—¡Mierda Ian! Vamos, te meteré en un taxi, no puedes manejar así, ya me ocuparé de tu auto —oigo que me dice Hamiel, sosteniéndome por la cintura.
—Amigo, pero si la fiesta apenas empieza, también quiero bailar con alguna sexy mujer. Creo haber visto unos grandes ojos color café, se me antoja un baile sensual donde podamos rozar nuestras caderas y dejarle ver lo que puede conseguir con este gran macho.
—Vamos, me lo agradecerás mañana, estás delirando, no he visto ningunos ojos café que te sirvan de consuelo —me dice mientras me arrastra hasta la salida del bar y me entra en un taxi dándole mi dirección y un billete bien generoso.
—Estúpida boda, estúpida conferencia, estúpida vida, odio todo esto —digo más alto de lo que quería asustando al taxista que me pregunta que si me encuentro bien—, amigo, nunca se case, nunca tenga novia, las mujeres solo causan problemas —logro decirle cuando se detiene frente a mi edificio.
¡Pero que coche más rápido! Puede que sea familia del Batimóvil o de los de Rápido y furioso.
—Felicidades por la boda —me dice el chófer, sonriéndome por el retrovisor antes de salir del taxi.
¡Pero será cabrón!
¿Qué de feliz me trae esta boda?
Lo único bueno que le veo es que ha logrado calmar a la fiera de mi madre.
La verdad solo quisiera irme de vacaciones a alguna playa del caribe y perderme todos los días en los bellos atardeceres y amaneceres, pero para mi jodida mala suerte, Deana no soporta la playa, dice que el sol le irrita la piel o algo así. Total, ya me escaparé algún día después de la luna de miel.
Últimamente mi cabeza es un mar de pensamientos.
No sé ni como logro subir al ascensor y menos cómo encuentro el número de mi piso a pesar de lo mareado que me siento. Creo que Hamiel tenía razón cuando me dijo que estaba pasado de copas, pero a pesar de eso me siento bien, con la carga más ligera.
Cuando se abren las puertas del ascensor, lo primero que veo es a Deana plantada en medio del vestíbulo del apartamento de brazos cruzados.
¿Que hace despierta a estas horas?
Espera, ¿qué hora es?
Impaciencia se refleja en su rostro, solo espero que no quiera seguir con la estúpida discusión de antes.
Camina hacia mi con los brazos abiertos y me abraza rodeándome el cuello, diciendo que estaba preocupada por mi y que me estaba esperando desde hacia mucho rato y que lo sentía por lo de antes y que yo tenia razón y que donde estaba y bla bla bla. Dejo de escucharla con la intención de dirigirme al cuarto a pasar mi embriaguez.
Deana me detiene besándome el cuello y toda la cara terminando en mi boca. Me besa sutilmente, susurrando más disculpas, luego comienza a besarme apasionadamente, explorando cada rincón de mi boca con su lengua, mientras comienza a subirme el polo a través del abdomen, yo tristisimo, me dejo hacer, sabedor de la buena pareja que hacen el exceso de alcohol y buen sexo, al menos de momento.
Me toma de la mano y nos encamina hacia el cuarto, donde comienza a desvestirse, o más bien a terminar de desvestirse, ya que me doy cuenta que solo viste ropa interior.
Me tumbo boca arriba en la cama después de hacer lo mismo, Deana se coloca encima de mi y me besa con frenesí mientras me acaricia la entrepierna, excitándome aún mas. Al Deana besarme con tanta vehemencia, sé que quiere ser follada, no que le haga el amor.
Bien. Que se prepare.
***
Me tiro a la piscina junto con Liam, resuelto a ganarle la carrera hasta el otro extremo.
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HOLMES
RomanceIan Holmes, exitoso arquitecto de Mahnhattan, futuro esposo y padre. Para todo el mundo, un presente maravilloso y un futuro prometedor, menos para él, que convive con su pasado cada día desde hace 10 años cuando su vida cambió por com...
