Después de unas horas, pude sentir que nos observaban. Loella no me hablaba, se mantuvo callada, pero tomaba mi mano con fuerza. Pudimos encontrar un pequeño cuarto que estaba detrás de unas tiendas. Nos alojamos ahí por esa noche.
Loella me miró, y miró la cama. Hacia mucho frío y ella temblaba constantemente. Ella se echó en la cama y me extendió la mano.
- Tengo mucho frío...
Entré y ella se dio la vuelta. La abracé por la espalda. Esa noche fue quizás la peor. Las sábanas eran delgadas, Loella dormía con mi sudadera. Pero aún así, ella no dejaba de temblar. De rato en rato ella se despertaba, y yo no sabía cómo proporcionar calor a su cuerpo. Hubo un instante en que ya no sentía mis dedos y me asusté. Loella volvió a despertar del sueño y se dio la vuelta y se fijo que yo no estaba tapado. Ella se enojó.
- Arlo... No, no. ¿Porqué no estas tapado? Mierda te daré tu chaqueta de vuelta, tapate quiero verte bien...
Ella me tapó la espalda. Y me límite a mirarla. Ella me sonrió y me dio un beso el boca y me abrazó con fuerza.
Simplemente quisiera que las cosas no hayan tomado este rumbo. Cuanto más lejos me encuentro de mi realidad, mayores son mis ganas de ver la sangre correr por mis dedos...
No no.
A la mañana siguiente Loella se despertó, justo después de que yo me levanté de la cama. Ella me miró sonriente.
- Buenos días Arlo.
Ella me miró mientras se estiraba. Se acomodó entre las sábanas y quiso dormir de nuevo. Le moví un poco, y ella se giro de modo que podía ver mis piernas. Ella se río.
- Esta caliente aquí.
- Si Loella.
Le tome la mano y la bese. Al parecer sus rubor no podía esperar y ella de inmediato se tapó la sonrisa que quería darme. Se levantó y miró a su alrededor.
- Debemos irnos.
Asentí.
Al salir, todo tenía un aire distinto. Hacía sol, pero soplaba un viento helado. La gente apenas salía, era una zona netamente comercial. Todos nos miraban raro, sobretodo a Loella. Tenía celos de todas las miradas que caían sobre ella.
Ella me tomó de la mano y seguimos con nuestro camino.
Pronto, tomamos un bus que nos lleve a una comunidad agrícola que conocía, y ambos nos sentamos en la parte de atrás. Ella se apoyó en mi hombro y me tomó de la mano también.
- Te amo Arlo.
- Yo también, mi princesa.
Sentí sus nervios con tan solo escuchar su respiración. Mirábamos el paisaje árido, la gente local pasar y venir.
Pero me sentía raro, nervioso. Susurre al oído de Loella. Pase lo que pase, echame la culpa Loella. De todas formas igual entraré a la cárcel.
Loella negó con la cabeza. Me miró y me dio un beso en la mejilla.
Pasó más o menos una hora de viaje cuando el bus paró. Vimos dos oficiales de policía subir. Uno de ellos preguntó por mi nombre y me miró fijamente viendo un papel a la vez.
- ¿Arlo Lekker?
Mierda. ¿Cómo sabían mi nombre completo?
Loella me tomó fuerte de la mano y susurro en mi oído te amo.
Asentí y me pare. Loella salio detrás mío y al salir del bus enmanillaron mis manos. Me sentía mal. Jodidamente mal. Loella vio a su padre al salir del bus, y ella le abrazó.
- ¿Estas bien?
Pude ver como Loella asentía.
Los oficiales me llevaron a una patrulla. Y Loella con su padre también subieron. Loella lloraba como nunca.
Mi corazón me dolía.
¿Es la última que que la veré?
No, no puede ser... No...
Unos oficiales sacaron al padre de Loella y a ella a otra patrulla. Me rompía el corazón verla así. Como la situación se tornó.
No me sorprende que nos hayan encontrado tan rápido... Pero, Loella...
ESTÁS LEYENDO
Cartas a mi soledad [Terminado] #Wattys2016
Подростковая литература¿Qué es peor? Un psicópata a tu lado... O amarlo intensamente. "No necesitas mezclar la tristeza y el amor, cuando un hombre tiene un poco de ambas." Porque... Incluso darlo todo puede ser peligroso.
![Cartas a mi soledad [Terminado] #Wattys2016](https://img.wattpad.com/cover/57719985-64-k795960.jpg)