El camino había pasado sin incidente alguno. Lucero no volvió a dormirse aunque ninguno de los dos se dirigió al otro hasta llegar al motel del pueblo. Lucero le insistió en llegar al hospital primero pero él dijo que sería mejor que descansara, a esas horas ningún doctor le permitiría ver a su padre y si su madre estaba dormida, no tenía caso despertarla. Ya estaban en su pueblo, mañana a primera hora podría ir a donde sus padres.
Eran como las dos y media de la mañana cuando llegaron a la recepción del motel donde Fernando los registros a los dos, el joven que estaban frente al mostrador se le quedaba viendo a Lucero como queriéndola reconocer, pero no decía palabra alguna. Después de haber hecho lo necesario Fernando y Lucero fueron llevados a una de las habitaciones, era una sencilla con cama matrimonial, Lucero volteo a mirar a Fernando quien estaba bajando la última maleta del auto y cerraba la puerta tras de sí. Lucero pensó en reclamarle el por qué una cama, pero tenía tanto sueño, que decidió dejarlo para otro momento.
Hacia frio y los dos después de prepararse para la cama se metieron en ella en completo silencio, cuando Fernando apago la última luz de la habitación solo le dijo a Lucero
- Buenas noches
- Buenas noches – Lucero se acercó a Fernando y busco su calor, tratando de abrazarlo.
- ¿Tienes frio? – Fernando le pregunto al ver cómo es que ella buscaba su calor. Fernando la abrazo y la pego más a su cuerpo, la noche era bastante fría y el cuarto no era muy caliente que digamos, pero entre los dos se podrían dar suficiente calor – descansa que mañana será un día pesado para ti. – el calor en las palabras de Fernando hicieron que Lucero se relajara rápidamente entre sus brazos y en cuestión de minutos ya estaba perdidamente dormida entre los brazos de Fernando.
La mañana era fría, Fernando volteo a ver su reloj eran las siete en punto y Lucero estaba en la ducha, tenía prisa por ir a ver a sus padres. La habitación estaba un tanto fría, pero con el vapor saliendo del baño, se empezaba a calentar un poco. Fernando se sentó sobre la cama, la puerta estaba semi-abierta, se levantó de la cama sin más, en dirección al baño se quitó la camiseta y el bóxer con el que había dormido y sin más abrió la puerta del baño.
Lucero volteo sorprendida al ver como Fernando estaba detrás de ella completamente desnudo, quería decir algo pero no podía,
- Buenos días, ¿te molesta si compartimos la ducha? – Fernando le sonrió y se acercó al chorro caliente de agua donde estaba ella.
- Buenos días – finalmente después de minuto y medio Lucero pudo pronunciar unas palabras.
Fernando parecía como si estuvieran en medio de un centro comercial, no parecía afectarle en lo absoluto lo incomodo de la situación. Lucero al ver cómo es que él, solamente se dedicaba a lo suyotrato de concentrarse en terminar de ducharse y salir de la regadera lo antes posible. Pero desde que el había entrado y lo había visto completamente desnudo, frente a ella, su corazón se había acelerado y no lo podía detener.
- ¿Te pido un favor? – Fernando saco a Lucero de entre sus pensamientos.
- Dime
- Me puedes ayudar a tallarme la espalda por favor. – Lucero no sabía que decirle, Fernando extendió la mano con el jabón sobre ella.
- Yo…
- Por favor, no te va a quitar tanto tiempo o ¿ya terminaste?
