Lamentablemente no me puedo dar el lujo de faltar a la oficina hoy también, aunque sea sábado. Lo bueno de todo es que se trabaja hasta el medio día.
Cuando ya estoy lista y me dirijo a la salida veo la caja de pizza sobre la mesita, lo que me hace recordar lo que pasó anoche. Bueno, no sería recordar, porque no he podido sacármelo de la cabeza. Ian me provocó un orgasmo con sus dedos. Un maldito orgasmo. Es que cada vez que lo pienso lo encuentro más y más surrealista.
Anoche, después que logré dormir a Dylan, estaba en la disyuntiva entre regresar a la sala (donde estaba segura que Ian seguía) para terminar lo que empezamos y averiguar si podía tener mi segundo orgasmo de la noche (¡MI SEGUNDO!) o ir y despedirme de él e irme a dormir como una cobarde, pero es que después de tanto tiempo no estaba preparada mentalmente (porque físicamente... vaya si lo estaba) para lograr eso.
Seis años después estoy teniendo un orgasmo y me lo da Ian. Definitivamente surrealista. Pero al final no tuve que elegir porque pasado poco mas de las 4 de la madrugada, llegó Alex del trabajo maldiciendo y cagándose en todo y todos. Al parecer, cuando salía del baño, un tipo le levantó la falda e intentó metérsela sin más, pero ella fue más rápida y lo empujó, lo que hizo que se cayera, ya que iba como una cuba y quedara en el suelo balbuceando incoherencias con el pene al aire.
El encargado del bar frente a todo esto, reprendió a Alex diciéndole que a un cliente nunca se le trata así, y que el hecho de que intentara prácticamente violarla no era razón para actuar tan brusco. Nunca me sentí más orgullosa de ella cuando me dijo que primero, pateó las bolas del tipo, segundo, le lanzó un puñetazo al cabrón de su jefe y después renunció. Todo esto nos lo contó a Ian y a mí roja de furia pasando del inglés al español sin darse cuenta (el pobre Ian se quedaba en el aire cuando ocurría), para después pasar a preocuparse porque ahora estaba sin trabajo, y que Isa, y que su padre divorciándose y no se que más. En fin, que estuve acostándome cerca de las 5:20 de la mañana y ahora estoy entrando a la oficina justo a las 8:02, por lo que la cantidad de maquillaje que traigo es mucha.
—Adivino, ayer no viniste por la enfermedad mensual —me dice Ricky cuando me siento en mi pequeño escritorio luego de dar los buenos días.
—Por suerte no. Aunque ahora mismo la prefiero. A decir verdad, no. Es mejor así —arruga el entrecejo ante mis palabras y aprovecho que el sr. Sanders no ha llegado para ponerlo al día superficialmente, sin muchos detalles.
Cuando le estoy contando lo de anoche con Ian, suena su móvil y al ver quién es, abre los ojos con sorpresa.
—¡Alabado sea el dios de los gays! ¡No se muere ahora! —exclama en español levantando los brazos.
—¿Ian?
—El mismo que viste y calza y te da orgasmos —me guiña un ojo y contesta—. Buenos días, sr. Holmes. Sí, estoy en la oficina —me da un rápido vistazo antes de levantarse y alejarse hablando haciéndome señas de que vuelve en un rato. Al volver me dice que el motivo de la llamada de Ian fue para no se qué de qué artículos y me propone almorzar juntos para darle detalles de los acontecimientos, yo acepto con la idea en mi cabeza de que Ian llamando a un "buitre" está muy raro, puesto que jura y perjura que nos odia.
«Anoche no parecía odiarte» mi desaparecido angelito haciendo acto de presencia.
Al medio día, cuando salimos todos, Ricky cancela lo del almuerzo con la pobre excusa de que no tiene hambre, como si yo no supiera que se muere por saber los detalles de todo. Y para aprovechar el buen día que hace, o sea, que las nubes dejan ver al sol y no hay tanta nieve, algo muy extraño en un día de marzo en Manhatthan, decido caminar hasta donde mis piernas y tacones me permitan y así aprovecho para mirar posibles regalos para Alex por su cumpleaños que es el 21 de este mes.
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HOLMES
RomansaIan Holmes, exitoso arquitecto de Mahnhattan, futuro esposo y padre. Para todo el mundo, un presente maravilloso y un futuro prometedor, menos para él, que convive con su pasado cada día desde hace 10 años cuando su vida cambió por com...
