Bajo su hechizo
Catriel
La ausencia de calor es lo que me hace despertar. Paso una mano por el lado vacío de la cama, donde anoche su cuerpo estuvo pegado al mío, cálido y suave. Ahora solo queda el eco de su presencia en las sábanas revueltas.
Con el torso desnudo, me incorporo en la cama y trueno el cuello para estirarme, un sonido sutil rompe el silencio de la habitación. Música. Camino descalzo por el pasillo, siguiendo el suave compás que se desliza por el aire como un susurro. Cuando llego al living, la veo.
Está bailando.
La luz del amanecer se filtra por los ventanales y acaricia su cuerpo, destacando cada curva con un resplandor dorado. Sus movimientos son hipnóticos, una mezcla de ballet y algo más, algo fluido y visceral. Da un giro, con los brazos dibujando formas en el aire y por un instante parece ingrávida, suspendida entre el arte y la magia.
Y yo, me siento atrapado, bajo su hechizo.
Es la primera vez que la observó bailar y maldita sea de no haberlo hecho antes, se mueve con gracia alrededor del living, movió el sofá y los muebles pequeños para tener espacio, además, es la primera vez que la veo con un jogging suelto, podría parecer que es mío. Tiene puesta una remera de tirantes roja que hace un esfuerzo para sujetar sus senos. No acostumbro verla vestida así, generalmente Zahara es de vestidos de colores o jeans con remeras cortas, siempre luce impecable y presentable, en cambio, ahora, parece relajada y podría decir que feliz.
Pareciera mentira que hace tres días estuvo llorando en mis brazos.
—Buenos días, preciosa. —murmuró cuando se detiene por mi presencia. Camino hacia ella y apoyó mis manos en su cintura—¿Quién canta?
Deja sus delicadas manos en mis hombros y alza el rostro para mirarme.
—Estás escuchando a la grandiosa Ariana grande. Es su nueva canción, "pov".
Trato de prestar atención a la letra, no puedo, su mirada azulada me quema y hace latir mi corazón con fuerza. Me he acostumbrado al sentimiento, este que palpita en mi interior y me hace sentir pleno. A su lado es como si fuera alguien más que un padre que vive por su hija y un cantante que debe escribir canciones.
Por un momento me olvidé que soy una persona individual, estaba tan empeñado en hacer música y que a Mélodie no le falta nada, que los únicos momentos de paz era cuando iba al club por una hora para liberarme de las responsabilidades. Sin mencionar lo negado y rencoroso que estaba por Juliet.
Conocer a Zahara me cambió la perspectiva y la manera en la que siento, no podía permitirme ser su amigo, no cuando todo lo que siento es por ella. Le pedí que sea mi novia de manera impulsiva, sin embargo, planeo solucionarlo. Puede ser que al principio me cautivaron sus curvas de infarto o esa belleza que se carga, pero ahora, que me permitió conocerla, que me compartió sus miedos, quiero protegerla, quiero que sea tan mía que no deba depender únicamente de su familia. Quiero ser yo su familia.
—Esta canción, me recuerda a nosotros. —admite en un susurro, continúa cantando.
"No podía creerlo o verlo por mí misma
Sé que soy impaciente
Pero ahora estoy aquí, cayendo, cayendo
Congelada, lentamente, derritiendome, me entendiste bien
No te haré esperar,
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CURVAS SIN MIEDOS
RomanceDicen que las casualidades no existen, que es el destino el que juega sus cartas. Pero para Zahara y Catriel, sus encuentros parecen ser una mezcla de ambas cosas. Zahara, una modelo plus size que busca redescubrirse, está cansada de la monotonía y...
