Terminé convenciendo a mamá de irnos, todo estaba planeado, estaba convencida de irse conmigo a vivir a otro lugar lejos de ese desgraciado, comenzar desde cero en otro sitio. La ciudad era mi prioridad, ya tenía una suma grande de dinero y ya mi madre estaba convencida para irse conmigo así que sólo tenía que encontrar una casa o un pequeño departamento en la ciudad lo bastante económico para mudarnos cuanto antes, así que me fui con Luís a la ciudad, conseguimos un periódico y llamamos a todos los anuncios que salían en el, llamabamos desde un teléfono de monedas, habíamos usado casi todas las monedas llamando a los distintos lugares y no habíamos tenido suerte sino hasta que usamos la última moneda. Fuimos al lugar, era un barrio peligroso pero la casa estaba en buenas condiciones, era un poco pequeña y le faltaban unas que otras cosas, Luís la detallaba detenidamente, a mi no me importaba si estaba hecha pedazos sólo me importaba que mi madre fuera feliz y que tuviese una casa propia, al escuchar el precio me desmoroné, era el triple de lo que tenía reunido, quien iba a imaginarse que una casa tan pequeña costara tanto.
- ¡no puede ser!, ¡estaba tan cerca de sacar a mi madre de ahí!, ¡ella está allá esperándome con ansias de que llegue con una buena noticia!, ¡¿por qué tengo que ser tan desgraciado?!, ¡no e hecho nada malo como para que la vida me pague tan mal!. - estaba envuelto en frustración y mis lágrimas brotaban por la furia que sentía.
- calmate Diego, conseguiremos otro lugar, sólo tenemos que seguir llamando, no te preocupes ya veras que todo estará bien y podrás cumplir con lo que le dijiste a tu madre, quizás éste no es el lugar indicado, ven vamos a seguir llamando. - me dijo llevandome con su mano puesta en mi espalda.
- ¡ya no hay mas monedas!, ¡¿de donde voy a sacar más monedas ah!?, ¡¿de donde?!, sólo me queda el dinero para pagar el autobús de regreso. ¡ya no tengo nada!. - le grité antes de limpiar mis lágrimas encolerizado.
- ¡calmate!, ¡cambiare estos malditos billetes por monedas y seguiremos llamando!. - me gritó. - así que ya no llores más Diego. - su voz salió en tono bajo.
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Rayos De Oro.
RandomDiego es un chico que sufre día a día los maltratos de su padre por el amor incondicional que le tiene a su madre, al parecer su destino nunca cambiará si éste no toma la iniciativa para que su sufrimiento termine, ¿que será capaz de hacer para trat...
