe tan profundo que te quita la respiración y te deja sin movimientos. Es un golpe al corazón porque nadie te ha amado lo suficiente como para escogerte por encima de alguien más.

Aunque en algún momento si fuí escogido... Si para papá mi hermana es una sirena, yo era el príncipe de mamá. Era. Pensar en ella me entristece porque cada mes que pasa me olvido el sonido de su voz, el aroma floral que desprendía su cabello o sus suaves palabras a la hora de aconsejar. Mamá me explicó que a veces inconscientemente las personas aman más algunas que otras, las ponen por encima hasta de uno mismo y eso es un amor tan profundo que manda el corazón. No hay lógica, no hay razonamiento.

No quiero tener resentimiento con mi hermana, pero me es imposible no sentirme así y tal vez sea las botellas de vodka que ingerí o ver a papá cocinando huevos revueltos como si nada hubiese sucedido, como si no me hubiese lastimado. Comienzo a llorar al tiempo que me abrazo a mi mismo.

Papá detiene sus movimientos, apaga la hornalla y se acerca abrazarme, palmeando mi espalda suavemente. No hace falta palabras, sabe lo que me duele ya que luego de que falleciera mamá tuvimos una charla sobre su preferencia a mi hermana, lo que respondió es algo que jamás se me olvida.

Algunas personas prefieren la sinceridad sobre la mentira y he descubierto que yo prefiero la mentira, no quiero saber la verdad de porque mi papá prefiere a mi hermana, no quiero saber la verdad de porque Axel decidió casarse, aun cuando es gay y estábamos saliendo.

Las mentiras pueden doler, pero te protege de la amarga verdad. Le dije a Catriel que le dijera a mi hermana porque si se enteraba la verdad, le iba a doler. Dicho y hecho, sin embargo, no pensé que en este dolor tuviera participación.

CURVAS SIN MIEDOSDonde viven las historias. Descúbrelo ahora