Durante todo el camino hacia la cafetería en la que estamos, ninguno dijo nada. Ahora esperamos a que uno de los dos hable. Yo todavía no salgo de mi asombro al enterarme que mi papá pretende a Elena. Mi Elena. ¿Mi Elena? ¿De dónde saqué eso?
En mi vida ellos deberían estar en extremos opuestos, no él llamándola preocupado ni ella aceptándolo en su casa.
—Así que conoces a Elena —dice papá finalmente.
—Sí. Hará unos 7 meses ya, algo así —digo automáticamente, agradecido de que el silencio insoportable ya haya desaparecido.
—Qué pequeño es el mundo, ¿no? —sonríe antes de llevarse la taza de café a los labios—. Ya sé que ya eres un hombre, pero tengo que decirte que no deberías acostarte con la niñera de tu hijo.
—¿Acostarme? —digo alzando un poco la voz, lo que hace que los de las mesas de alrededor volteen a mirarme—. ¿Qué te hace pensar que me acosté con Elena? —increpo neutralizando el tono.
—Ella me lo dijo.
—¿Ella? —levanto la voz de nuevo. Joder, este tema me está afectando más de lo que me gustaría—. Si te dice ese tipo de cosas, es porque te tiene mucha confianza. Y déjame informarte, aunque no tenga qué, que Elena y yo no nos hemos acostado —¿de dónde saca Elena que nos hemos acostado? Bueno, acostado acostado sí, pero por el tono en que habla papá sé que se refiere a otra cosa y lamentablemente no es cierto.
—Cálmate Ian, no tienes que ponerte así. Y sí, nos tenemos mucha confianza —en su voz noto un alto nivel de orgullo.
—¿Nos? —lo miro levantando una ceja—. ¿Y mi madre? —me cruzo de brazos. Deja la taza en la mesa antes de dar un largo suspiro, como si lo que esté a punto de decir lo tuviera agotado.
—Sabes que después de la muerte de Liam entre nosotros nada es igual. Y de eso hace ya 10 años, Ian. Yo amaba a tu madre, de verdad que lo hacía y creo que te dabas cuenta. Pero ella cambió mucho después de eso. Al principio la entendía, por supuesto que sí, sentía su mismo dolor, pero todavía es el día en que sigue igual de fría y distante que en esos primeros días en que llorábamos a Liam. Cuando intentaba acercarme, siempre me rechazaba y sabes que los hombres tenemos nuestras necesidades Ian. No le he sido infiel —levanto las cejas en un gesto de incredulidad—. El que te acuestes con una mujer por un día no significa infidelidad, sin embargo, si lo haces siempre con la misma persona sí.
—Tu concepto de infidelidad y el mío son muy diferentes. Continúa.
—¿Sabes? Creo que ella lo sabe, que me acuesto con otras mujeres, me refiero. Pero no me reclama nada, es como si ya no le importara lo más mínimo. Por eso un día hablé seriamente con ella y le dije que lo mejor sería que nos divorciáramos.
—¿Qué? —exclamo inclinándome hacia delante con las manos sobre la mesa. Siempre supe que no eran la pareja más feliz del mundo después de lo de Liam, pero de ahí a divorciarse...
Creo que ningún hijo, tenga la edad que tenga, está preparado para ver sus padres divorciarse luego de crecer viéndolos juntos.
—Pero no quiso, se negó rotundamente y todavía me pregunto el por qué, ya que no me dio ninguna razón válida. Creo que es por aparentar el perfecto matrimonio feliz que no somos. Ya sabes que le importa demasiado guardar las apariencias —toma la taza y bebe lentamente—. Nunca me había interesado otra mujer, en el sentido de tener una relación, no de solo acostarme con ella, hasta que me topé con Elena un día saliendo de tu oficina —me pongo rígido al instante y me remuevo en la silla. Tomo un sorbo de mi café y me vuelvo a cruzar de brazos.
—Me fijé en ella porque estaba respirando con dificultad dentro del ascensor y le ofrecí mi ayuda pero no la aceptó, ya sabes como es—sonríe con suficiencia—. Ahora es que sé que sufre de asma y que tenía un ataque en ese momento —¿Elena sufre de asma? No tenía ni idea—. Un día fui a visitar a mi amigo Peter Sanders a su oficina y me entero que trabaja allí. Desde ese día no he dejado de pensar en ella y ahora que por fin está soltera, me entero que ustedes tienen... ¿qué tienen ustedes?
ESTÁS LEYENDO
HOLMES
RomanceIan Holmes, exitoso arquitecto de Mahnhattan, futuro esposo y padre. Para todo el mundo, un presente maravilloso y un futuro prometedor, menos para él, que convive con su pasado cada día desde hace 10 años cuando su vida cambió por com...
