- Sí eso dicen... pero la verdad es que no he encontrado la chica para mi. - me respondió.
- yo tampoco... bueno nisiquiera la e buscado, como te dije no estoy interesado en nada de eso. - le respondí.
- creo que nos quedaremos solteros para toda la vida viejo y virgenes. - Me dijo sonriendo.
- no se tú, pero yo pienso perder mi virginidad así sea en un prostíbulo, no moriré siendo virgen viejo. - le dije mientras miraba el agua.
- pues cuando vayas me dices para ir contigo y así tenemos una prostituta para cada uno. ¿que dices?. - me preguntó al mismo tiempo que sobo mi espalda.
- claro, me parece buena idea. - le respondí.
Lo acompañe a la parada del autobus, esperé a que el autobús se fuera y mientras estaba aún estacionado el muy tonto pego la cara contra el cristal de la ventanilla con los cachetes llenos de aire simulando un beso, lo miré extrañado y luego reí, me hacía el tonto, como si no lo conociera y miraba a otro lado sonriendo, de pronto sacó la mitad de su cuerpo por la ventanilla.
- ¡oye Diego!. - me gritó.
- deja de gritar. - le dije entre dientes y lo miré.
- ¡que vivan las prostitutas!. - me gritó sonriendo.
El autobús se fue y me quedé allí parado viendo como se alejaba.
Llegué a casa y cuando entré mi padre estaba sentado frente al televisor, mi madre estaba tirada en el sofá; nuevamente se había pasado con el alcohol, me acerqué y la llamé varias veces, no respondió.
El doctor aclaró que su corazón estaba por detenerse a causa de la heroína y la cocaína mezclada que consumió, fue difícil estabilizarla, mi padre estaba tan ebrio que no se dio cuenta que estaba muriéndose, sentí que moriría al saber que mi madre quizás nunca despertara.
- de nuevo lo hiciste mamá, ¿por qué?, ¿quieres morír?... ¿y si tu mueres yo donde quedo?. - le dije sujetandole la mano junto a su camilla completamente decepcionado.
- Perdoname Diego, fui débil de nuevo, tu padre me esta engañando, no quiero que se vaya de casa. - me dijo entre lágrimas.
- mamá el sólo te hace daño, es mejor que se vaya, ¿no eres feliz cuando el no está?, yo sí mamá, yo si lo soy. - le dije sobandole la cabeza.
- yo sé que el nos ama, el prometió que dejaría de tomar. - Me dijo.
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Rayos De Oro.
RandomDiego es un chico que sufre día a día los maltratos de su padre por el amor incondicional que le tiene a su madre, al parecer su destino nunca cambiará si éste no toma la iniciativa para que su sufrimiento termine, ¿que será capaz de hacer para trat...
