Primer día de clases

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-Pero... Ustedes no pueden tener hijos... Por eso nos adoptaron-dijo Mary confundida.

-Es un milagro-dijo mi padre abrazando a mamá.

-Ahora que lo saben... Estoy abierta a sugerencias de  nombres-dijo mi madre sonriendo.

De pronto, tocaron la puerta. Mi padre la abrió. Era la madre de Damon y Dawson.

-¡Conseguí una casa!-exclamó abrazando a mi madre.

-Felicitaciones, Alice-le dijo mi madre.

-Iré a buscar a Damon y Dawson-le dije y subí a mi cuarto.

-Chicos-dije entrando a mi cuarto.-Llegó su madre.

Ambos se levantaron de la cama y sonrieron.

-Bajamos enseguida-dijo Dawson y comenzó a guardar sus cosas.

Esperé que terminaran de guardar sus cosas y los acompañe donde su madre.

-¡Chicos!-exclamó su madre y los abrazó.-Lamento no haber venido a saludar, pero estaba muy ocupada, y...

-No importa, mamá...-le dijo Damon.

-¡Debo mostrarles la casa!-dijo Alice separándose del abrazo.- No es muy grande, pero está en frente de su nueva escuela y queda cerca de aquí.

-Genial, mamá-le dijo Dawson.

-Bueno, debemos irnos, ya es tarde. Agradézcanle a los Temple.

-Gracias, señor y señora Temple-dijeron Dawson y Damon al unísono sonriendo.

-No hay de qué-les dijo mi madre.

-Nos vemos mañana en la escuela-les dije.

-¡Adiós!-dijeron todos al unísono y ellos salieron.





-¡Jackson Temple! ¡Vas a llegar tarde!-exclamó mi madre.

Abrí mis ojos lentamente y revisé mi celular (mis padres me lo devolvieron ayer).

-¡Rayos!-exclamé y me paré rápidamente de mi cama lo que causó que mi visión se volviera negra por unos segundos.

Rápidamente me vestí, me lavé los dientes y bajé.

-¿Cómo puedes quedarte dormido el primer día de clases?-me preguntó Mary mientras jugaba con su cabello.

-Estaba cansado. Estoy cansado-dijo y bostecé.-Oye, Mary-dije y ella me miró.-Tu amor ya no va a la escuela.

Su celular cayó de sus manos.

-¿Qué? Me refiero...-dijo y recogió su celular.- ¿Qué amor?

-Ajá. Como si no supieras-dije y le mostré mi lengua.

-Maduro, Jackson. Maduro.

-¿No te dijo?-le pregunté mientras comía una galleta.

Mary comenzó a mirar el suelo.

-No...

-¿Quieres que lo golpeé? Cania me enseñó mucho.

Mary rio y me miró.

-No... Gracias de todas formas.

-¡Chicos! Deben irse a la escuela-exclamó mamá.

Tomé mi mochila y salí de la casa.

-Como siempre tarde-me dijo Adam cuando entré al autobús.

-Como siempre sarcástico-le dije.

-¿Recibiste tu horario?-me preguntó cuándo me senté.

-Sí, pero lo tengo guardado en mi mochila y no le he tocado.

-Déjame verlo-me dijo.

Lo saqué de mi mochila y se lo pasé.

-Como sospechaba, mi querido Watson. Ambos tenemos deporte hoy.

-¿Qué? Pero... ni siquiera traje el uniforme de deporte.

-Sabía que ibas a decir eso, y traje uno de sobra.

Lo miré emocionado. Así son los mejores amigos, aprendan.

-Te adoro, ¿lo sabes?

-Claro que lo sé. Yo también me adoro.

Puse los ojos en blanco riendo.

-Espera, ¿y Tessa?-pregunté.

-Sus padres la llevaron. Al parecer, la escuela ya estaba planeando un programa para chicos con discapacidad. Eso incluye a los chicos con dislexia, los sordos, ciegos, mudos, etcétera. Los sordos y los mudos están en el mismo programa, los chicos con problemas de concentración grave y los chicos con dislexia y esas cosas están en otro y los ciegos en otro. Al parecer, Tessa va a tener clases con ancianos que quieren ser educados porque en sus tiempos no pudieron por su discapacidad y con uno que otro chico o chica de nuestra edad.

-¿Cómo sabes esto?

-Porque le pregunté ayer. Mi mamá me hizo llevarle unas galletas cuando supo su estado.

-¿Y te contó sobre Brad?

-No, ¿qué pasó?

-Ya no vendrá a la escuela. Es muy peligroso.

-No lo venía venir. Aunque sí noté que se quitó sus lentes de contacto y dejó de teñirse el pelo.

-Sí, se ve completamente diferente. Ahora sus ojos son grises y su cabello es negro rojizo.

Adam asintió y nos quedamos callados hasta llegar a clases.



Llegamos a la escuela y nos dirigimos a clases de Física.

A diferencia del año pasado, me debe ir increíble. Mi meta: superar a Mary. Lo sé, lo sé, es casi imposible. Pero necesito ganarle en algo. Somos muy competitivos, esto es normal.

Luego de un tiempo, desde los parlantes de la escuela, se escuchó la voz de la directora.

-Chicos y chicas, queremos tener un minuto de silencio en honor a nuestros estudiantes perdidos. Harry y Liam Jansort. Está es una gran pérdida y por favor, les pedimos un minuto de silencio.

Entonces, encontraron los cuerpos...

En toda la escuela, no se escuchaba nada. Y así fue por todo un minuto, hasta que las clases continuaron.





-¡Temple, Gilbert! ¡Son una desgracia para el sexo masculino!-me gritaba el entrenador Finns mientras íbamos de último en la carrera. Nos hizo correr, no trotar, CORRER, seis vueltas a la cancha de fútbol.

-Fue... un... gusto... conocerte... Temple...-dijo Adam jadiando.

-¿Sabes... qué? Mira...-dije y cerré los ojos.

-¡Eso... es... trampa...!-exclamó Adam.- ¡Vas a ocupar tu súper!

Abrí los ojos y sonreí. Mi fuerza volvió y comencé a correr con más velocidad. Comencé a pasar a los chicos que estaban adelante. Todos me miraban confundidos cuando pasaba. Yo solo sonreía.

Luego de unos minutos, terminé de primero. Cuando me paré en frente del entrenador, éste estaba con la boca abierta.

Nos quedamos en silencio hasta que le dije:

-Hola-dije.

Él se quedó en silencio mirándome. Hasta que de pronto me tomó los hombros y exclamó:

-¡Eres increíble, muchacho! ¡Eso fue increíble! ¿Has pensado en unirte al equipo soccer?

-Eh... no, nunca-respondí.

-Pretenderé que no escuché ese nunca. Te esperaré para las selecciones mañana después de clases.

-¿Qué? Eh... Yo no soy el chico deportivo...

-No me importa, irás. ¡Muy bien, chicos!-exclamó aplaudiendo cuando los demás llegaron.

A Adam todavía le faltaban dos vueltas.


Perdónenme por lo corto, fantasmitas, pero se viene lo interesante, entonces necesito un relleno XD

Nos vemos!

Como Morí (Corrigiendo)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora