Todo está en silencio a mi alrededor, mi cuerpo duele, mi cabeza me duele y mi alma también duele, me muevo por la cama tratando de buscar el calor del cuerpo de Alexei pero no lo siento, me muevo tanto que incluso puedo tocar el borde de la cama, a la mala abro los ojos y noto que todo está oscuro, me levanto con mucho dolor y tomo asiento sobre la cama, puedo sentir suaves voces venir del primer piso y resignada y agotada decido bajar.
a pesar de que la casa está llena de gente por el funeral de los abuelos, el ruido que se siente no se compara para nada a como comúnmente se sentiría, los niños no están corriendo de un lado al otro y gritando, mis padres no se esconden por los pasillos para demostrarse amor, no, la casa ahora se sentía grande y vacía.
Veo a Alexei tomando café sentado en la barra central de la cocina, se ve serio, frio, como siempre, algunos momentos de la vida, como este, por ejemplo, deseaba ser igual que él, frio, serio, sin mostrar emociones, suelto un suspiro y camino hacia él, obviamente el sensible instinto de Alexei se activa ya que inmediatamente doy un paso él fija su mirada en mí.
—Buenas noches pudíncito ¿Pudiste descansar? —me preguntó estirándome la mano para que me acercara a él.
—Si, creo que en parte necesitaba ese descanso.
—Come algo, cariño —me pidió mamá estirándome un plato de sopa —necesitarás energía.
—¿Sucede algo? ¿Supieron algo más acerca de esa gente?
Mi madre mira a alexei y después suelta un suspiro.
—Aceptaremos la reunión, así que necesito que Alexei les enseñe a ti y a Ethan a usar los cuchillos para poder defendernos con cualquier cosa si algo malo sucede.
—¿Papá cedió? ¿Por qué? Se supone que ya no pertenecemos a este mundo ¿Por qué les importa tanto lo que nosotros hagamos o decidamos?
—Eli... yo también creía eso, pero...
—Creo que —interrumpió mi padre apareciendo de la nada —yo soy el que debo explicarle eso.
Sigo a mi papá hasta la sala donde reposan los abuelos, es media noche, no lo había notado, la habitación está completamente sola, las velas encendidas alrededor del cuarto dan una sensación de calidez, cada miembro de los carteles aliados habían dejado sus respectivas velas por respeto, suelto un suspiro y tomo asiento junto con papá.
—Emily yo... yo sé que no he sido bueno, no soy buen padre, ni buen esposo ni hijo, pero cada cosa que he hecho en la vida las he hecho para protegerlos y porque los amo, y porque los amo, no podía permitir que nada les faltara.
—Papá...
—Yo nunca dejé de ser jefe del cartel —confesó jugando con sus dedos —nunca abandoné ese puesto.
—¿Tú qué?
—Los negocios "legales" a los que le invertí hace años no estaban dando tanto como para mantenerles a todos el estilo de vida al que están acostumbrados, tu madre fue una mujer que sufrió mucho a lo largo de la vida, no iba a permitir que ella volviera a esa vida, tus clases de piano y tu vida en la ciudad no son económicas, debía meterle dinero a los fondos universitarios de tus hermanos, era demasiado y no ganábamos lo suficiente, además el negocio de las drogas tampoco iba bien, el nuevo líder no tenia idea de lo que hacía, las cantidades de redadas que hizo la policía y la cantidad de mercancía que se perdió...
Yo no digo nada, solo esperaría a que él terminara de hablar.
—Tuve que volver, hace un año y medio, para ser especifico, pero volver no fue simplemente "quiero volver y ya" me dan el puesto nuevamente como si nada.
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Enlazada a ti
RomanceMuchas cosas pasaron en la vida de Elizabeth Harris después de que sus padres decidieron cambiar su vida y alejarse de las balas y los enemigos, sólo la felicidad la rodeaba hasta que una noche el pasado decidió hacer su aparición y cambiarlo todo...
