La bofeta que me dio hizo mi mejilla arder, sentí el sabor de mi sangre inundando mis papilas gustatibas, puse mi mano en mi mejilla y solté un quejido en silencio, solo mi boca se vio abierta al conjunto de mi expresión de dolor, sin decir nada salí de la cocina para dirigirme a mi habitación cuando de pronto me pegaron contra la pared sujetandome por la camisa.
- ¡maldito mocoso!, ¡¿por qué carajos no haz conseguido un maldito trabajo?!. - la voz de mi padre salía de su boca junto con su aliento envuelto en alcohol.
- ¡dejame en paz!. - le grité.
- ¡ahora quieres dartela de hombre!, ¡a mi no me levantas la voz!.
El aire salió de mi cuerpo de imprevisto, caí arrodillado abrazando mi abdomen tratando de retomar el aire y fue en ese momento cuando sentí la punta de su zapato hundirse contra mi pómulo, fue tan fuerte que me lanzó al suelo, mi madre salió de la cocina gritando y empujó a mi padre alejandolo de mi, el la golpeó de tal forma que le volteó la cara de la gran bofetada que le dio, me fui sobre el lleno de rabia pero me lanzó contra la mesa de cristal que quedó hecha añicos, mi madre lloraba en el suelo y yo adolorido me levantaba, miré al muy maldito el cual agarró a mi madre por el cabello y se la llevó a la habitación donde se encerró con ella. - ¡maldito déjala!, ¡mamá!, ¡mamá llamaré a la policía!. - gritaba envuelto en desesperación.
- ¡Diego!, Diego estoy bien hijo, calma, todo esta bien, no llames a la policía mi amor. - me dijo tratando de parecer calmada.
- ¡pero mamá!, ¡mentirosa no estás bien!. - gritaba frente a la puerta la cual estaba cerrada con seguro.
- ¡si hijo estoy bien!, calma mi amor, ve a tu habitación. - me dijo con voz temblorosa.
Lloré en mi habitación como un niño, lloré de tanta impotencia que sentía, mis ojos ardían por tanto llorar, podía escuchar como mi madre lloraba, estaba más que seguro que el maldito la estaba violando como siempre lo hacía, era una forma de castigo por yo haberme revelado contra él, todo lo que hacía estaba mal para él, todo lo que quería hacer era estúpido y por simples tonterías era golpeado una y otra vez.
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Rayos De Oro.
RandomDiego es un chico que sufre día a día los maltratos de su padre por el amor incondicional que le tiene a su madre, al parecer su destino nunca cambiará si éste no toma la iniciativa para que su sufrimiento termine, ¿que será capaz de hacer para trat...
