Faltaron sólo milímetros para que la bala me diera en el corazón, casi muero en el quirófano porque llegue al hospital al borde de la muerte, los días en el hospital pasaban lentos, pero me encontraba calmado ya que mi madre estaba allí conmigo a cada momento, no tenía la preocupación de que algo le podía estar pasando si se encontraba sola con el hijo de puta de Reinaldo, no sabía nada de Luís desde la vez que lo vi, no había forma de comunicarme con él.
- ¿como te sientes hoy Diego?. - me preguntó el doctor.
- me siento bien, ya no me duele tanto como hace dos días. - le dije.
- que bueno, necesitaba saber eso para ver si hoy te daba de alta. - me dijo acercandose y descubriendome la herida. - esta cicatrizando bien, me parece que ya puedes irte.
- que bueno hijo ya podemos ir a casa. - dijo mi madre.
- antes de irse deberán responderle algunas preguntas a los oficiales que se encuentran afuera, han estado viniendo estos días pero como estabas bajo efectos de sedantes tuvieron que postergar varias veces el interrogatorio. - dijo el doctor mientras llenaba mi hoja clínica.
- ¿y sobre que le van a preguntar doctor?. - le preguntó mi madre.
- ah no se preocupe señora son cosas de rutinarias, son pocas las veces en las que un menor de edad sale herido en su casa por un disparo bajo los cuidados de la madre, sólo quieren saber que fue lo que pasó. - dijo el doctor mirando a mi madre.
- ¿sólo a mi me interrogaran doctor?. - le pregunté.
- y a tu madre claro está. Bueno Diego ya puedes ir poniendote tu ropa, estas de alta oficialmente. - me dijo sonriendo. - te recetaré unas cuantas medicinas y podrás irte a casa. - me dijo antes de salir de la habitación y cerrar la puerta.
Los oficiales entraron a la habitación, mi madre de inmediato se puso nerviosa y me miró, me senté con cuidado en la camilla y coloqué mi mano sobre mi herida con gesto de dolor al sentir una pequeña molestia. - buenas tardes, es una visita rutinaria, queremos hablar con el menor señora, ¿sería tan gentil de salir un momento por favor?. - le indicó uno de los policías a mi madre.
Mi madre salió de la habitación luego de asentir un tanto nerviosa, uno de los policías tomó asiento junto a mi.
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Rayos De Oro.
AcakDiego es un chico que sufre día a día los maltratos de su padre por el amor incondicional que le tiene a su madre, al parecer su destino nunca cambiará si éste no toma la iniciativa para que su sufrimiento termine, ¿que será capaz de hacer para trat...
