Capítulo 6
Todo el fin de semana Anna había estado evitando a Alex, él la había visto llorar, y aunque fueron solo un par de lágrimas para ella era mucho más que eso, nadie más que Zack la había visto llorar y no quería quedar como una persona débil frente a nadie.
Al despertar, Alex, se duchó y arregló como todos los días para ir al colegio, había tratado de contactar a Gina, la chica que tenía el broche, pero su celular siempre lo mandaba al buzón de voz y se desesperaba cada vez más, solo esperaba que ese día Anna lo escuchara para que pudiera disculparse.
Al bajar a desayunar entró a la cocina y ahí estaba ella, dándole la espalda, sentada en el lugar de siempre.
Suspiró antes de hablar.
—Hasta que te veo—comenzó a hablar desde la puerta, esperó que ella dijera algo, pero seguía sin moverse—bien, no digas nada si no quieres, solo quería disculparme por lo de tu broche, estuvo mal, y lo siento mucho y te prometo que lo recuperare, aunque no quiera porque sigo creyendo que te debes disculpar con mi madre, igual ya dije que lo siento—se quedó recargado en la puerta, Anna seguía sin siquiera voltear a verlo.
Bufó con molestia y cuando se acercó a ella para exigirle que hablara la encontró con los ojos cerrados mientras movía sus dedos rítmicamente.
—¡ANNA!—gritó molesto.
Ella abrió los ojos y rápidamente se quitó sus auriculares, los cuales Alex nunca notó.
—¿Qué quieres?—preguntó.
—Paciencia—susurró para el mismo mientras se restregaba el rostro con frustración—¿No escuchaste nada de lo que dije?
—¿Qué dijiste?—preguntó sin una pizca de interés.
—¡Olvídalo!—gritómientras salía furioso.
Ella alzó los hombros y volvió a colocarse los auriculares, cuando escuchó un fuerte portazo dejó que sonara la música y sonrió con malicia. Por supuesto que había escuchado lo que el había dicho, pero era una oportunidad para molestarlo y no quería desperdiciarla.
Después del desayuno ella y Axel salieron de casa y el chofer los llevó al colegio, Alex estaba molesto y no quiso estar cerca de Anna porque sentía que podía estrangularla en cualquier momento.
—Pareces algo triste hoy—le dijo Elena a su amiga, la cual se veía un poco distante.
—Estoy bien—dijo la chica sonriendo.
—Anna ¿Por qué tan seria?—preguntó Stefan que se sentó detrás de ella.
—Estaba pensando que el día era muy bello, pero llegaste tú y lo arruinaste, gracias Stefan.
Elena decidió quedarse con los chicos mientras discutían como casi todos los días, aun recordaba la apuesta que había hecho con Zack y no quería que terminaran juntos antes de la entrega de calificaciones.
Durante la hora del descanso Zack se acercó a Stefan, por su parte quería ganarle a Elena ya que perder una apuesta contra ella significaba una humillación segura. Ambos estaban alejados de los chicos de su grupo.
—¿Por qué no invitas a salir a Anna?—le preguntó Zack.
—¿Estás loco?—preguntó Stefan bufando—salir con Anna seria estar trabajando como niñero, jamás.
—Oh, lástima que creas eso porque a Anna le gustas.
—¿Qué? ¿Enserio?
—Claro, ella me lo dijo, solo no le digas que te dije o se pondrá como loca.
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Hermanastros
Dla nastolatkówAnastasia es una adolescente de 16 años con carácter explosivo y una gran capacidad para meterse en problemas, y arrastrar con ella a sus mejores amigos, Zack y Elena. Siempre obtenía lo que quería y su vida era casi perfecta, hasta que de un día pa...
