Capitulo 30

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Nayeli...

Entré a mi cuarto, me quité el vestido y los tacones, me metí bajo las sabanas de mi cama, y caí en un profundo sueño....

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-Despierta fea.-Dijo Javier aventándose a mi cama.

-Ay, deja dormir tonto.-Dije volteándome y tapándome la cara

-Ya, vamos. Mi tía me pidió que te dijera que hagamos los deberes y después de eso te invito al cine.

-Puff. No se, no me convences.-Dije para que ofreciera más. Porque cuando él venía podíamos salir a varios lugares.

-De acuerdo convenenciera.-Dicho esto, salió de mi cuarto pero sin antes lanzarme una almohada en la cara.

Me encantaba tener a Javier aquí, salir con él a varios lugares, podíamos pasarnos todo el día afuera y mis padres no me dirían nada porque él a sus ojos era muy responsable pero como todos, él también tenía su diablillo y cuando estábamos juntos no había quien nos parara.

Nos apresuramos a barrer, lavar trastes, etc. Era de gran ayuda, incluso me dejaba descansar unos momentos en lo que él hacía lo demás. Al terminar, él se duchó primero y después yo, me coloqué una falda color lila, una blusa blanca de tirantes y unos zapatos del mismo color que la falda, me hice una coleta y toqué en la habitación de Javier. Subimos en su auto y partimos al cine.

-¿Palomitas normales o con caramelo?-Preguntó Javi

-Normales.-Contesté mientras miraba a otro lugar

-Hoy vamos a tomar un café a un bonito lugar y platicamos eh. Quiero saber a donde fuiste ayer.

No contesté nada, no temía contarle a Javier sobre Daniel, él era muy bueno guardando secretos y le tenía mucha confianza. Además platicar con alguien sobre Daniel me hacía bien....La película que vimos fue de terror, no estuvo tan buena, últimamente ya no hacían las películas como antes, en vez de dar miedo, el final era feliz.

-Vamos al café ¿si?.-Dijo Javi abrazándome

-Si feo.

En el camino, íbamos platicando de varias cosas, cantando como dos locos, con la música a todo volumen, al llegar, se estacionó y ambos bajamos, elegimos una mesa de las que se encontraban afuera, a él no le gustaba quedarse adentro, decía que se sentía como apretado y todo el calor que hacía adentro, después pedimos nuestra orden de cafés y me miró fijamente.

-Ahora si Nayeli Cavalli.-Dijo seriamente.-¿Tienes novio?.

Oh genial, ya empezaríamos con el interrogatorio.

-Si.-Dije mirando mis manos.

-¿Y quien es? ¿Y cómo lo conociste? A mi no me vengas con que en una librería porque esa ni tú te la crees.

-Vale pues.¿ Pero prometes que no te enojaras?

-No.-contestó con una sonrisa

-Es mi profesor y las cosas se dieron así solamente.-Dije demasiado rápido

-Ey! Con calma. Pero entendí que es tu profesor.-Para mi sorpresa lo dijo relajado.-¿Tiene 23 verdad?

-Si.-Dije agachando la cabeza y tomé un trago de mi café

-¡Ay por Dios! No cabe duda de que estas loca, involucrarte con un profesor nunca es bueno, tienes suerte de contar con un primo muy simpático y el mejor confidente.

-Vaya, vaya. ¿No te gusta alardear?

-Para nada.-Contestó entre risas y jugueteando con su café.

Seguimos con las preguntas, él bombardeándome sobre Daniel y yo sobre su novia Lucy. Era tan genial estar con Javier, él no estaba del todo de acuerdo con mi relación con Daniel, insistía que los mayores (principalmente porque Javi tenía la misma edad que Daniel) guardaban por lo regular algún secreto o algo que era difícil de entender, lo entendía, él me quería y desde chicos siempre se ha preocupado por mi, es el hermano que siempre quise, dijo que estaría detrás de mi a cada momento por si Daniel me hacía daño y que quería conocerlo, por supuesto cambié de tema cuando empezó a tratar eso.

Cuando íbamos de regreso para la casa, Javier me comentó que las cosas comenzaban a dificultarse entre Lucía y él, que ya no sentía el mismo cariño, ella comenzaba a distanciarse y mientras él quería formalizar mucho más las cosas, ella quería mucha más libertad, quería otras cosas, me cuestioné si entre Daniel y yo pasaría la misma situación, si él quisiera algo más serio y si en algún momento yo desearía hacer otras cosas y salir de su vida. Javier no quería desilusionarme pero comentaba que era lo que más probable veía.

Llegamos a la casa y mis padres ya estaban cenando, nosotros nos sentamos a la mesa pero sin cenar, no teníamos apetito, conversamos un rato con mis padres y después de que ellos se subieron, nosotros nos quedamos en la sala charlando y mirando "Bones" la serie que tanto nos gustaba. Me encantaba desvelarme con Javi, solo eran puras risas entre nosotros, dieron las 3:00 de la madrugada y él cayo rendido sobre el sofá, yo ya no duré mucho tiempo más y media hora después caí en los brazos de Morfeo.


Mi Dulce KarmaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora